martes, 23 de agosto de 2011

Gadafi sigue desaparecido y no estaba en su fortaleza que fue ya ocupada por los rebeldes en Trípoli

Mientras el líder libio Muamar Gadafi sigue desaparecido, aunque ha dado muestras de estar sano y con vida, los rebeldes en duros combates lograron hoy quebrar la resistencia de la fortaleza presidencial y habrían tomado el control del búnker donde se escondió el coronel hasta hace algunas horas, librándose, al parecer, una de las últimas batallas por el control definitivo de la capital de Trípoli.

El búnker está en la conocida fortaleza de Bab al Aiziya, que es uno de los puntos que los rebeldes no han podido controlar totalmente en Trípoli, ya que el resto de la ciudad estaría ya en poder de los insurrectos.

Con los fusiles en alto y el júbilo escrito en el rostro, los insurgentes comenzaron a gritar "Alá es el más grande. Bab al Aziziya ha caído, Trípoli es libre".

Las imágenes proporcionadas por las televisiones árabes muestran, por su parte, grupos de milicianos que se pasean por el interior de la fortaleza, donde al parecer no se escondía ni el líder libio ni sus hijos.

Gadafi, entretanto, al parecer había abandonado horas antes ese escondite desconociéndose su paradero, aunque hoy afirmó que estaba “sano y salvo” y que no tiene intenciones de abandonar Libia, según reveló la agencia rusa Interfax.

Agencias de noticias y la televisión estatal afirman que, tras el recrudecimiento de los combates y bombardeos de la OTAN, los rebeldes lograron ingresar al búnker de Gadafi.

Los violentos combates con artillería pesada y cohetes no cesaban allí. El lugar resonaba con disparos de mortero y de artillería, así como al paso de aviones de la OTAN. Espesas columnas de humo negro se elevaban sobre el complejo, relatan las agencias internacionales.

Centenares de combatientes llegaron al área, llevándose cajas enteras de municiones y disparando sus armas al aire en gesto de celebración. Varios jóvenes le arrancaron la cabeza a una estatua de Gadafi y la patearon por el piso, hasta que uno la alzó sobre sí mientras sus compañeros bailaban y gritaban eufóricamente.

De acuerdo con el relato de la cadena de televisión qatarí Al Yazira, pese a que soldados opusieron gran resistencia, e incluso lograron en un primer momento repeler el primer gran asalto contra una de las puertas de la enorme residencia, después entregaron las armas a los rebeldes sin mayor resistencia.

Por la televisión internacional se pudieron ver imágenes de los rebeldes tumbando los portones verdes del cuartel en medio de un tiroteo intenso. El extenso complejo, muy dañado por los bombardeos de la OTAN, es el símbolo más sobresaliente de los 42 años de dictadura y su caída, un día después de entrar los insurgentes en la capital libia.

Bien temprano en la mañana, se difundió una conversación telefónica que Gadafi mantuvo con el ruso Kirsán Iliumzhínov, presidente de la Federación Internacional de Ajedrez. Según la agencia Interfax, el libio dijo: "Estoy sano y salvo. Me encuentro en Trípoli y no tengo intención de abandonar Libia. No se crean las informaciones falsas de las televisiones occidentales".

Iliumzhínov también aseguró que junto a Gadafi se hallaba su hijo mayor, Mohamad, quien ayer logró burlar a las fuerzas rebeldes que al parecer le habían capturado.

Antes, uno de sus hijos, Saif al Islam –quien reapareció sorpresivamente ante la prensa tras versiones de los rebeldes de que había sido capturado- afirmó que su padre estaba en Trípoli, aunque no precisó el lugar en el que se encontraba.

El hijo de Gadafi, Seif el Islam (izquierda), aseguró además que las fuerzas del régimen habían dejado entrar a las fuerzas rebeldes para tenderles una emboscada. "La entrada de los rebeldes en Trípoli era una trampa", dijo.

Sin embargo, tropas leales a Gadafi siguen combatiendo en el barrio de Al Mansura y en los alrededores de la Plaza Verde.

Según testigos citados por medios árabes, las tropas de Gadafi han atacado con artillería pesada la propia plaza Verde -denominada por los rebeldes "plaza de los Mártires"- y proyectado con ello las sospechas sobre la declaración de los insurrectos de que controlan la capital.

Según jefes militares rebeldes, sus tropas ya controlan más del 75 por ciento del país.

Estados Unidos anunció hoy que busca desbloquear de inmediato hasta 1,5 billones de dólares de Libia para ayudar a los rebeldes a llevar a cabo la transición democrática y contribuir a paliar la tragedia humanitaria.

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