viernes, 2 de junio de 2017

Columna del editor


DECISIÓN DE TRUMP VISLUMBRA CATÁSTROFE PLANETARIA


Por Walter Krohne
La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirar a su país del acuerdo   sobre cambio climático tendrá una serie de consecuencias en el mundo e incluso puede crear un efecto dominó.
Solamente el anuncio realizado este jueves  causó consternación en buena parte de la comunidad internacional y en los sectores progresistas de EE.UU. por el hecho que el país más contaminante, que emite más gases de efecto invernadero del planeta se quedará afuera, dejando de ser un activista para la reducción de este mal  y tratar de mantener el aumento de la temperatura global por  de  debajo de los 2 grados respecto a los niveles pre-industriales.
"Estados Unidos se retirará del acuerdo de clima de París", dijo Trump desde la Casa Blanca, aplaudido por simpatizantes presentes y seguido con atención alrededor del mundo. Con un marcado egoísmo de potencia aislacionista, argumentó  que la medida busca proteger los intereses de EE.UU., principalmente su economía, calificando al pacto global de 2015 como "muy injusto" con Estados Unidos.
El proceso de retirada del acuerdo por parte de la mayor economía mundial podría durar cerca de cuatro años y Trump señaló que está dispuesto a negociar un pacto diferente, sin que  exista este mismo ánimo en Europa ya descartado por Francia, Alemania e Italia. Estos tres estados emitieron una declaración conjunta en esa dirección.
Las consecuencias

En la práctica, la decisión Trump no solo podría impactar globalmente en el medioambiente sino también en la economía y en las relaciones internacionales, según especialistas que hicieron declaraciones a la BBC de Londres.

El objetivo del acuerdo de París, que fue firmado en diciembre de 2015 por 195 países y entró en vigor el año pasado cuando EE UU era presidido por Barack Obama, es evitar una catástrofe mundial con consecuencias irreversibles para las capas de hielo, los mares y otras partes de la Tierra.

EE UU es considerado el mayor generador histórico de dióxido de carbono (responsable de cerca de 15% de las emisiones globales), pero hace una década China lo superó como el país que es fuente principal de gases de efecto invernadero. El desmoronamiento del acuerdo es el riesgo de una catástrofe global, dijo el profesor John Sterman, del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y experto en políticas sobre calentamiento.

Brian Dees, de la Escuela de Gobierno de Harvard y antiguo alto consejero de Barack Obama, reconoce  en  la revista Foreign Affairs (página web)  que "aunque la administración Trump no puede detener el progreso global en el cambio climático, sí puede hacer daño a la economía y a la importancia y liderazgo diplomático de Estados Unidos".

La retirada deja a Estados Unidos en compañía de Siria y Nicaragua como los únicos países , de 195 naciones, que no forman parte del pacto mundial.
de la decisión de Estados Unidos de salir del Acuerdo de París.
Sterman, advierte además sobre el temor de que  pueda aumentar la presión de populistas y nacionalistas en otros países para hacer lo mismo, librándose de los compromisos de emisiones asumidos. Además, probablemente menguarán los recursos financieros y técnicos para que las naciones en desarrollo superen el sistema de energía fósil, ya que EE.UU. evitará también contribuir al fondo global prometido por los países desarrollados para estimular ese cambio.

Los expertos creen que la decisión de Trump genera además incertidumbre en el mundo de los negocios y las inversiones en energía renovable limpia, que fueron un elemento clave detrás del acuerdo de París.

América primero
El anuncio de Trump puede verse como un ejemplo práctico de la idea de poner en sus decisiones a "América primero", una expresión suya que reiteró en su discurso de este jueves.
Al retirar a EE.UU. del acuerdo de París, Trump cumple una promesa que formuló en su campaña electoral el año pasado, al igual que lo hizo antes con la salida del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP por sus siglas en inglés).
Trump, que enfrenta una crisis interna por investigaciones sobre una posible conspiración entre su campaña y Rusia durante las elecciones, dijo que su decisión busca defender la creación de empleo en EE.UU y evitar lo que él considera ventajas concedidas a países como China o India, por el carbón principalmente, señaló la BBC.
Trump cuenta con el apoyo de su electorado en zonas de EE.UU. cuyas economías dependen del negocio del carbón, así como de una veintena de senadores republicanos que días atrás lo instaron a dar este paso en una carta pública y ahora lo aplauden.
Pero otros creen que el rol protagónico de EE.UU. en la cooperación internacional, incluso en temas financieros o de terrorismo, pueden verse perjudicados por la decisión de Trump de abandonar hasta a países aliados en política ambiental, como los europeos.
El rechazo al acuerdo "será una abdicación al liderazgo de Estados Unidos", afirmó Nicholas Burns, un exdiplomático estadounidense que fue subsecretario de Estado durante la presidencia de George W. Bush. En esta forma China puede apreciar como buena oportunidad que le ha dejado Trump para llenar un vacío en el viejo mundo intentando garantizar con Europa el mantenimiento del acuerdo de París.

Decepción mundial

Gobiernos, organizaciones y personalidades mundiales expresaron este viernes la más  profunda  “decepción” por la retirada de Estados Unidos del Acuerdo Climático, firmado en París en 2015.

Trump, actuando como si estuviera viviendo solo en sus “torres” que ha construido en distintos países del mundo, dijo que el acuerdo ponía en  “permanente desventaja” a la economía y trabajadores estadounidenses y que su prioridad ante todo eran los empleos de sus compatriotas. “No queremos que nada se interponga en nuestro camino”, subrayó el presidente al comienzo de su discurso al situar al Acuerdo de París como un obstáculo para la creación de empleo.

“El cumplimiento de los términos del Acuerdo de París y las onerosas restricciones energéticas que ha impuesto a Estados Unidos podrían costar hasta 2,7 millones de empleos perdidos para 2025”, apuntó el magnate citando un estudio del centro National Economic Research Associates, lo que costaría 440.000 puestos de trabajo menos en el sector manufacturero, incluyendo a la industria del automóvil, uno de los más afectados por la crisis financiera de 2008.
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La decisión supone una victoria del núcleo duro de negociación formado por el jefe de estrategia de Trump, el extremista Steve Bannon, y del director de la agencia medioambiental, Scott Pruit, sobre su hija Ivanka y el secretario de Estado, Rex Tillerson.

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