martes, 14 de febrero de 2017

Opinión Internacional

LA EXTREMA DERECHA EUROPEA:  ¿ESPANTAPÁJAROS O AMENAZA REAL?

Por Martín Poblete

Se ha estado concediendo,  por buenas razones, considerable atención a los partidos de extrema derecha en países miembros de la Unión Europea,  en parte porque algunos de ellos tienen claras vinculaciones ideológicas con el fascismo mussoliniano en particular,  en parte porque todos evidencian tendencias críticas, en ocasiones rupturistas, respecto de la Unión Europea y sus instituciones así como también de su estructura jurídica anclada en los Tratados de Roma y Masstricht, y en los acuerdos de Schengen, y especialmente porque algunos de ellos podrían llegar al poder en Holanda y Francia o por lo menos  alcanzar representación importante en los respectivos parlamentos, a fines del año pasado estuvieron cerca en Austria.

Emergiendo con fuerza al amparo del impacto del terrorismo islámico de inspiración religiosa, de la inmigración masiva proveniente de países musulmanes  inmersos en diversos grados y variedades de conflictos armados, y a la inesperada crisis del  centro político europeo,  los grupos y partidos de ultra derecha han ido reclamando parte del espacio público;  intentan disfrazar sus notorias tendencias facistoides bajo el manto del nacionalismo y las identidades culturales supuestamente dañadas por la Globalización, siendo posible distinguir uno explícitamente neonazi:  Amanecer Dorado, en Grecia.

Sin perjuicio de las posibilidades de Wim Wilders y su partido en Holanda, la mayor atención está centrada en Francia dónde se dan  todas las variables indicadas. El socialismo democrático francés enfrenta la situación en medio de un profundo quiebre; dos hasta hace poco ex-militantes, Jean Luc Melenchon y Emmanuelle Macron, han lanzado candidaturas presidenciales por fuera del aparato partidario, mientras el candidato proclamado por el Partido Socialista Francés, Benoit Hamon no consigue salir del último lugar en encuestas y sondeos de opinión.  

La centro derecha, cuyos orígenes están en la gestión del General Charles de Gaulle,  ahora rebautizada como Los Republicanos, pareció encontrar su candidato en Francois Fillon, solo para tener esa candidatura sacudida y virtualmente colapsada por un escándalo financiero protagonizado por la mujer del candidato y dos de sus hijos. En este cuadro, la extrema derecha del Frente Nacional y su candidata Marine LePen se proyectan para ganar la primera vuelta el 23 de abril, de paso podrían obtener una considerable representación en la Asamblea Nacional;  a la fecha, tanto encuestas y sondeos como variados expertos coinciden al evaluar distante la opción de Marine LePen en la segunda vuelta el 7 de mayo, se dice que ya sea Francois Fillon  de lograr una casi milagrosa recuperación, o Emmanuel Macron, derrotarían con claridad a Marine LePen y su Frente Nacional, pero todos recordamos lo sucedido con encuestas y expertos respecto del BREXIT y de Donald Trump 

De otro lado, un poco por sorpresa, en España las fuerzas de extrema derecha se ven contenidas y reducidas a su condición de marginales al sistema, por la fortaleza del gobernante Partido Popular, cuyo líder el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha comprometido a la centro derecha española con el proyecto europeísta en el marco de la Constitución democrática de 1978.  

Colaborando con los populares en darle gobernabilidad a España, está la otra cara de la centro derecha , CIUDADANOS, un partido definido por sus líderes en consulta a sus bases como una fuerza liberal en el sentido tradicional español.  Los dos pequeños grupos de ultra derecha de rasgos franquistas son estrictamente marginales, solo uno de ellos, Polo Asturiano, ha conseguido elegir esporádicamente un diputado a las Cortes, en las dos últimas legislaturas no han tenido representación; se trata de dos pequeñas agrupaciones de carácter esencialmente reaccionario y retardatario en lo cual, curiosamente, coinciden con el arrejuntado de comunistas y marxistas varios en Izquierda Unida, ambos extremos tratando de hacer política mirando por el espejo retrovisor.

La crisis del socialismo español, ahora enfrentado a renovar dirigencia eligiendo entre un trío de candidatos formado por el castellano manchego Pedro Sánchez, el vasco Patxi López, y la faraona andaluza Susana Díaz, no ha beneficiado a los grupúsculos de ultra derecha, sino a quienes pretenden flanquearlo desde la izquierda; Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, y todos los demás en PODEMOS.   Tiempos difíciles para el centenario socialismo español, tan importante en afianzar la Transición del régimen franquista y luego el crecimiento de la vocación europeísta española. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario