martes, 7 de marzo de 2017

Política Internacional
FRANCIA: EL DRAMA DE FRANCOIS   FILLON
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Por Martín Poblete

Ganó ampliamente la primaria presidencial de Los Republicanos, el partido de la centro derecha francesa heredero de la tendencia fundada por el General Charles De Gaulle, derrotando con claridad al destacado político Alain Juppè, ex-primer ministro en el gobierno del Presidente Jacques Chirac y actual Alcalde de Burdeos.  Con un proyecto económico-social de rasgos comunitarios, claramente inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia, Francois Fillon se proyectaba con las mejores posibilidades en la elección presidencial cuya primera vuelta será el 23 de abril próximo.

Todo parecía marchar muy bien hasta fines del año pasado, cuando un semanario  político humorístico, Le Canard Enchainè / El Canario Encadenado, se hizo eco de una denuncia ante el ministerio público, presentando el asunto en destacado  en su primera página.   En lo sustancial, según se alega, el Senador Francois Fillon habría usado su influencia y poder para contratar a su esposa Penélope, y dos de sus hijos, en trabajos presuntamente ficticios, remunerados con dineros fiscales al tenor de mas de novecientos mil euros en un período de ocho años.

La denuncia tuvo inmediato efecto noticioso y político.   Si bien no había nada dirigido personalmente a Fillon, su candidatura sufrió un fuerte impacto negativo y, tal vez peor aún, su idoneidad para postular a la presidencia de Francia; la dirigencia del partido, Los Republicanos, inició abiertas gestiones para sustituir al candidato con Alain Juppè o alguna otra figura.   Por su parte, Fillon proclamó su inocencia junto a la de su esposa y sus hijos, reclamando por una campaña desatada en su contra sin otro objetivo que dañar su opción presidencial.

Sin embargo, en Francia como en cualesquiera de las democracias representativas occidentales, los tiempos de la política son distintos de los tiempos de la judicatura.   Cuando se presentan cuestiones como la descrita, los políticos quisieran acelerar las gestiones buscando aclarar todo a la brevedad posible.   Los jueces y sus Tribunales trabajan a ritmo diferente, una vez admitido a investigación un caso como el levantado contra Penélope Fillon y dos de sus hijos,  con las evidentes públicas y notorias implicancias para las aspiraciones presidenciales de su marido, dichos Tribunales deben ordenar diligencias de alto perfil cuando se trata de presunto uso doloso de dineros fiscales,  entre esas diligencias están los allanamientos y descerrajamientos, además de los interrogatorios en oficinas de la policía especializada; esto tiene  inevitable impacto negativo de opinión pública, la gente no quiere ver a un candidato presidencial metido en semejantes nebulosas.   El sistema judicial francés goza de altos índices de credibilidad.

Francois Fillon ha reaccionado con determinación, perseverancia y voluntarismo; en concurrida manifestación  el domingo recién pasado en la Plaza de Trocadero en París,  el candidato ha reiterado su voluntad de mantener su postulación.   Al día siguiente, Alain Juppé retiró su nombre de cualesquiera gestión buscando sustituir a Fillon, mientras la dirigencia de Los Republicanos convocaba a reunión para el día siguiente, lunes, en París a fin de resolver el futuro de una candidatura de posibilidades cada momento mas dudosas, con muy poco tiempo para tomar decisiones y ejecutarlas.

El "affaire Fillon"  ha dado un inesperado impulso a la candidatura independiente del social demócrata Emmanuel Macron, a sus 39 años joven para el cargo, su postulación lanzada por fuera del Partido Socialista ha sido descrita como social-evolutiva por unos, y social progresista por otros, de rasgos europeístas, quisiera mantener a Francia en la Unión Europea, en la eurozona bajo el Banco Central Europeo, y en la estructura de seguridad de la OTAN.   Macron ha recibido el respaldo oficial del líder democristiano  Francois "le Bearnais" Bayrou, trayendo a su candidatura el aporte del social cristianismo posterior al Concilio Vaticano II, dando forma a una coalición de centro izquierda inmediatamente competitiva.

De creerle a encuestas y sondeos de opinión, profusamente citadas en las páginas de Le Monde y Le Figaro,  la candidatura de Marine LePen apoyada por el Frente Nacional de extrema derecha, no pareciera estarse beneficiando de las consecuencias del "affaire Fillon"; esto está por verse, de terminar  colapsada la candidatura de Francois Fillon,  pasarían a segunda vuelta Marine LePen y Emmanuel Macron, quedando una gran incógnita sobre el futuro comportamiento electoral de millones de franceses leales al legado del General de Gaulle, representado hoy por Los Republicanos.  Por cuanto pueda valer, valga recordar lo dicho ayer lunes por Alain Juppè:  "Un eventual triunfo de Marine LePen y el Frente Nacional sería un desastre para Francia", en ese discurso Juppè evitó referirse a Emmanuel Macron....   
  

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