lunes, 8 de agosto de 2016


EL HISTÓRICO ANC SUDAFRICANO SE DEBILITA ELECTORALMENTE ROMPIENDO CON UNA LARGA TRAYECTORIA COMO FUERZA POLÍTICA MAYORITARIA

Por Martín Poblete

El Partido Congreso Nacional Africano (ANC por su sigla en inglés), el más grande y tradicional de Sudáfrica, sufrió una derrota contundente en las recientes elecciones locales. Las principales encuestas apuntaron, antes de los comicios, a una disminución del voto ANC, pero ninguno de estos sondeos estuvo ni cerca de la dura derrota que realmente sufrió este histórico conglomerado político.

Fundado en la década del 1930, el ANC  fue un símbolo de la lucha por la legítima participación de todos los estamentos de la sociedad en política, y en el acceso a las instituciones desde las cuales se ejercía el poder. Sus líderes surgidos de las élites tribales con el consiguiente prestigio social y educados en las escuelas de las misiones cristianas con énfasis en la tradición liberal orientada al compromiso, la negociación y la búsqueda de acuerdos. 

La imposición del régimen del Apartheid en 1948, por la minoría blanca de ancestro holandés heredera del legado colonial inglés,  puso punto final a décadas de un estilo político reemplazado tras una dura represión de la mayoría  en todos los frentes de la sociedad.   

Los jóvenes líderes en los comienzos de la lucha contra el Apartheid  fueron severamente reprimidos y hacia comienzos de la década de 1960 estaban todos presos:  Nelson Mandela, Thabo Mbeki, Robert Sobukwe, y el Reverendo Walter Sisulu. 

Cuando en 1976, el régimen del Apartheid presidido por uno de sus fundadores, John Vorster, pretendió imponer el dialecto afrikáner  como instrumento de instrucción en las escuelas, la reacción fue masiva y militante.  Hacia fines de los 1980 y comienzos de los 1990, el régimen bajo la presidencia de Friedrich Wilhelm de Klerk, obligado a entablar negociaciones, empezó por liberar a los líderes encarcelados, única manera de tener interlocutores  válidos.   El fin del Apartheid encontró al ANC en el punto mas alto de su prestigio político y social, dirigido por Nelson Mandela.

Al mandato de Mandela sucedió el de Thabo Mbeki, interrumpido por una combinación de golpe palaciego y parlamentario, forzando la renuncia de Mbeki, reemplazado por Jacob Zuma, un político diferente sin antecedentes en la lucha contra el Apartheid, surgido desde la base del ANC, con poca educación formal, apoyado por la izquierda del partido compuesta en su casi totalidad por políticos blancos admitidos en el ANC  a comienzos del gobierno de Mandela.  
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Desde un comienzo Zuma marcó un estilo radical pero sin llegar a cuestionar los fundamentos de la democracia sudafricana, algo para muchos desconcertante; un destacado político afrikáner en Pretoria, y un destacado diplomático inglés en Londres, coincidieron en describir a Zuma como "enervante".

Reelegido en 2014, el gobierno de Jacob Zuma se ha caracterizado por el debilitamiento de las instituciones, errático en sus decisiones, acosado por numerosas acusaciones y denuncias de graves casos de corrupción del mas variado orden:  gruesas malversaciones de caudales públicos, estafa y robo al Estado, asignación de recursos para refaccionar la residencia personal de Jacob Zuma,  esto último parece haber tenido fuerte impacto de opinión pública con resultados muy negativos para Zuma y en especial para el ANC. Este partido ya no goza del cuasi monopolio del voto negro, particularmente del proveniente de la mayor agrupación étnica, la tribu Xhosa.
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Queda pendiente si el ANC, y el propio Zuma, podrán recuperarse en el futuro próximo tras la designación a la cabeza del partido de uno de los últimos sobrevivientes de la gran generación de líderes anti-apartheid, Cyril Ramaphosa,  quien podría traer un impulso renovador, pero esto está por verse.   
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Han surgido nuevos liderazgos, los viejos partidos casi exclusivamente de blancos afrikáners se han diversificado en su militancia, en las elecciones locales muchos de sus candidatos triunfantes fueron negros. En la última elección, los sudafricanos de ancestro indio, cuyos antepasados llegaron a fines del Siglo XIX traídos por el poder colonial inglés, desde los estados indios de Andhra Pradesh, Maharastra, y Gujarat,  se manifestaron activamente en contra del ANC,  se trata de un grupo de gente importante en las variadas ramas del comercio, algunos de ellos prominentes en la banca, las finanzas y los negocios.

Como ha sucedido en otros países  de sistema democrático representativo, con libertad de expresión y opinión,  las conductas corruptas en la gestión de gobernar tienden a pasar facturas muy difíciles de pagar.

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