kradiario.cl

domingo, 17 de abril de 2016

CRISIS BRASILEÑA 

LA CÁMARA DE DIPUTADOS DEL BRASIL APROBÓ EL JUICIO POLÍTICO CONTRA LA PRESIDENTA DILMA ROUSSEFF


Con 367 votos a favor y 137 votos en contra y 6 abstenciones fue aprobado esta noche el "Impeachment" contra la presidenta brasileña Dilma Rousseff en la Cámara de Diputados en Brasilia, proceso que ahora pasa al Senado.
.
El presidente de los diputados, Eduardo Cunha, declaró por la tarde abierta la votación llamando a manifestarse si el proceso de juicio político con miras a la destitución de la mandataria Dilma Rousseff llegaba al Senado, como ocurrió. Todo esto se hizo durante una maratónica sesión en la que pudieron hablar los diputados por separado.

Así la votación se extendió por entre cinco y seis horas y fue nominal. Cada uno de los diputados fue  llamado a manifestarse frente a un micrófono, de acuerdo a un orden geográfico determinado por la latitud de los 27 estados del país.
.
Antes de que se iniciara la votación, intervinieron los jefes de los grupos de los 27 partidos representados en la Cámara baja y, en su mayoría, aunque fijaron posición, liberaron a sus parlamentarios para votar de acuerdo con sus propias convicciones.
.
De esos 27 partidos, solamente siete se manifestaron a favor de la mandataria y anunciaron su voto contra un eventual juicio.
.
El resto, liderado por los que ostentan las cuatro primeras minorías, expresaron su apoyo al proceso, lo que le hizo difícil la situación para la Presidenta.
.
El primer diputado que votó fue Woston Reis, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que manifestó su apoyo al "impeachment".
,
Esta sesión fue precedida por debates que comenzaron el viernes y se prolongaron en forma ininterrumpida durante casi 43 horas, en las que intervinieron 389 diputados.
.
Rousseff es acusada de incurrir en maniobras contables ilegales para maquillar los resultados del Gobierno en 2014 y 2015, modificar presupuestos mediante decretos y acumular deudas y contratar créditos con la banca pública.
.
Antes de llegar al pleno de la Cámara baja, la acusación fue analizada por una comisión especial, que aprobó un informe elaborado por el diputado instructor, Jovair Arantes, quien recomendó que se apoyara la apertura del juicio político en el Senado.
.
El instructor reafirmó hoy que "todos los indicios son más que suficientes" para aceptar la acusación, que presenta "hechos graves que atentan contra la Constitución, las finanzas publicas, la responsabilidad fiscal, la transparencia y contra el país".

El Gobierno y la propia Presidenta Rousseff han calificado el proceso como un "golpe de Estado" y han asegurado que esos actos, si bien pudieran sugerir alguna "falta" administrativa, no suponen un "delito de responsabilidad", que es lo que la Constitución contempla para la destitución de un mandatario.

El corresponsal del diario español El País, Antonio Jiménez Barca, escribio esta noche desde Brasilia: Dilma Rousseff ha recibido un empujón, tal vez definitivo, para salir de la presidencia de Brasil por la puerta de atrás de la historia. La Cámara de Diputados brasileña, en una votación que mantuvo al país en vilo y que duró toda la tarde y la noche del domingo, ha aprobado en su contra la apertura del proceso de 'impeachment'.

Con un resultado mayor que el esperado ha sido una derrota completa para el Gobierno y para Rousseff. Por tanto, el juicio de destitución avanza hacia el Senado, donde será votado, probablemente, a principios de mayo. Allí bastara una fácil mayoría simple, cosa que parece ahora muy probable, para que Rousseff sea apartada provisionalmente del cargo hasta 180 días mientras se le juzga propiamente en ambas Cámaras. Pero para entonces, si no ha renunciado ya, su capital político se habrá diluido completamente.

Hay jueces que quieren criminalizar al PT
.
Como dijo Jiménez, la votación, que comenzó con una discusión tensa, accidentada, con interrupciones nerviosas, gritos, empujones e, incluso, cánticos un tanto ridículos a veces, arrancó a la hora: las dos de la tarde. Fue presidida por el polémico Eduardo Cunha, el diputado evangélico enemigo de Rousseff acusado por la Fiscalía de regentar millonarias cuentas en Suiza alimentadas por sobornos de Petrobras; todo un síntoma de la estatura moral de buena parte del Congreso brasileño. 
.
La sesión decisiva se celebró después de dos jornadas maratonianas de debate que se alargaron, entre el viernes y el sábado, durante más de 43 horas, constituyendo todo un récord de parlamentarismo en el país. Los diputados, ya a las seis de la tarde, votaron uno a uno. Contaban con diez segundos para dar una explicación de su voto, pero la mayoría convirtió ese tiempo en una encendida proclama lanzada a gritos y dedicada a sus electores ante una audiencia televisiva inimaginable. 
.
Muchos aludieron, de paso, a Dios, a su familia, "a mi querido hijo" "a mi hermoso pueblo", "a mi esposo Rafael", a los agentes de seguros, a  sus amigos, a la honra de sus nietos, a su madrecita o a "mi tía, que me cuidó de pequeño". El mismo Cunha votó ya muy adelantada la sesión. Como frase escogió un simple "Que Dios bendiga esta nación" mientras recibía un abucheo monumental ("!Fora Cunha!, "!Fora Cunha!") emitido desde las filas de los diputados gubernamentales y que se escuchó durante unos largos y violentos segundos.

Mientras los parlamentarios votaban en esta sesión que a veces derivaba en puro surrealismo, miles de ciudadanos, de uno y otro lado, salían a la calle de las principales ciudades brasileñas, a fin de demostrar el apoyo a su opción. En Brasilia, en un símbolo claro de la división casi meridiana del país (el 60% de la población apoya el impeachment, según una encuesta reciente) la multitud se reunió en una explanada situada enfrente del Congreso separada por un muro de acero de dos kilómetros levantado por la policía para evitar incidentes. De un lado, estaban los defensores de Dilma Rousseff, los que consideran como la propia presidenta y que el impeachemnt es un golpe de Estado envuelto en una legalidad aparente; del otro lado, los que creen que hay razones de sobra, económicas, políticas y morales, para que Rousseff abandone el cargo. Eso sí: el jueves, un grupo de brasileños utilizó el ya famoso muro para echar un partidillo amistoso de voleibol, reivindicando el espíritu festivo y amigo de reírse de todo de buena parte del país, relató Jiménez en un despacho desde el mismo Brasil.

De cualquier modo, la popularidad del vicepresidente Michel Temer, que asumiría el cargo en cuanto la presidenta sea suspendida de su cargo por 180 días, es también mínima. A los brasileños no les gusta este político discreto siempre escondido en la segunda fila, que nunca se ha presentado a unas elecciones y del que este domingo se divulgó una foto viendo la votación en su casa por la televisión, en camisa, muy sonriente y con los brazos cruzados. Muchos especialistas que este país aguanta a los corruptos pero no a los traidores, y Temer comienza a ser visto como tal.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario