lunes, 9 de septiembre de 2013

9-9-2013-KRADIARIO-EDICIÓN N° 870
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Columna de psicología social y familiar de los lunes
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LAS TERAPIAS DE PAREJAS
Por Jessika Krohne


Las terapias de pareja son cada vez más frecuentes en Chile y las parejas y matrimonios consultan mucho más que antes. La mayoría busca ayuda profesional cuando ya han pasado años peleando por algo que no logran solucionar, culpándose entre ellos e incluso, mirándose como compañeros de pieza más que como una verdadera pareja.
Conflictos en el matrimonio se viven siempre de muchas maneras y en distintas etapas de una relación.
 
Los motivos de consultas más frecuentes en las parejas son problemas de comunicación, dificultades en la convivencia diaria y problemas sexuales. Muchas veces las parejas consultan también, cuando hay dificultades en asuntos que no tienen que ver con la pareja y se deben más a factores externos, como conflictos con los hijos o desavenencias con las familias de origen de cada uno.
Otras dificultades de mayor complejidad pueden causar conflictos en la pareja, como enfermedades, adicciones, infidelidades o la muerte de un ser querido.
El éxito o fracaso de una terapia depende mucho en el momento cuando se consulta. Idealmente ésta debe ser tomada en el periodo donde se inician las dificultades y no cuando la gente está al borde de la separación.
Todas las parejas pasan por crisis y una relación tiene siempre momentos buenos y malos. Las crisis son necesarias, ya que pueden ser una oportunidad para la pareja para redefinir su vida o tal vez priorizar otras cosas.
La terapia de pareja por si sola no resuelve los conflictos. Eso hay que tenerlo muy claro. Ambos miembros de la pareja tienen que poner de su parte. Cada uno tiene que poner interés para querer mejorar la relación y ser muy autocrítico consigo mismo para resolver las dificultades.
Lo primero que se les transmite a una pareja es que es esencial tener un proyecto de vida común, ya que si ese no existe, una relación se puede deteriorar muy fácilmente.
Cada miembro debería realizar al comienzo de las sesiones un mea culpa, hacerse una autoevaluación y darse cuenta en qué se está equivocando. Esos errores hay que cambiarlos y tratar de mejorar en esos aspectos.
También hay que enfocarse en una terapia en el aquí y ahora, es decir en el presente y en la vida a futuro y no en el tiempo pasado, ya que éste no se puede cambiar. Todos guardamos de nuestro pasado dolor y sentimientos negativos, pero hay que trabajarlos en sesión, cerrar episodios y mirar hacia delante.
Además, hay que enfocarse en las cosas positivas. Valorar los momentos bonitos de la pareja y colocar esas vivencias en un punto central de la vida. Una herramienta muy enriquecedora es darles a la pareja como tarea, hacer una línea de tiempo de su vida desde que comenzaron a pololear. Desde ahí tienen que destacar momentos importantes en la vida. Ese ejercicio permite recordar momentos bonitos en conjunto, lo que significa una energía de refuerzo para seguir adelante y sentirse capaz de superar los conflictos.

1 comentario:

  1. Muchas gracias por sus consejos que siempre aportan en la vida.

    en este caso parace fácil las recomendaciones pero "pucha" que es difícil llevarla a la práctica.

    saludos ... El Seguidor del Gurú

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