lunes, 13 de marzo de 2017

Columna de psicología social y familiar
¿Qué pasa con el deseo en las parejas?


Por Jessika Krohne


Es inevitable que el deseo en la pareja se desvanezca con el tiempo, como dice la conocida psicoanalista Constanza Michelson, autora del libro “Las 50 sombras de Freud”. El deseo va desapareciendo a lo largo de una relación estable, ya que cuando uno tiene algo de forma segura y permanente, deja de ser interesante. Eso ocurre en casi todas las parejas. Es por eso que es muy importante reinventarse en la intimidad y en la relación de pareja.
Creo que hay que empezar por entender que el deseo nunca va a permanecer tan alto como en el inicio de una relación. Pero lo importante es entender y asumir eso y buscar el deseo de otra forma. Hay que olvidarse de las presiones sociales y de la “sobrevaloración de la sexualidad” como dice Michelson y no angustiarse si una pareja no tiene relaciones durante un tiempo prolongado. Cada pareja tiene sus momentos y sus ritmos y es malo hablar de una frecuencia sexual determinada, ya que cada pareja es distinta e incluso hay muchas que viven sin una sexualidad activa. Lo importante que haya un acuerdo en la pareja y ambos estén de acuerdo con su vida sexual.
Hay momentos en el ciclo vital donde muchas parejas centran su atención en otras situaciones, como por ejemplo un momento importante en el trabajo, el nacimiento de un hijo, un problema familiar, un duelo u otras situaciones de estrés. Claramente en esos momentos la sexualidad puede disminuir y modificarse considerablemente lo que es sumamente normal y esperable, ya que la libido está puesta en otras cosas en ese preciso instante y no necesariamente en la sexualidad. Lo importante es poder superar esos momentos más estresantes como pareja y tener una comunicación muy transparente y de confianza donde cada uno pueda expresar sus temores, sentimientos e incertidumbres sin miedo.
Hay muchas formas de encontrarse con la pareja y no solo la sexualidad es importante en eso.
El conflicto surge cuando hay un desequilibrio en el deseo de la pareja y un descontento de uno de los dos en la frecuencia y en como se vive la sexualidad. Cuando uno de los dos no se siente deseado por el otro, puede llegar a buscar ese placer en otra persona, lo que puede desencadenar un tremendo quiebre en la pareja.
Por eso es importante mantener siempre una comunicación fluida y transparente con la pareja donde ambos puedan expresar sin miedo y sin culpa lo que sienten y lo que les gustaría cambiar. ¿Cuáles son los temores y las dudas de cada uno? Eso es importante conversarlo en pareja.

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