viernes, 5 de mayo de 2017

Columna de psicología familiar y social


¿CÓMO TRABAJAR LA RABIA EN UNA

RELACIÓN DE PAREJA?


Por Jessika Krohne
En algún momento de la relación surge la rabia hacía el otro. En momentos más difíciles de la vida o en desacuerdos de la pareja aparece este sentimiento. Es inevitable, ya que dos personas con diferentes personalidades conviven juntas. Este sentimiento hay que tomarlo en serio y trabajarlo a tiempo para poder superarlo.
Al pasar tanto tiempo juntos y conocer tan bien los defectos de la otra persona, es muy fácil volverse críticos y evidenciar la rabia con el otro. Además, el ser humano suele expresar sus frustraciones con la persona que tiene más cerca, que en la mayoría de las veces coincide con la pareja.
Cuando surge este sentimiento tan potente y negativo que puede ser en distintas etapas de la relación, como por ejemplo cuando la pareja se va a vivir junta, cuando nace el primer hijo, cuando hay una crisis financiera etc., hay que tratar de manejar esta sensación que nos puede afectar mucho como persona y por otro lado deteriorar la relación.
Aunque dos personas estén realmente enamoradas, si se enfadan con frecuencia, los momentos felices juntos irán disminuyendo y espaciándose. Finalmente, llegará un momento en que antes de haberse recuperado de una discusión, ya ha empezado la siguiente. Es muy difícil sostener una relación en tales circunstancias. Por todo ello, el control de la ira es fundamental en una relación de pareja para facilitar la convivencia y el bienestar.
Si logramos aprender a tener más paciencia y a comprender que nuestra pareja no pretende hacernos daño, será más fácil controlar las sensaciones de ira que sus errores o acciones puedan provocar.
Para lograr eso, lo más importante es la aceptación. Aceptar la persona que tenemos al frente. Todos tenemos nuestras fortalezas y debilidades y en algún momento de nuestras vidas elegimos a esa persona tal como es. No culpemos a la persona que está al lado, de nuestros problemas, frustraciones y dificultades. Nosotros somos los protagonistas de nuestras vidas y tomamos muchas decisiones por nuestra cuenta.
Por otro lado, es importante centrarse en el presente. Siempre van a haber historias pasadas que duelen, pero el pasado no se puede borrar y quedarse con esas heridas solo hace que uno se provoque daño a sí mismo.

Por último, cuando surge la rabia en una pelea, es importante parar a tiempo y respirar profundamente para tranquilizarse. Contar hasta 10, pararse y dar una vuelta son consejos que dan los expertos para calmarse a sí mismo y no llevar la discusión a una tremenda pelea donde su única función es deteriorar la relación interpersonal.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario