lunes, 8 de mayo de 2017

Victoria de Macron en Francia

EUROPA SE SALVÓ DE NUEVO Y PARÍS SUSPIRÓ PROFUNDO

Por Martín Poblete

Contados todos los votos, Emmanuel Macron había sido elegido Presidente de Francia con 2/3 de las preferencias por sobre la candidata de la ultra derecha Marine LePen con 1/3.  La prensa especializada occidental, del Wall Street Journal en Nueva York al Financial Times en Londres, no escatimó adjetivos para celebrar el triunfo de Macron; lo propio ha venido desde los burócratas y tecnócratas en Bruselas. 

En realidad la candidatura de Marine LePen había sido vista como amenaza  tanto en los salones corporativos de Wall Street y la City de Londres, como por el "establishment" europeísta en Bruselas y Berlín.

En ideas, Macron representa una síntesis del legado económico y político de reformistas moderados con sentido social, como Pierre Mendès France, la voz de centro izquierda socialcristiana en tiempos del General De Gaulle y Georges Pompidou; Raymond Barre, académico, intelectual, conservador moderado, importante en tiempos de Pompidou y Valery Giscard D`Estaing; y el mismo Giscard, un conservador con tintes liberales.  En sus primeras declaraciones en calidad de Presidente-electo, Macron se pronunció por construir un "nuevo orden político", una fuerza de "republicanos progresistas (Le Figaro, París hoy) de características propias a partir de En Marche !, el movimiento formado para servir de base de apoyo para su candidatura.

Macron ha dicho confiar  "...en la capacidad creativa, creadora y empresarial de los franceses (Le Monde, París hoy)", se declara ajeno a intervencionismos de ningún color.   En la línea de Pierre Mendés France y Raymond Barre, postula un esquema liberal económico y financiero matizado con intervención estatal contenida; banquero de capital e inversiones en la Banca Rothschild antes de entrar en política, Macron combina confianza en los mercados con una cierta dosis de "intervencionismo protector a geometría variable (Le  Figaro, París hoy)", a la vez de tener claridad acerca de las exigencias de asumir el gobierno en un país en recesión con la obligación de reactivar su economía.     

Las perspectivas reales del proyecto enunciado por el Presidente-electo se definirán en la elección a la Asamblea Nacional, el 11 y 18 de junio próximos; Macron y los líderes de En Marche ! han indicado su voluntad de presentar candidatos en los 577 distritos en disputa, el objetivo es obtener una significativa mayoría relativa en torno a la cual formar coalición para legislar. En lo fundamental, se trata de armar mayoría legislativa, evitando los riesgos de verse obligado a un régimen de "cohabitación" compartiendo gobierno con un primer ministro  impuesto por otras fuerzas. 

Los tiempos son breves, la transmisión del mando será el próximo domingo 14 de mayo, para esa fecha Macron deberá tener listos los nombres de su primer Gabinete, especialmente el de su Primer Ministro; según venga la mano en las elecciones a la Asamblea Nacional podría ser un Gabinete de corta vida, las especulaciones para el cargo de primer ministro fluctúan entre Richard Ferrand, uno de los fundadores de En Marche !, y Francois "le Bearnais" Bayrou líder de MoDem, el grupo democristiano de centro derecha, un veterano de mas de cuarenta años de actividad en sucesivos gobiernos de la Quinta República francesa.

La centro derecha conservadora tradicional, ahora con el nombre de Los Republicanos, ha iniciado tempranas maniobras buscando retener su fuerza en la Asamblea Nacional, para después negociar; solo uno de los lideres conservadores, Jean Pierre Raffarin, ha propuesto armar coalición de gobierno con Macron. Los socialistas, devastados por una humillante derrota en la primera vuelta, tienen un serio problema de reconstruir la vigencia de su partido, asediado desde la izquierda mas radical por la formación liderada por Jean Luc Melenchon.

En la vereda opuesta, el Frente Nacional enfrenta la encrucijada de pasar a ser una fuerza importante en la política francesa, o seguir siendo un marginal partido de trinchera;  con Marine LePen, obtuvo  mas de diez millones de votos en la segunda vuelta, la cuestión es cuantos podrá retener para lograr ubicarse en la oposición al gobierno desde la Asamblea Nacional.

Emmanuel Macron carece de pasado político excepto por dos años de ministro de finanzas en el gobierno d Francois Hollande; en este sentido, Macron se halla libre de los cargos de clientelismo, corrupción, y excesos burocráticos de los gobiernos en los últimos cuarenta años de la Quinta República,  de lograr gobernar con competencia, probidad, y atención a la situación social, Macron podría devolver la confianza a los decepcionados, y muy especialmente a los asustados por la globalización. 

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