El Presidente Gabriel Boric rechazó opiniones de quienes piden las «cabezas» de la delegada presidencial del Biobío, Daniela Dresdner, y del seremi de Vivienda del Maule, Rodrigo Hernández -ambos del partido Revolución Democrática RD- por sus vínculos con las fundaciones Democracia Viva y Urbanismo Social, respectivamente.

Consultado sobre el tema este jueves, planteó que si la información que actualmente se levanta contra los oficialistas llega a cambiar, «se puede reconsiderar, pero con los antecedentes que yo tengo hasta la fecha, no.

Ante quienes hablaron de un «blindaje» a esas autoridades, el Mandatario subrayó este viernes que «esa palabra no la he ocupado, porque acá no hay nadie blindado. Todo quien tenga responsabilidad tiene que responder, por un lado ante la Justicia, y en la medida que amerite responsabilidad política, se hará valer».

«Lo que dije ayer, y que creo que es coherente con lo que he venido planteando, es que no se puede meter a todo el mundo en un mismo saco, y que las responsabilidades tienen que establecerse con claridad, y no porque se diga que ‘esta persona es culpable de algo’ inmediatamente ella queda como culpable», argumentó Sin embargo, la diputada Joanna Pérez (Demócratas) advirtió que «el Presidente podrá decir que no hay responsabilidades políticas, pero hay una Cámara de Diputados que tiene distintos instrumentos de fiscalización». La Administración de izquierdas ha sufrido dos derrotas electorales en menos de un año y enfrenta un gran escándalo de presunta corrupción en las filas oficialistas», escribe el diario El País (edición americana).

Respecto a la investigación del Servicio Electoral por los millonarios aportes de la Corporación Apruebo por Chile a Democracia Viva, el Presidente indicó que «me parece muy bien y en buena hora que se revisen todos los sistemas de financiamiento, y todos tienen que poner a disposición toda la información». Por lo mismo, valoró que el excoordinador de la campaña Felipe Heusser se «anticipara» revelando esta nueva arista del caso.

«Significa que en nuestro país las instituciones están funcionando, y el Gobierno tiene no sólo el deber, sino que la convicción de que tiene que colaborar en esa dirección, porque la fe pública y la confianza de las personas y las instituciones es algo que me importa mucho, y hemos trabajado mucho por mejorarla», añadió.

El Mandatario admitió que «este tipo de cosas la empañan, pero el cómo reaccionemos, con firmeza, con claridad, sin meter nada debajo de la alfombra, sino que transparentando, anticipando y haciendo valer las responsabilidades que correspondan es la manera en que yo creo que corresponde actuar, y la manera en la que vamos a salir adelante», según informe de Cooperativa.

Para el senador socialista Gastón Saavedra, «el Presidente ha hecho un acto de lealtad extrema respecto de la delegada», quien a su juicio se ha visto «debilitada» por el escándalo político.

La prensa en el exterior cuenta la situación de Chile

El Gobierno de Gabriel Boric no solo tuvo una compleja instalación desde que llegó a La Moneda en marzo de 2022, sino que lo que ha seguido –sus primeros 16 meses– no ha sido mejor. La Administración de izquierdas, que no tiene mayoría en el Parlamento y que está apoyada en dos bloques, no logra recuperarse de un golpe cuando viene el otro. En septiembre del año pasado, un 62% de la ciudadanía rechazó la propuesta de nueva Constitución que el oficialismo apoyaba. En mayo, el Partido Republicano, de la derecha conservadora, obtuvo un 35% de la votación y se quedó con la mayoría de los puestos del Consejo Constitucional que redacta una nueva Constitución (leer hoy en el diario español El País).