jueves, 9 de marzo de 2017

Definiciones

"La Verdad Tiene su Hora (Frei Montalva, Editorial del Pacífico, Santiago 1955)"

Por Martín Poblete

En parte por situaciones emanadas de su propia  conducta reciente, en parte por la dinámica de los partidos políticos con los cuales comparte la coalición de gobierno, el Partido Demócrata Cristiano enfrenta una de esas encrucijadas ineludibles en política; tiene a su favor la institucionalidad interna, en ella se inscribe la Junta Nacional convocada para el sábado 11 de marzo, en esa instancia debieran resolverse las interrogantes pendientes.

El primer orden de materias en la Junta de la DC debiera ser la proclamación de la candidatura presidencial de la Senadora Carolina Goic, quien además oficia de Presidenta del Partido. Goic es una figura transversal, no han surgido alternativas a su nombre, concita apoyo en todos los sectores partidarios, debiera ser proclamada sin mayores incidentes generando un importante hecho político, sus destacadas cualidades intelectuales personales y políticas le aseguran un buen punto de partida, pero no son suficientes para proyectar con fuerza una candidatura presidencial; en este sentido, la Democracia Cristiana deberá hacer impostergables definiciones tácticas.

La cuestión fundamental es decidir entre concurrir a primarias con los candidatos de otros partidos en la coalición, o llevar la candidatura de la Senadora Goic a la primera vuelta de la elección presidencial.

Habida cuenta del desconcertante desorden imperante  en los partidos integrantes de la coalición, resulta ilusorio plantearse la concurrencia a primarias cuya definición aparece  muy lejana en el horizonte, mientras las incertidumbres del refichaje alzan serias dudas de las reales posibilidades de algunos de esos partidos para ratificar la proclamación de al menos dos candidatos ya en campaña; en tales circunstancias, no parece creíble ni razonable  hablar de cuestiones programáticas, quizás mas adelante en un camino cuyo trazado  dista mucho de estar acordado.

Por la fuerza de las circunstancias, emerge la opción de llevar la candidatura presidencial de la Senadora Goic a la primera vuelta de la elección presidencial, esto tiene varias aristas positivas.    Concede libertad a la candidata y al Partido en la proyección de la campaña, en la definición de objetivos propuestas y prioridades, y en el lenguaje a emplear, sin las limitaciones impuestas por las necesarias consideraciones a los intereses de otros en coalición.  Permite reforzar  la identidad democristiana, desperfilada por años compartiendo coaliciones; esa identidad tiene rasgos ideológicos intelectuales y políticos, en el marco de una corriente de pensamiento plenamente vigente.  Esa definición tiene su corolario lógico, la lista única de candidatos a diputados y senadores, cuando ya no existe la protección del binominal, debiendo enfrentarse el nuevo hecho político de la restauración del sistema proporcional con cifra repartidora.

En diversos medios, personeros representativos de distintos sectores han expresado dudas acerca de la conveniencia de  acordar definiciones en la Junta DC del 11 de marzo, tales dudas ocultan el miedo a definir un nuevo curso de acción, con probable  término de la coalición de la cual se forma parte, y en sentido estricto la salida del Gobierno de los altos funcionarios de confianza de la Presidenta de la República, ese miedo es injustificable, los ajustes y detalles mencionados son manejables.   Si se quiere tener éxito, los líderes democristianos deben sacudirse los temores adoptando en la Junta Nacional DC las definiciones impostergables.  En este año corresponde celebrar sesenta años de la fundación del Partido Demócrata Cristiano, sucesor de la Falange Nacional, tal evento merece una candidatura presidencial y un Partido  con ideas claras y firmes expresadas en su curso de acción estratégico y táctico.      

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