viernes, 21 de abril de 2017


CHILE PAÍS DESARROLLADO, PERO SIN AGUA

Por Walter Krohne (*)


La capital chilena parece ser la única o al menos una de las pocas capitales del mundo que padece de cortes de agua potable en forma periódica y masiva -tres en lo que va del año y el noveno corte masivo desde el año 2008-. "No habrá compensaciones a los usuarios porque este evento obedece a un fenómeno del cambio climático", declaró el gerente corporativo de la empresa de raíces extranjeras Aguas Andinas, Eugenio Rodríguez, quien, sin arrugarse, dijo que las causas de los diversos cortes que han afectado a 27 comunas de la Región Metropolitana de Santiago se deben al cambio climático por la lluvia que cae en sectores en que antes nevaba. Nada señaló sobre la ineficacia de su empresa al no realizar las obras necesarias para que estos desastres no ocurran. Pocas inversiones y el resultado está a la vista.

La sanitaria plantea que no podía hacer nada frente a los altos niveles de turbiedad alcanzados por las aguas del río Maipo. "La causa y el origen no es una falla en ninguna de nuestra plantas", respondió Rodríguez.

Rodríguez, en un intento de fortalecer su argumentación, señaló que "la causa y el origen es el río Maipo que ha pasado de tener agua a niveles de 40 unidades de turbiedad a 100.000 en los puntos más desfavorables". Por esta razón, insistió,  "no se contemplan compensaciones en el entendido de que este es un evento de fuerza mayor".
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Sin embargo, para el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) esta respuesta no resulta satisfactoria, y en conjunto con la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS), buscarán que sí haya compensaciones a los usuarios afectados, informó El Mostrador.
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El director nacional del Sernac, Ernesto Muñoz, explicó que los consumidores tienen derecho a recibir un servicio de calidad y a que no se interrumpa la entrega de suministro injustificadamente: "Toda empresa debe actuar con estándares de profesionalidad, y por tanto, debe responder si se causan daños o inconvenientes a los consumidores", enfatizó.
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La empresa extranjera estará bajo fuerte presión para dar explicaciones por este nuevo corte masivo de agua,  en un país con autoridades y dirigentes políticos que insisten en que Chile se convertirá en breve en un país desarrollado, aunque existan "algunas deficiencias", al parecer de escasa importancia para nuestros dirigentes, como es el suministro de agua potable.

La presión se ejercerá principalmente porque en 2014 la empresa Aguas Andinas, que abastece a gran parte de Santiago, inauguró la Fase I del proyecto que busca asegurar el suministro ante eventos de turbiedad en el cauce del Río Maipo. La inversión para esas obras fue de US$ 74 millones de dólares. En marzo del mismo año, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) autorizó un alza de 1,06% del valor total de las cuentas de los más de 1,6 millón de clientes para que la empresa financiara dichas obras. Según estimó el diario La Tercera, desde esa fecha hasta ahora, los clientes han pagado a la empresa más de $ 10.800 millones para costear la inversión, es decir, un equivalente a US$ 16,6 millones de dólares, lo que equivale al 21% del total. 
El caso se agrava aún más por tratarse de una empresa extranjera que, como vemos,  no invierte en Chile o invierte poco o sólo lo necesario o indispensable, la Suez Environment, con utilidades netas de 420 millones de euros en 2016, registrando un alza de 3.1% respecto del año anterior. En su memoria, según informó El Mostrador, la empresa dice que su negocio en Chile fue el único que mostró un alza relevante. Y dio como factor clave el 4% de aumento en la tarifa regulada y  ganó 154,837.459 millones de pesos y IAM, el holding aguas arriba a través del cual Aguas de Barcelona la controla, tuvo utilidades netas de $74,289.195.

Cuestionada justamente por no invertir lo suficiente para garantizar el suministro de agua en la capital chilena, la sanitaria afirma que ha invertido más de US$ 2 mil millones desde el año 2000 a la fecha, lo que equivale a US$ 117,6 millones por año, en promedio. El Estado de Chile sigue siendo un accionistas de Aguas Andinas. A marzo de este año Corfo tenía un 5% y un director, Pedro Sierra Bosch.
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Fue durante el gobierno de Sebastián Piñera que se ejecutó la enajenación del 35% de las acciones que el Estado aún tenía en Aguas Andinas, que se materializó en 2011. Fue ahí que Corfo se quedó con ese 5%. La ley que lo permitía se aprobó durante el gobierno de Ricardo Lagos, informó hoy El Mostrador.

(*) Editor de KRADIARIO


2 comentarios:


  1. Milenka Soletich
    22 de abril a las 14:46

    Interesante, articulo que nos muestra la realidad en Chile, las empresas hacen lo que quieren!!!

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  2. Leo Jara G. comentó tu enlace.



    Leo Jara G.
    22 de abril a las 15:43

    ¡Es lo que hay!; lamentablemente.

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