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lunes, 1 de noviembre de 2010

Los desafíos de Dilma y el futuro papel de Lula en la política brasileña

Entre los desafíos políticos que deberá enfrentar Dilma Rousseff, la primera mujer en ocupar la Presidencia de Brasil, quizás el más importante sea el sólo hecho de suceder a Lula, el presidente más popular del vecino país desde que se conocen las encuestas, dice el analista Rodrigo Mallea en el diario La Nación de Argentina.

Para Dilma, gobernar sin Lula tiene dos implicancias. La primera, es un dato político inevitable independientemente de quien hubiera ganado la elección: sucederá a un mandatario que en su octavo y último año de mandato, deja el poder con un 80% de aprobación. El fenómeno Lula difícilmente se repita en la historia brasileña, y Rousseff, lejos del carisma del actual mandatario, deberá acostumbrarse a la idea de no contar con una inusual aprobación sostenida de 4 de cada 5 brasileños a lo largo de los próximos cuatro años, agrega Mallea.

La otra consecuencia, se aplica exclusivamente al caso de Dilma, por ser la ungida de Lula: ¿Cómo será la dinámica entre Lula y Dilma? ¿Será Lula su principal asesor? ¿Habrá una percepción de que él continúa ejerciendo una considerable cuota del poder, o habrá una ruptura política entre ambos? Sólo en el transcurso del gobierno de Dilma se podrán disipar estos interrogantes, cuyas consecuencias no son menores.

Otro desafío de Dilma está en el seno de su propio partido, el Partido de los Trabajadores (PT), al que ella se incorporó hace 10 años. De alguna forma, Dilma puede considerarse una outsider del PT, dado que el grueso de su trayectoria política se desarrolló en el Partido Democrático Laborista, del histórico dirigente de izquierda Leonel Brizola, en el que militó durante 20 años. Fue Lula quien legitimó su participación dentro del PT, ofreciéndole el ministerio de Minas y Energía y luego el cargo de jefe de gabinete (Casa Civil), así como también fue él quien la escogió a dedo para sucederla en la presidencia, sin internas.

¿Cuál será el papel de Lula en el gobierno de Dilma?

Ahora comienza la tarea dura para Dilma Rousseff, la ex ministra de la Casa de Gobierno y "delfín" del Mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, ungida ayer como la primera mujer Presidenta de Brasil, escribe desde Brasilia Javier Méndez Araya del diario chileno La Tercera.

Rousseff, una economista de 62 años, fue la mano derecha de Lula durante su segundo mandato, iniciado en 2007, y pese a los logros en la gestión, ha sido blanco de varias críticas. Durante el fragor de la campaña se le acusó de "arroparse" con la imagen de Lula, de ser una persona más técnica que política, se criticó su falta de carisma y hasta que carecía de simpatía.

Dilma, durante la reciente campaña, se asesoró con los mejores especialistas del "marketing" político del gobierno, y "suavizó" su imagen de mujer dura, al punto que se sometió a una cirugía plástica, cambió los anteojos por lentes de contacto y adoptó un peinado más femenino. "Sin embargo, ella sigue sin un perfil propio y continúa siendo no muy simpática", señala el politólogo Edson Nunes.

La pregunta que a diario se hacen los expertos y los medios de prensa aquí en Brasil es si Dilma logrará finalmente plasmar una identidad propia y despegarse de la figura de Lula. Y hay opiniones contrapuestas. "Dilma no tendrá una identidad propia, porque no tiene el carisma ni la personalidad de Lula. Por otro lado, necesitará mucho más del aporte de los partidos políticos especialmente del Partido de los Trabajadores (PT) para montar su equipo de gobierno. Con certeza, ella tendrá una libertad de acción mucho menor que la que tuvo Lula", explica a este diario el analista político carioca Geraldo Monteiro.

"No sabemos aún si Lula seguirá gobernando desde las sombras. No sabemos si va a opinar abiertamente de los temas contingentes y tampoco qué postura va a adoptar. Mucho se especula que Lula tendrá un alto puesto en un organismo internacional cuando deje el poder, lo cual sería bueno para Dilma porque le daría más capacidad de gestión", manifiesta Leonardo Barreto, cientista político de la Universidad de Brasilia.

Clara ratificación del rumbo de Lula

Por Alberto Armendariz, Corresponsal en Brasil de La Nación de Buenos Aires
Los desafíos políticos de Dilma


Entre los desafíos políticos que deberá enfrentar Dilma Rousseff, la primera mujer en ocupar la Presidencia de Brasil, quizás el más importante sea el sólo hecho de suceder a Lula, el presidente más popular del vecino país desde que se conocen las encuestas, dice el analista Rodrigo Mallea en el diario La Nación de Argentina.

Para Dilma, gobernar sin Lula tiene dos implicancias. La primera, es un dato político inevitable independientemente de quien hubiera ganado la elección: sucederá a un mandatario que en su octavo y último año de mandato, deja el poder con un 80% de aprobación. El fenómeno Lula difícilmente se repita en la historia brasileña, y Rousseff, lejos del carisma del actual mandatario, deberá acostumbrarse a la idea de no contar con una inusual aprobación sostenida de 4 de cada 5 brasileños a lo largo de los próximos cuatro años, agrega Mallea.

La otra consecuencia, se aplica exclusivamente al caso de Dilma, por ser la ungida de Lula: ¿Cómo será la dinámica entre Lula y Dilma? ¿Será Lula su principal asesor? ¿Habrá una percepción de que él continúa ejerciendo una considerable cuota del poder, o habrá una ruptura política entre ambos? Sólo en el transcurso del gobierno de Dilma se podrán disipar estos interrogantes, cuyas consecuencias no son menores.

Otro desafío de Dilma está en el seno de su propio partido, el Partido de los Trabajadores (PT), al que ella se incorporó hace 10 años. De alguna forma, Dilma puede considerarse una outsider del PT, dado que el grueso de su trayectoria política se desarrolló en el Partido Democrático Laborista, del histórico dirigente de izquierda Leonel Brizola, en el que militó durante 20 años. Fue Lula quien legitimó su participación dentro del PT, ofreciéndole el ministerio de Minas y Energía y luego el cargo de jefe de gabinete (Casa Civil), así como también fue él quien la escogió a dedo para sucederla en la presidencia, sin internas.

¿Cuál será el papel de Lula en el gobierno de Dilma?

Ahora comienza la tarea dura para Dilma Rousseff, la ex ministra de la Casa de Gobierno y "delfín" del Mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, ungida ayer como la primera mujer Presidenta de Brasil, escribe desde Brasilia Javier Méndez Araya del diario chileno La Tercera.

Rousseff, una economista de 62 años, fue la mano derecha de Lula durante su segundo mandato, iniciado en 2007, y pese a los logros en la gestión, ha sido blanco de varias críticas. Durante el fragor de la campaña se le acusó de "arroparse" con la imagen de Lula, de ser una persona más técnica que política, se criticó su falta de carisma y hasta que carecía de simpatía.

Dilma, durante la reciente campaña, se asesoró con los mejores especialistas del "marketing" político del gobierno, y "suavizó" su imagen de mujer dura, al punto que se sometió a una cirugía plástica, cambió los anteojos por lentes de contacto y adoptó un peinado más femenino. "Sin embargo, ella sigue sin un perfil propio y continúa siendo no muy simpática", señala el politólogo Edson Nunes.

La pregunta que a diario se hacen los expertos y los medios de prensa aquí en Brasil es si Dilma logrará finalmente plasmar una identidad propia y despegarse de la figura de Lula. Y hay opiniones contrapuestas. "Dilma no tendrá una identidad propia, porque no tiene el carisma ni la personalidad de Lula. Por otro lado, necesitará mucho más del aporte de los partidos políticos especialmente del Partido de los Trabajadores (PT) para montar su equipo de gobierno. Con certeza, ella tendrá una libertad de acción mucho menor que la que tuvo Lula", explica a este diario el analista político carioca Geraldo Monteiro.

"No sabemos aún si Lula seguirá gobernando desde las sombras. No sabemos si va a opinar abiertamente de los temas contingentes y tampoco qué postura va a adoptar. Mucho se especula que Lula tendrá un alto puesto en un organismo internacional cuando deje el poder, lo cual sería bueno para Dilma porque le daría más capacidad de gestión", manifiesta Leonardo Barreto, cientista político de la Universidad de Brasilia.

Clara ratificación del rumbo de Lula

Por Alberto Armendariz
Corresponsal en Brasil de La Nación de Buenos Aires

Con la victoria clara y contundente de Dilma Rousseff, los brasileños confirmaron ayer el rumbo político y ratificaron el modelo de crecimiento económico y desarrollo social diseñado por Luiz Inacio Lula da Silva, que en los últimos ocho años ha llevado al país a posicionarse como una potencia internacional emergente.

Si en la primera vuelta de las elecciones los votantes hicieron un llamado de atención al presidente, haciéndole notar su descontento por los escándalos de corrupción en el gobierno que salpicaron a su designada heredera, ahora otorgaron a Rousseff un firme mandato para seguir avanzando por el camino correcto. Quieren mantener su economía pujante e insertada en el mundo; quieren un Estado fuerte que siga reduciendo las tremendas desigualdades sociales que todavía existen, y quieren también que sus extraordinarios recursos sean mejor y más honestamente administrados.

En estos ocho años de gobierno de Lula, Brasil cambió, y mucho. Gracias a la bonanza económica y a los planes sociales, unos 23 millones de personas salieron de la pobreza, mientras que 32 millones ascendieron a la clase media, que hoy es mayoritaria. Y con el carisma y protagonismo internacional del presidente, Brasil se instaló como un jugador clave en la escena de la política mundial.

En parte por todo eso, los brasileños aceptaron que Lula eligiera a dedo a quién le traspasaría la faja presidencial el 1º de enero próximo, aun cuando Rousseff era una funcionaria virtualmente desconocida para la mayoría del país antes de la campaña. Confiaron en el criterio de Lula, que creyó que ella sería la más indicada para garantizar la continuidad del modelo.

Ahora, a la nueva mandataria electa se le presenta su primer gran desafío: construir una identidad política propia. Lula ya no estará detrás de ella para promoverla, ayudarla y defenderla. Rousseff deberá demostrar que puede caminar con sus propias piernas.

A diferencia de lo que sucedió con Lula, el panorama político que tiene por delante le es muy favorable: la coalición electoral que la llevó al poder tiene una amplia mayoría en ambas cámaras del Congreso. En la Cámara de Diputados, el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) es la primera fuerza y en el Senado, la segunda.

Sin embargo, Rousseff deberá ejercer con cuidado la articulación política dentro de su heterogénea coalición, en la que cada uno de los partidos querrá sus cuotas de poder. La presidenta electa tendrá que perfeccionar sus habilidades de negociación algo a lo que no está muy acostumbrada, y asegurarse de que en la distribución de áreas de influencia y recursos se limite al máximo el espacio para la corrupción.

Un riesgo especial le supondrá su relación con el PT. A diferencia de Lula, ella no viene de las filas del partido, y el PT no depende de ella tanto como lo hizo Lula durante los últimos años.

Lula supo controlar los deseos hegemónicos del PT y frenó sus propuestas más osadas. ¿Podrá Rousseff mostrarse igualmente firme? Esa es la pregunta que se hacen todos los analistas en Brasil.

Más allá de lo político, la próxima presidenta deberá mantener la estabilidad económica y avanzar en las áreas en las que el país presenta las mayores demandas: saneamiento, salud, educación, seguridad pública e infraestructura.

Aunque parezca increíble, más de la mitad de los hogares brasileños no poseen sistemas de cloaca, lo que tiene repercusiones directas en la salud, en los altos niveles de mortalidad infantil, por ejemplo. Los hospitales, por otro lado, ofrecen una atención deficiente.

El sistema educativo ha mejorado, pero todavía el 10% de los 192 millones de brasileños son analfabetos. A los maestros se les paga poco y los alumnos no están recibiendo una educación para desarrollarse en el siglo XXI.

En las grandes ciudades, como San Pablo, Río de Janeiro y Salvador, la inseguridad, la criminalidad y la violencia siguen siendo moneda corriente. Y por las extensas fronteras del país entran cada vez más armas y drogas.

Infraestructura


Como sede de los dos mayores eventos deportivos mundiales, el Mundial de fútbol de 2014 en 12 ciudades y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro en 2016, Brasil deberá hacer grandes esfuerzos para mejorar la infraestructura de sus aeropuertos, puertos y rutas. Si pretende seguir creciendo al ritmo en que lo ha venido haciendo hasta ahora, deberá también modernizar su red de energía eléctrica.

Lo positivo es que, como ex miembro de este gobierno que termina, Rousseff ya tiene un conocimiento bastante amplio de estos problemas. Y si tiene la voluntad y la habilidad para resolver estos desafíos estructurales, Brasil podrá dar, finalmente, un salto cualitativo en su desarrollo como potencia.

Brasil: Dilma tendrá como aliados a 16 de los 27 gobernadores

Dilma Rousseff tendrá como aliados a los gobernadores de 16 de los 27 estados del país, incluyendo Brasilia. La victoria de los candidatos oficialistas en cinco de las nueve elecciones a gobernador que se decidieron ayer en segunda vuelta dejó definido el mapa político regional de Brasil que regirá a partir del 1 de enero próximo, cuando asuman sus mandatos.


Pese al apoyo mayoritario que tendrá Rousseff entre los gobiernos regionales, el PSDB de Serra será individualmente el partido con mayor número de gobernadores, con ocho, incluidos los de Sao Paulo y Minas Gerais, los dos mayores colegios electorales de Brasil.

El diputado y ex ministro de Deportes Agnelo Queiroz, un importante aliado y correligionario del Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, fue elegido gobernador del Distrito Federal de Brasilia. Queiroz, del Partido de los Trabajadores (PT), consiguió casi el doble de los votos de su rival Weslian Roriz, del Partido Social Cristiano (PSC).

El Brasil de Dilma - Sus más cercano círculo de confianza


La nueva Presidenta y su círculo más cercano

La economista Dilma Vana Rousseff Linhares, una ex guerrillera dueña de un temperamento explosivo y enorme capacidad de trabajo, es considerada como una "dama de hierro" en Brasil. Nacida en 1947 en Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, es madre de una hija, Paula, y se interesa por estudios de historia y mitología griega. Disfruta de escuchar ópera y es una buena conocedora de la música popular brasileña. Recientemente Dilma se convirtió en abuela. En su juventud integró dos organizaciones armadas clandestinas de oposición a la dictadura militar (1964-1985), el Comando de Liberación Nacional (Colina) y la Vanguardia Armada Revolucionaria Palmares (VAR Palmares), aunque su grado de participación en acciones armadas es aún motivo de polémica. De todas formas, pasó más de dos años en la cárcel y fue torturada. A inicios de los años 80, participó en la refundación del Partido Laborista Brasileño (del legendario Leonel Brizola), aunque en 1986 abandonó esa agrupación y se sumó al Partido de los Trabajadores. En abril de 2009, se le detectó un cáncer linfático y debió someterse a una quimioterapia durante cuatro meses. Este año los doctores dijeron que está totalmente sanada de su enfermedad.


Antonio Palocci:

Legislador y asesor electoral de Rousseff. Posible jefe de gabinete, contacto con el Congreso, ministro de Salud o presidente del Banco Central. Reconocido por ganar la confianza inversionista y estabilizar los mercados financieros durante su paso por el Ministerio de Finanzas en el gobierno de Lula. Médico de profesión, Palocci ayudó a fundar el Partido de los Trabajadores (PT) en 1980 y fue dos veces alcalde de Ribeirao Preto, en Sao Paulo. Administró la campaña presidencial de Lula en 2002.


Henrique Meirelles


Presidente del Banco Central. Posiblemente para el Ministerio de Minas y Energía. Meirelles ha logrado contener las presiones de precios con una estrategia agresiva para la inflación. Ha resistido también la presión del Ministerio de Finanzas y otros para bajar los costos de los préstamos, adoptando cada vez más un enfoque más conservador sobre la política económica. Es reconocido por haber guiado exitosamente al país en la última crisis financiera internacional.





Guido Mantega

Ministro de Finanzas. Podría mantenerse en su cargo ministerial. Es un declarado defensor de los gastos en desarrollo en Brasil. Tomó una serie de medidas para sacar a la economía brasileña de la recesión, reduciendo los impuestos a industrias clave. Es miembro del PT, y en 2006 convenció a los inversionistas de su compromiso por un fisco austero.



Luciano Coutinho

Presidente del Banco Nacional de Desarrollo (BNDES). Posible ministro de Finanzas o presidente del Banco Central. Al igual que Lula, nació en el pobre estado de Pernambuco. Se especializó como académico en economía industrial e internacional y fue profesor de Dilma en la década de 1990, cuando ella estudiaba en pregrado. Entre 1985 y 1988 fue secretario ejecutivo del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Participó en la estructuración del ministerio y la concepción de políticas en áreas como biotecnología y tecnología de la información.




Paulo Bernardo
Ministro de Planificación y Presupuesto. Posible jefe de gabinete o ministro de Planificación. Es visto como un tecnócrata, aunque posee un pasado político como líder estudiantil, sindicalista y legislador del PT. Fue funcionario del estatal Banco do Brasil y fue elegido para tres períodos en el Congreso.





Nelson Barbosa

Secretario de Política Económica. Tendría un rol clave en el equipo económico. Es una figura en alza e importante asesor del Ministerio de Finanzas. Apoyó fuertemente el plan de Lula por reformar las leyes petroleras que regulan las grandes reservas marinas y un popular programa gubernamental para construir viviendas asequibles. También participó en el programa de infraestructura de Brasil, conocido como PAC, que fue manejado por Rousseff durante su tiempo como jefa de gabinete de Lula.





Alexandre Tombini



Jefe de regulación del Banco Central. También se lo menciona como posible presidente del Banco Central. Tombini es considerado como inflexible a las presiones políticas, es enemigo y combatiente de la inflación, y seguiría con la política monetaria conservadora. También ejerció como director del Departamento de Asuntos Exteriores y del Departamento de Estudios Especiales del Banco Central. Antes trabajó en el Fondo Monetario Internacional y en el Ministerio de Finanzas de Brasil.





Las Farc matan a jefe militar de Colombia

El comandante de un batallón militar del sureño departamento de Putumayo, fronterizo con Ecuador, fue muerto hoy cuando la caravana en la que se movilizaba cayó en un campo minado, en un ataque atribuido a la guerrilla de las FARC, dijeron fuentes civiles y militares.

“El coronel Javier García, comandante del Batallón de Ingenieros, se desplazaba por la vía que de -la ciudad de- Puerto Asís conduce a Mocoa y hacia las 10H00 locales (15H00 GMT) de hoy (lunes) su vehículo fue víctima de un ataque con explosivos”, dijo a la prensa  Luis Vitery, secretario de gobierno de Putumayo.

De acuerdo con el reporte, en la acción murió García, mientras sus tres escoltas resultaron heridos. “Dos de ellos están muy graves y fueron trasladados de urgencia, en helicóptero, hacia el hospital militar de Bogotá, pero su pronóstico es reservado” , precisó Vitery.

En un comunicado de prensa, el comando del Ejército lamentó el hecho y tras calificarlo como “un delito de lesa humanidad” atribuyó la acción a las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) .

Ex presidente colombiano Alvaro Uribe es acusado por estudiantes de Georgetown de "violador de los DD HH"

Un grupo de estudiantes de la Universidad de Georgetown dijo que ha "alertado" al Departamento de Justicia de EE.UU. sobre las violaciones de derechos humanos del ex presidente colombiano Álvaro Uribe, que esta semana regresa a dar charlas a esa universidad.

Según la "Coalición Adiós Uribe", durante los ocho años de Gobierno de Uribe (2002-2010) salieron a la luz "miles de casos documentados" de asesinatos extrajudiciales a manos de fuerzas militares y paramilitares.

Además, Uribe "ha sido vinculado con escuchas electrónicas ilegales, narcotráfico y amenazas de muerte y ataques contra sus opositores políticos", argumentó el grupo en un comunicado.

Los estudiantes decidieron presentar sus denuncias al enterarse de que una división del Departamento de Justicia estaba solicitando información sobre violadores de los derechos humanos que hayan ingresado a Estados Unidos.

"Uribe debe ser llevado ante la Justicia... en vez de que se le dé una plataforma para promover una versión distorsionada" de su presidencia, dijo Charity Ryerson, estudiante de Derecho de la Universidad de Georgetown.

Tropas nicaragüenses habrían ingresado a territorio costarricense - Levantan campamento en la Isla Calero

El dragado del río San Juan es el punto
clave del nuevo conflicto
El gobierno de Costa Rica denunció hoy la presencia de tropas de Nicaragua en su territorio y pidió al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, que convoque al Consejo Permanente del organismo.

Hace algunos días, el gobierno de Costa Rica denunció la violación del territorio costarricense por soldados nicaragüenses, pero ahora afirmó que había detectado  un campamento militar nicaragüense instalado en una isla fluvial costarricense.

"Esta mañana hubo un sobrevuelo sobre isla Calero (de Costa Rica) y se determinó la presencia de tropas de Nicaragua en territorio costarricense. Tienen plantada una bandera (nicaragüense) y carpas del Ejército", dijo el ministro de Seguridad, José María Tijerino en San José.

"Ante los hechos comprobados me he comunicado con el secretario general de la OEA y le hemos pedido que convoque al Consejo Permanente de la OEA", dijo el canciller René Castro en una rueda de prensa junto a Tijerino.

La tensión entre los dos países ha aumentado en los últimos quince días debido al dragado del río San Juan, que pertenece a Nicaragua y corre en tramos por la frontera.

Tijerino anunció además que enviará "en las próximas horas" un nuevo contingente de policías armados a la frontera, que irán "debidamente equipados" para "resguardar la soberanía nacional".

"Costa Rica confía en los canales diplomáticos para resolver esta situación y queremos evitar que (el incidente) pase a ser un conflicto armado", declaró.

El ministro aseveró que los soldados nicaragüenses se han instalado en la isla Calero, situada en un delta próximo al Caribe y a la frontera, donde levantaron unas cinco o seis carpas (tiendas), suficientes para albergar a unos 50 hombres.

Además, hay denuncias de campesinos de la zona de que fueron interceptados por los soldados nicaragüenses, quienes les impidieron ir a sus sitios de trabajo en isla Calero, dijo Tijerino.

Costa Rica, que carece de ejército desde 1948, desplegó el 22 de octubre a policías con armas de guerra en la zona limítrofe, algo que no ordenaba desde los años 80, en la época en que la guerrilla de los "contras" intentaba derrocar el primer gobierno de Ortega.

San José afirma que el equipo que draga desde el 18 de octubre el río San Juan ha arrojado el sedimento en la isla Calero.

Página Editorial Latinoamericana: En Paraguay la política se está complicando con la enfermedad de Lugo

Diario ABC Color de Asunción, Paraguay

Nuestra democracia en terapia intensiva

Fernando Lugo se metió en un formidable lío –quizás sin querer, tal vez a propósito– al permitirle tanta capacidad de maniobra a su anillo más cercano de colaboradores y partidarios, el “bolivariano”, para ser más precisos. La primera muestra de lo inconveniente que suele ser para un presidente dejar que otros metan las manos en la administración del poder la tuvo recientemente en ocasión de su último urgente viaje a São Paulo por motivos de salud.

Ante la posibilidad de que Lugo no retornara vivo de su internación, o volviera con capacidad de mando insuficiente, el anillo bolivariano se movió velozmente en las sombras; se erigió en poder real de facto, y posiblemente lo fue durante esas cuarenta y ocho horas. Tomaron decisiones, movieron funcionarios y jefes militares, prepararon documentos, y vaya a saberse qué otras maniobras y precauciones que nunca hasta ahora salieron a la luz pública.

No manosearon solamente el nombre de Lugo y su investidura, sino la misma Constitución, pues estando el vicepresidente Federico Franco a cargo de la primera magistratura, le hicieron un alevoso “by pass”, actuando como si este no existiese ni tuviera atribuciones constitucionales suficientes para ser consultado y para tomar las decisiones que los conspiradores estaban asumiendo, en usurpación de esas facultades.

Si es que se da el caso de que, como consecuencia de estas aviesas maniobras conspiraticias y anticonstitucionales, el presidente Lugo comenzara a tener problemas políticos más graves en el futuro cercano, poca duda cabe de que los bolivarianos que se fueron instalando en diversos lugares de la geografía del país comenzarán a ser llamados a alguna forma de movilización. Al principio utilizarán los tipos clásicos: manifestaciones inofensivas, protestas, concentraciones, mítines. Luego vendrán algunas medidas de fuerza, como clausura de vías de comunicación, marchas sobre Asunción, intimidación de personas y otras de la misma índole.

Hostigarán fieramente a lo que los chavistas denominan “elementos del imperio”, categoría en la que entrarán senadores, diputados, gobernadores, dirigentes partidarios, ciertos magistrados, algunos miembros del Ministerio Público y funcionarios, jefes policiales, periodistas y medios de prensa. En suma, todos y cualquiera que no se les pliegue o constituya un obstáculo en su camino.

¿Se beneficiaría Fernando Lugo de este eventual proceso de descomposición política y putrefacción “bolivariana” de nuestra todavía endeble democracia? Es dudoso. Pero de lo que no cabe duda es de que sería una catástrofe para el país.

La violación constitucional perpetrada por parte del anillo bolivariano que se hizo cargo del poder de facto mientras Lugo se internaba en un hospital paulista es clara e irrebatible. No existe ningún tipo de excusa ni de explicación de ella. Los argumentos ensayados en su defensa son tan frágiles que ni se intenta revalidarlos ante la opinión pública. Por eso mismo no debería quedar impune, pues si se deja pasar esto con el pretexto de que la cosa no llegó a mayores, mañana sí, por ese mismo camino, ya ensayado, recorrido y conocido, podría llegar con eficacia a mucho más.

Y si es que las Cámaras legislativas no asumen la gravedad del problema real suscitado, estando como están ante hechos y pruebas tan claros, y no adoptan en este momento alguna medida enérgica, que se preparen para los próximos hechos de fuerza, ilegales, inconstitucionales, pero políticamente oportunos, prácticos y conducentes a la finalidad perseguida por los bolivarianos.

Por cierto, esos temibles hechos podrían darse en cualquier momento, pues en nuestro país, actualmente, los acontecimientos de esta índole están asociados a la precaria salud del Presidente de la República.

La abierta violación de la Constitución perpetrada es apenas una fase del problema; la otra está constituida por sus consecuencias. Véase como muestra, simplemente, el caso de la junta de calificaciones designada para las Fuerzas Armadas –organismo de sustancial importancia para manejar esta institución–, que no hace más que repetir las experiencias castristas y chavistas, y las que Evo Morales está desarrollando en su país.

Las comisiones de Defensa Nacional de las Cámaras legislativas deben seguir con mucha atención las selecciones que hagan –si continúan con base en la resolución “trucha”– estos nuevos miembros de la junta calificadora, para ver si se ajustan a los reglamentos castrenses. No cabe duda de que el objetivo del luguismo bolivariano es tener unas FF.AA. dispuestas en su momento a complicarse con ellos en sus planes de control total del aparato del Estado, aunque signifique la demolición de nuestro sistema democrático republicano. Deben recordar que para ese tipo de gente el objetivo máximo, al que todo puede y debe sacrificarse, es la hegemonía en el poder político.

Es de desear que la perspicacia política de senadores y diputados sea capaz de percibir la situación de terapia intensiva en que puede hallarse, ahora mismo, nuestra incipiente democracia.

Terminó bipolaridad en el Gobierno de Cristina - Reanudó tareas con amarga tristeza y soledad y le habló a la nación argentina

Un día triste y muy “pesado” laboralmente hablando, es el que tuvo hoy Cristina Fernández viuda de Kirchner al reanudar sus actividades tras regresar de Río Gallegos terminando un duelo silencioso y profundo de cinco días.

Antes de viajar a Buenos Aires le pidió al piloto del avión presidencial Fokker F-28 de la Fuerza Aérea "Tango 3", Sergio Velásquez, que sobrevolara la tumba donde se encuentran los restos mortales de su esposo fallecido el miércoles pasado como una forma de rendirle un último adios.

Al arribar a la capital federal  una de las primeras decisiones fue cancelar gran parte de su gira que iba a realizar por Asia a partir del próximo viernes, limitando la agenda sólo a la reunión del G-20 en Seúl, viaje que iniciará el miércoles de la semana próxima, es decir cinco días más tarde de lo que estaba programado, para retornar a Buenos Aires el viernes 12 o sábado 13.

Fuentes periodísticas argentinas, entre ellas el diario La Nación, dijeron que el motivo central de la modificación de la agenda era tratar de estar el menor tiempo posible fuera de la Argentina, especialmente en un momento político tan crucial como el que se está viviendo.

Esta mañana, la Presidenta se reunió en la residencia en Olivos con el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. Por la tarde, ya en la Casa Rosada recibió las cartas credenciales de los embajadores de Holanda, Rusia, Irlanda, Canadá, Cuba e Indonesia.

Una de las preocupaciones que daba vueltas y vueltas en Argentina desde las primeras horas de la mañana era el cuándo iba a hablar la Presidenta. Todo quedó superado cuando esta tarde entregó un mensaje breve grabado que se retrasmitió por cadena nacional de emisoras.

"No es mi momento más difícil, sino el más doloroso", dijo Cristina. "Siento la gran responsabilidad de hacer honor a su memoria y a su gobierno.Siento que de mi depende la suerte de todos los argentinos".

"En el mensaje, la mandataria agregó que este día era "un día más al frente de este Gobierno, pero un día diferente en mi vida que, como todos saben, cambió en forma definitiva". Y agregó: "He leído o escuchado que es mi momento más difícil. Pero no; es mi momento más doloroso". "Es el dolor mas grande que he tenido en mi vida", dijo en tono bajo.

En Río Gallegos

La Presidenta permaneció el fin de semana en su casa de Río Gallegos, junto con sus hijos y el círculo más íntimo de la familia. Entre quienes visitaron a la mandataria se destacó la presencia de los empresarios y amigos de la familia, Lázaro Báez y Rudy Ulloa Igor. Báez fue el último en cenar con los Kirchner, la noche del martes. Horas después, todo cambiaría. La visita no sólo marca la lealtad de Lázaro con Cristina, sino que además muestra el giro que puede tomar el nuevo círculo íntimo. Báez apenas mantenía relación con Cristina, ahora se convirtió en un hombre clave, según comentó hoy el diario Clarín de Buenos Aires.

La única salida ocurrió antes de su partida rumbo a la capital, cuando visitó acompañada de sus hijos la bóveda donde descansa el ex presidente.

Ayer, la Presidenta comenzó a llamar a algunos de sus funcionarios principales. Dio órdenes a los ministros de continuar su tarea y les pidió “más fuerza que la que teníamos antes”. Y que sigan trabajando “en la misma línea”, informó El Cronista.

Por su parte, el jefe de bloque de los diputados K, Agustín Rossi, señaló que “se inicia una nueva etapa, en donde la conducción política de nuestro espacio político la ejercerá la presidenta de la Nación”.

Pero en declaraciones a radio Del Plata, aseguró que “en la gestión de gobierno no habrá cambios. La Presidenta ya ha dejado en claro que no hay modificaciones en su agenda. Nosotros vamos a seguir con el mismo rumbo. No tenemos que cambiar absolutamente nada”, declaró Rossi.

Como opinó hoy el analista Martín Dinatale en el diario “La Nación”, en una descripción del comienzo de la nueva etapa de Cristina, “ya no habrá poder bipolar, bifronte o dual en la Argentina. Desde hoy la presidenta Cristina Kirchner comienza a transitar una nueva etapa de su gestión donde las decisiones deberá tomarlas sola. Néstor Kirchner ya no estará a su lado para compartir y tomar definiciones en conjunto. Todas las miradas estarán puestas en la jefa del Estado que quizás por primera vez en su larga carrera política deberá actuar en soledad y ajena a la sociedad política que formaba con su difunto esposo”.

Macri pide al gobierno un cambio de estilo

La única reacción política de parte de las esferas opositoras provino hoy del jefe de gobierno de Buenos Aires, Mauricio Macri, quien dijo que esperaba que la Presidenta cambie el estilo de su gestión tras la muerte de Kirchner; reclamó "recrear el diálogo" y acercarse a Brasil

"Esperemos que (la Presidenta) cambie. Bajando el nivel de confrontación, recreando el diálogo y tratando de trabajar en forma conjunta, todas las oportunidades de la Argentina que se vayan a hacer realidad", afirmó en una entrevista con Radio 10.

"Sigo siendo crítico aunque el líder del kirchnerismo no esté más. Sigo pensando que la Argentina tiene una enorme oportunidad por delante si cambia y baja los niveles de confrontación", sostuvo Macri.

Agregó que "hay que dejar de pelear, llevarse bien con el mundo. Hay que acercarse a Brasil que es la locomotora de la región", aseguró.

Puntos que no están claros aún, según el analista Dinatale

1- El peronismo en pleno ofreció a Cristina Kirchner asumir la presidencia del Partido Justicialista que dejó vacante su esposo. Esto forma parte de la liturgia peronista de unificar en el líder la conducción del país y del partido al mismo tiempo. Implica a la vez no dejar en manos de Daniel Scioli ese puesto clave. Anoche en el Gobierno no estaba claro si la Presidenta asumirá ese rol "porque será demasiada sobrecarga", decían sus allegados. De esta definición dependerá el futuro del PJ en cuanto a su perfil de alianzas con vistas al 2011 y su esquema de poder electoral concentrado o amplio.

2- La decisión política de presidir o no el PJ encierra, a la vez, para Cristina Kirchner la definición de dar muestras tendientes a ir por su reelección o directamente abandonar ese proyecto electoral. Hay quienes creen que la Presidenta mantendrá ese misterio durante largo tiempo por la simple lógica de no caer en el fenómeno del "pato rengo" y perder poder en lo que le resta de mandato.

3- Esta semana se debe definir la agenda parlamentaria que se armará hasta fines de año. Los jefes de bancada del oficialismo esperan instrucciones de Cristina Kirchner para evaluar cómo se negocia el proyecto de presupuesto 2011, si se enfrenta el debate por los superpoderes o por el control del Consejo de la Magistratura. Se trata de temas pendientes en la agenda legislativa que la oposición avanzará sigilosamente.

4- Cristina Kirchner dijo anteayer que "no vamos a cambiar justo ahora". Lo mencionó a unos pocos en la intimidad de la despedida a Néstor Kirchner en Santa Cruz. Con ello pareció abarcar a todo el horizonte de la política que encaró con su esposo y que incluye la dura relación con el empresariado. La frase llega justo dos días después de que el jefe de la CGT Hugo Moyano se reuniera con el titular de la Unión Industrial Argentina Héctor Méndez para negociar el proyecto para distribuir las ganancias empresarias entre los trabajadores. Cualquier definición de la Presidenta en este sentido será clave para la futura relación con los gremios y los empresarios.

5- Las relaciones exteriores estarán al tope de la agenda presidencial por dos motivos: por un lado, estrechará alianzas con la electa presidenta de Brasil Dilma Rousseff que representa la continuidad de Lula Da Silva y, por otra parte, avanzará en acuerdos con el G-20, con ocasión de su participación en la reunión que este grupo celebrará este mes en Seúl.

Cualquiera sea el resultado de estas definiciones marcarán el adiós de la Presidenta a la política bipolar o bifrontal que encaraba hasta la semana pasada con la sombra insistente de Néstor Kirchner por detrás. Ahora ya no habrá sombras y se verá una única silueta en la cima del poder.

Apareció el primer libro sobre el drama de los 33 mineros de Atacama


La directora de Editorial Forja,
María Eugenia Lorenzini y el autor de "Bajo Tierra"
 Francisco Leal  durante la presentación del libro.
  

El primer libro sobre el drama de los 33 mineros --32 chilenos y 1 boliviano-- que estuvieron atrapados en una mina en el desierto de Atacama durante 69 días fue publicado en Santiago de Chile por el conocido periodista y escritor Francisco Leal Díaz.

El trabajo periodístico, titulado “Bajo Tierra –Mineros que conmovieron al mundo” es una documentación amplia y detalladas sobre lo que ocurrió en el interior de la mina durante más de dos meses y especialmente en los primeros 17 días cuando no se sabía si estos trabajadores estaban vivos o muertos.

El trabajo de Leal es verdaderamente ejemplar y cumple con todos los requisitos que debe tener el buen periodismo: documentado, buena narración, investigación y una velocidad vertiginosa en la elaboración del texto. Esto último le permitió ser el primero en llegar al mercado librero con este tema que sacudió al mundo.

“Por ser este un país minero, no pueden ocurrir este tipo de situaciones. En la introducción hago un comentario sobre el “Nunca Más”  pensando en que nunca más se puede producir en nuestro país una situación con estas características tan dramáticas”, declaró el autor de Bajo Tierra,el chileno Francisco Leal Díaz, a Krohne Archiv (KA).

“En primer lugar, como periodista me interesó el tema por lo que era el contexto noticioso y en segundo lugar por el drama humano que se estaba produciendo allí en el fondo de la mina. Era evidente que fue una señal fuerte, potente y no se sabía lo que iba a pasar. Y siguiendo la historia me metí en el contexto”, agregó Leal.

Explicó que la recopilación de los datos, la documentación de la información y la clasificación posterior fueron las principales tareas porque había que reestructurar el libro en capítulos y el más difícil de ellos fue el que trata de lo que paso en la mina en los primeros 17 días. La valiosa ayuda de su esposa María Antonieta Cuevas le permitió cumplir con el plazo que se había fijado para terminar el libro.

La directora de la Editorial Forja, María Eugenia Lorenzini, declaró a KA que nos interesó mucho este proyecto porque representa una documentación que puede leerse en muchos hogares y por mucha gente para que todo el mundo se informe de cómo ocurrió este hecho y para que sepan que algo así no puede ocurrir nunca más. “Quisimos dejar un testimonio sobre lo que pasó en San José”, subrayó la directora de Forja.

Editorial Forja, una empresa relativamente nueva en el mercado del libro, ha publicado ya más de cien títulos, destacando entre ellos “Un viaje por el Infierno” de otro famoso periodista Alberto Gamboa, más conocido como El Gato Gamboa.

domingo, 31 de octubre de 2010

Dilma Rousseff es la nueva presidenta de Brasil



La candidata oficialista arrasó con el 55% de los votos sobre el opositor José Serra, que obtuvo el 45%, cuando ya se escrutó el 92 % de las mesas. En esta forma los brasileños se inclinaron por apoyar la continuidad del exitoso modelo que encabezó el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El candidato socialdemócrata, José Serra, obtenía 45 por ciento de los sufragios válidos, de acuerdo con el primer resultado difundido por el Tribunal Superior Electoral (TSE) una vez que se cerraron los comicios en los últimos estados donde permanecían abiertos por la diferencia horaria con la mayoría del país.

Los votos nulos y en blanco sumaban poco menos de siete por ciento y la tasa de abstención se ubicaba en 20,78 por ciento del padrón.

En Brasil el voto es obligatorio para los ciudadanos de entre 18 y 70 años, y para estos comicios, que fueron totalmente automatizados.135,8 millones de electores fueron convocados a votar en las 477.000 urnas electrónicas distribuidas en todo el país.

Millones de brasileños acudieron hoy a las urnas por segunda vez en el mes para elegir a su presidente, ya sea entre la continuidad de la candidata oficialista Rousseff o la experiencia política del opositor Serra.

La votación, en la cual están habilitados también unos 200.000 brasileños que viven en el exterior, transcurrió en un clima de tranquilidad, sin reportes de problemas más allá de dificultades técnicas aisladas con algunas urnas electrónicas usadas en el proceso, según el Tribunal Superior Electoral (TSE).

Rousseff, economista de 62 años postulada por el Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), contó en su campaña con el respaldo decidido del presidente Lula, quien ayudó a convertirla en la favorita de las encuestas para ganar la elección.

Por su parte Serra, economista de 67 años y candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), enfrentó dificultades para articular un discurso opositor a Lula, el presidente más popular de la historia reciente de Brasil, con un 83% de imagen positiva.

Después de una segunda ronda electoral caracterizada por duros enfrentamientos entre los candidatos, Rousseff pregonó unidad antes de acudir a la urna de votación. "Voy a gobernar para todos, conversar con todos los brasileños sin excepción. Si Dios quiere, que el pueblo brasileño me dé su voto", declaró a periodistas tras desayunar en un hotel de la ciudad sureña de Porto Alegre. "Hoy es un día muy especial, que es el día de nuestra fiesta democrática, tengo certeza que fue una campaña bastante significativa", agregó..

Después de encontrarse con aliados en horas de la mañana, Rousseff se trasladó al colegio Santos Dumontt donde emitió su voto y salió haciendo la "V" de victoria. Serra sufragó al final de la mañana en el Colegio Santa Cruz de la ciudad de Sao Paulo, donde hizo votos por la alternancia en el poder.

"Esta es la hora para que el pueblo hable, ésa es la belleza de la democracia, y tal vez sea le belleza de la alternancia en el poder, que haría muy bien (al país)", declaró Serra a periodistas tras votar.

Lula, por su parte, votó en la ciudad de Sao Bernardo do Campo, en la periferia industrial de Sao Paulo, donde manifestó estar confiado en una victoria de su candidata. "Yo no tengo dudas de que ella (Rousseff) va a hacer un gran gobierno para este país", manifestó Lula a periodistas.

El presidente tenía previsto encontrarse en el Palacio de Alvorada, residencia oficial del mandatario, junto con Rousseff y sus principales asesores para seguir la divulgación de resultados al final del día, mientras Serra aguardaría los resultados en su residencia particular, en Sao Paulo.

Serra y Rousseff debieron disputar una segunda ronda electoral después de que ninguno de los dos alcanzó el 50% más uno de los votos necesarios para ganar en el primer turno, el 3 de octubre. Igualmente, siete estados y el Distrito Federal debieron ir a un segundo turno de votaciones para escoger gobernador.

De la miel a la hiel

Por Yoani Sánchez
Desde La Habana

Llevaba una gorra encasquetada hasta las orejas, pero aún así reconocí en su rostro los rasgos del otrora vicepresidente. Carlos Lage pasó frente a mí en la intersección de las calles Infanta y Manglar (en La Habana), con ese andar típico del defenestrado, con esa cadencia que tiene el caído cuando ha perdido la esperanza de que lo reivindiquen. Sentí pena por él, no por verlo caminar bajo el sol cuando hasta hace poco tenía chofer, sino porque todos lo miraban con un silencio castigador, con un mohín de desquite.

 Una mujer pasó por mi lado y la oí decir: “El pobre, mira que tuvo que poner la cara para que al final le hicieran esto”.


Carlos Lage
 Un año y medio después del despido de Carlos Lage y Felipe Pérez Roque todavía no se aclara la razón que condujo a su final político.

En un gesto de inusitada discreción, el video que se les proyectó a los militantes del Partido Comunista –explicando los motivos del truene– nunca se filtró hacia las redes alternativas de información.

Tampoco nos convencieron aquellas fotos en que aparecían ambos en una fiesta, tomando cerveza y sonriendo, pues si esa fuera la causa para perder el cargo no quedaría un solo ministro en su puesto y la silla presidencial estaría vacía. La frase de que tanto el canciller como el vicepresidente se habían vuelto adictos a “las mieles del poder”, escrita por Fidel Castro en una de sus reflexiones, más parecía la confesión de quien conoce bien la jalea real de un gobierno sin límites que la explicación del error cometido por otros.

De manera que nos hemos quedado sin conocer qué llevó esta vez a que Saturno se comiera a sus hijos, con ese regusto de quien se está devorando la última camada, la generación que pudiera sustituirlo.

Sentí compasión por Carlos Lage al verlo con su gorra tapándose el rostro, con su paso apurado para que no lo advirtieran. Tuve el impulso de llamarlo para decirle que al expulsarlo le habían evitado el escarnio futuro y lo habían convertido en un hombre libre. Pero pasó tan de prisa por mi lado, el asfalto despedía tanto calor y aquella mujer lo miraba con tanta burla, que sólo atiné a cruzar la acera. Dejé al defenestrado con su soledad, aunque créanme que tuve ganas de acercarme y susurrarle que no estuviera triste: al botarlo en realidad lo habían salvado.

Mar para Bolivia

 Por Gabriel Sanhueza Suárez

Mi primera impresión fue de sorpresa cuando leí las declaraciones de Pablo Longueira, senador de la UDI* sobre la demanda marítima de Bolivia. ¿Tan mal estoy –me pregunté- que coincido con un derechista?.

Nunca he mirado la conflagración en la que Chile dejó sin mar a Bolivia con orgullo o con falso patriotismo. Fue una guerra comercial más, por defender propiedades, derechos e intereses en el desierto salitrero. Por algo, más allá de nuestras fronteras se le conoce como la Guerra del Salitre. Guerra del Pacífico, es la que comienza en 1941 con el ataque japonés a Pearl Harbor.

No creo que haya que glorificar ese conflicto cuyo fin era apropiarse de un recurso natural valiosísimo en esa época, que podía significar el inicio de una fase de avance y modernización para el país que triunfare.

Lo anterior no implica desconocer el inmenso heroísmo que envolvió muchas de las acciones bélicas, de los tres países hermanos involucrados.

Quizás, por eso, nuestro subconsciente colectivo hace que conmemoremos con recogimiento las derrotas, como el combate naval de Iquique y la batalla de La Concepción y jamás celebremos la ocupación de Lima por las tropas chilenas

Lo concreto, sin embargo, es que esa guerra humilló a Bolivia, con una pérdida territorial y de acceso al mar, que aún constituye una herida abierta en ese país. Se siente, se palpa, cuando converso con mis amigos bolivianos.

Por eso no me preocupa coincidir con Longueira. Al contrario, me alegra su posición, que en el fondo señala que es ahora cuando debemos resolver y solucionar para siempre la pérdida que le ocasionamos a Bolivia.

Era también el pensamiento de Salvador Allende, quién al principio de su gobierno le dijo al escritor boliviano Néstor Taboada, que su país retornaría soberano a las costas del mar Pacífico. Para luego añadir que a Bolivia “No les pedimos nada, queremos solamente reparar el despojo cruel del que ha sido víctima el pueblo boliviano".

Esa reparación nos traería el reconocimiento del mundo como una nación inteligente, noble, con mirada de futuro. Sería también dar cumplimiento a la promesa que Allende, por razones por todos conocidas, no pudo concretar.

*Unión Demócrata Independiente, partido chileno de derecha

¿Filósofos o sofistas? El dilema moderno

Por Hugo Latorre Fuenzalida

¿Cómo puede ser moderna una discusión que pertenece al siglo V antes de Cristo?

Pues es posible, ya que desde esos tiempos se viene dando el debate entre autoritarios y demócratas; entre dogmáticos elitistas y relativistas populares.

De hecho, Platón es considerado un conservador, dogmático y aristocrático. Su predicamento en el sentido que debían los Estados ser gobernados por reyes filósofos, implicaba, en los hechos, que debía ser gente de poder, de ética estricta y de voluntad disciplinatoria. Claro que, todo ello, para alcanzar una democracia ordenada, con dirección a plasmar los grandes ideales de lo justo, lo bello y lo bueno. Trató de aplicar sus creencias con el rey y tirano de Siracusa, Dionisio II, pero el discípulo vino en resultar un ejemplar de bajos instintos, al punto que el pueblo terminó rebelándose y expulsándolo del reino.

Para Platón, que desde su mito de las cavernas entiende que el filósofo es el hombre iluminado, ese que vio la luz de la verdad de manera directa, a rostro descubierto, y es quien trasmite la realidad verdadera a los demás seres que habitan la profundidad obscura, y que deben contentarse con conocer sólo las sombras de la verdad. Desde entonces entiende que el pueblo debe ser conducido hacia esos valores y verdades absolutos, justamente por esos hombres excepcionales, capaces de ejercer con fuerza su poder conductor.

Por otra parte, los llamados “sofistas” cuestionan las teorías conservadoras, idealista e inmovilista de los filósofos, respecto al gobierno de los hombres. Ellos son relativistas y tratan las cosas del gobierno y el Estado con sentido flexible. Entienden que el mundo humano no posee verdades inconmovibles y absolutas. Que lo que se da son luchas, contradicciones y, por tanto, es el pueblo el que debe definir, por sí mismo, lo que busca, lo que desea y lo que aspira como gobierno y como Estado. No hay clase especial de hombres dilectos; es el ejercicio de la voluntad colectiva la que debe fijar los objetivos e ideales, que serán siempre provisorios y mudables.

Es verdad que muchos de los sofistas eran aristocráticos, es decir partidarios del gobierno de los más encumbrados; pero la mayoría llegaron a ser populistas y demagogos. En todo casos todos eran acomodaticios respecto a las realidades que les tocaba enfrentar: No prevalecían los valores sino lo pragmático. Caliclés, que pertenece a los sofistas aristocráticos, llegó a sostener que las leyes eran establecidas por los débiles para contener a los fuertes, por tanto los fuertes debían despreciar esas leyes.

¿Acaso no tenemos, durante la modernidad, sobrados ejemplos de este mismo viejo dilema?

¿Acaso el “iluminismo” no ha intentado definir los valores e ideales de una república democrática según los mismos valores de lo justo, lo bello y lo bueno? ¿Acaso no se instalaron las aristocracias emergentes de la burguesía comercial, financiera e industrial, con sus “ideales” propios de justicia, de lo bueno, de productividad, de derecho de propiedad y familia, a pontificar sobre las verdades eternas y la moral disciplinatoria, por largos tres siglos? ¿No fueron todos ellos administradores de gobiernos oligárquicos, ya sean de derechas o de izquierdas, los que se sintieron pertenecer a esas élites iluminadas, cargadas de pensamiento “altruista” y “humanista, portadores del sentido direccional único de la historia? ¿No eran ellos los portadores de la luz, mientras las masas debían ser instruidas en sus cavernarias obscuridades, para que se aproximaran, luego de un largo proceso, a la verdad, todavía para ellos, indescifrable?

Entonces ¿Quiénes serían los “sofistas” de hoy?

Seguramente, aquellos que ostentan un pensamiento crítico; quienes plantean una visión relativista de la realidad impuesta como dogma; los que luchan por los derechos civiles; los que defienden el medio ambiente, los que apoyan las luchas por la justicia distributiva; los que creen en la participación democrática; los que no respetan las sociedades instaladas; los que entienden que el Estado moderno es la sumatoria de toda la sociedad organizada, esa que se toma la libertad de emitir opinión abierta sobre las decisiones de poder que les afecta a todos; es decir, quienes promueven un Estado máximamente inclusivo, máximamente integrador y participativo; un Estado descentralizado y desconcentrado, pero centrado en el pueblo como soberano, y no en las élites.

Hoy, los sofistas visibles no están en el poder, en casi ninguna parte del mundo. Todos los Estados actuales creen aún en el esquema de dominación y de delegación de poder en élites “iluminadas”. Es cierto que hay Estados más inclusivos que otros; pero todos terminan imponiendo verdades que deben ser aceptadas; escasos son los escenarios para las discusiones de lo que se da por supuesto; las academias han obviado su tradicional tarea de investigar y falsear verdades; los intelectuales se han transformados en edulcorantes de los poderes y sus postulados; las religiones se han refugiado en la privacidad de las almas y demonizan al mundo público; la ciencia se suma a potenciar la explotación tecnológica e industrial, dejando lejos en el pasado su vocación humanizadora del saber; las izquierdas han amputado su irreverencia y han llegado a avalar la sentencia expuesta por

Ortega y Gasset: “Ser de las derechas como ser de las izquierdas, es una de las mil formas que tiene el hombre de ser un imbécil”.

Hemos llegado al siglo XXI y la humanidad no termina de cumplir la promesa del siglo XVIII. Y ya no la cumplió.

Entonces emerge el pensamiento llamado “posmoderno”. Esos que desean derrumbar las teorías dominantes del “iluminismo” y la “ilustración. Los Popper con su “Miseria del historicismo”, los Wattimo y el “Fin de la Modernidad”, los Boudrillard, Deleuz y tantos otros, que vienen minando los caminos de los hegelianos historicistas, los marxistas y todos esos mitificadotes de los absolutos, y que terminaron encarnando una verdadera “modernidad terrorista”.

Pero estos nuevos “sofistas” del siglo XXI, traen un discurso ambivalente: que quiere desmontar lo moderno, pero al carecer de universalidad para hacerlo, termina apartándose de los compromisos sociales, con sus luchas, y aceptando las particularidades de los poderes agremiados en sus atrincheradas ventajas. Esa es su debilidad, a pesar de contener una fe exagerada en las nuevas realidades comunicacionales y globalizantes, que, para ellos, oficiará como partera de una nueva y plural liberación.

Los “sofistas” de la Grecia antigua, surgieron en la fase de relativismo disolutivo de la gloriosa Atenas; cuando su poder comienza a ser amenazado y los conflictos intestinos deben encontrar un cauce de polémica alternativa.

Los filósofos grandes desean que el hombre siga siendo un súbdito del Estado; de esa manera se regresaría al fortalecimiento en la unidad de la Ciudad. Los “sofistas”, en cambio, creen en que esos estandartes ya se derrumbaron y que nuevos tiempos deben ser inaugurados, pero no desde la tradición fallida, sino de la conciencia libre de los pueblos.

¿Acaso no transitamos, ahora, un tiempo de disolución moderna y de cuestionamiento de los pilares que soportaron la realidad de varios siglos? ¿Acaso las élites no han defraudado, hasta el punto de venir a dar en un nihilismo deshumanizado y maquínico? ¿Acaso los libertadores no han aniquilado la libertad misma con la masificación de la cultura?

Es entonces llegada la hora de repensar la realidad en aras de un porvenir que se muestra misterioso y obscuro, como las cavernas platónicas.

Pero nuevamente confrontamos el dilema del autoritarismo poderoso de las élites indoctrinadas (La revolución de las élites), o la rebelión crítica del pensamiento descentrado y alternativo.

Esa confrontación está en sus inicios, pero el destino es tan incierto como sorprendente fue el desenlace de la historia antigua, que derivó en la cultura cristiana de Occidente, que ya comienza, al parecer, a cerrar el ciclo de su vigencia milenaria.

sábado, 30 de octubre de 2010

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Redacción central - Krohne Archiv

Brasil: Una elección en que está en juego la proyección que tiene la nueva izquierda latinoamericana

Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadortes (PT de Lula) y el opositor José Serra (del Partido de la Social Democracia Brasileña) definirán mañana domingo en segunda vuelta quién será el nuevo presidente de Brasil y reemplazará a Luiz Inácio Lula da Silva.

Esta semana ambos contricantes  cerraron sus campañas derrochando confianza y cantando victoria anticipadamente. Ambos candidatos escogieron para su último contacto directo con los electores la ciudad de Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, que con 14,5 millones de votantes supone el segundo colegio electoral del país, después de la región de Sao Paulo, un tradicional fortín electoral de Serra.

"Me comprometo a gobernar para todos" y "sin ningún rencor", dijo Rousseff, en alusión a la virulencia que por momentos alcanzó el debate con el abanderado opositor Serra.

Rousseff volvió a agradecer a Lula, su guía político, el apoyo que le ofreció a lo largo de la campaña, en la que participó casi a diario en mítines en favor de la candidata.

La abanderada del PT fue consultada por periodistas sobre el papel que pudiera tener Lula en su eventual Gobierno, en el que muchos analistas sostienen que se desempeñaría como una suerte de "consejero" presidencial, al estilo quizá de lo que ocurrió en Argentina con Néstor Kirchner.

"Obviamente", Lula no ocupará un cargo en el gabinete, declaró Rousseff, quien apuntó que aún así "nada la separará" del actual presidente, a quien volvió a calificar como "el mejor que ha tenido Brasil en toda su historia".

Serra, por su parte, a quien todos los sondeos sitúan con una desventaja de 10 a 12 puntos porcentuales con relación a Rousseff, volvió a insistir en que "la verdadera encuesta será en las urnas" y pidió a sus partidarios mantenerse en campaña hasta mañana, a fin de conseguir "un voto más".

También reiteró sus críticas a la omnipresencia de Lula en toda la campaña de Rousseff y recordó que "quien gobernará Brasil será el que gane mañana y no quien se inventó una candidata".

Durante el acto del candidato del PSDB, fue exhibido un mensaje del dirigente social Helio Bicudo, quien hace tres décadas fundó el PT junto con Lula y que renunció a esa formación por los continuos escándalos de corrupción que la salpicaron desde que llegó al poder, hace casi ocho años.

"Pido su voto para Serra, porque es preciso salvar la democracia de este país", dijo Bicudo en el mensaje, exhibido en una pantalla gigante antes de que Serra y sus partidarios clausuraran el acto entonando el himno nacional.

Este domingo, Serra votará en la ciudad de Sao Paulo, donde luego esperará el resultado de las urnas, mientras que Rousseff lo hará en la ciudad de Porto Alegre (sur).

Tras emitir su voto, Rousseff se trasladará luego a Brasilia para seguir el desarrollo del escrutinio junto a Lula en el Palacio de la Alvorada, la residencia oficial de la Presidencia, tal como hizo en la primera vuelta del pasado 3 de octubre.

En ese primer embate, la candidata del PT se impuso con un 46,9%, pero no superó la mayoría preceptiva y fue obligada a disputar la segunda ronda que se celebrará mañana frente a Serra, quien entonces obtuvo un 32,6%.

Las autoridades concluyeron la instalación de las cerca de 400.000 urnas electrónicas en las que sufragarán los 135,8 millones de votantes, mientras que el Ejército movilizó a un total de 4.000 soldados hacia 149 ciudades que han pedido apoyo para reforzar la seguridad durante el proceso.

También mañana, en coincidencia con las presidenciales, será la segunda vuelta de las elecciones para gobernador en los estados de Alagoas, Rondonia, Goias, Pará, Paraíba, Piauí, Amapá, Roraima y el Distrito Federal de Brasilia, en los que el pasado día 3 ninguno de los candidatos superó el 50% de los votos.

La candidata oficialista, Dilma Rousseff conserva su ventaja frente al socialdemócrata José Serra  en la carrera por la presidencia de Brasil, cuya segunda vuelta se celebrará mañana domingo. Según la encuesta publicada el jueves último por la organización privada Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística (IBOPE), Rousseff alcanza a un 52 por ciento de las intenciones de voto y su rival, un 39 por ciento. No obstante, el sondeo también reveló que el 13 por ciento de los electores brasileños podría cambiar de opinión cuando le corresponda hacer uso de su derecho al sufragio.

En el análisis "Los límites del liderazgo político carismático", publicado a principios de octubre por la Fundación Ciencia y Política (SWP) de Berlín, el investigador Daniel Brombacher y el subdirector de esa institución, Günther Maihold, sostienen que la llamada “nueva izquierda latinoamericana” –representada sobre todo por los disímiles Gobiernos de Hugo Chávez en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador y Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil– desperdició una oportunidad histórica para erigir y consolidar una estructura de representación popular sostenible en la región.

A juicio de Brombacher y Maihold, el estilo de mando personalista con que estos líderes sustituyeron de facto las funciones mediadoras de los partidos y el Parlamento en sus respectivos países, ahora amenaza con revertirse en su contra. Prueba de ello: los resultados de las elecciones legislativas en Venezuela, en las que la oposición se hizo de un tercio de la bancada parlamentaria el 26 de septiembre; la intensificación del conflicto entre el presidente Correa y la policía ecuatoriana el 30 de septiembre; y el revés sufrido por la candidata Dilma Rousseff en los comicios presidenciales del 3 de octubre en Brasil.

“Lula siempre figuró como el padrino de la candidatura de Rousseff y está claro que ella le sacó provecho al capital político del actual presidente brasileño. Es por esto que los resultados de la primera vuelta electoral suelen ser interpretados como un pequeño fracaso para el PT. Después de todo, los analistas daban por sentado que Rousseff ganaría los comicios presidenciales sin necesidad de ir a una segunda ronda”, comenta el politólogo Daniel Flemes, del Instituto de Estudios Latinoamericanos (ILAS), adscrito al Instituto Alemán para Estudios Globales y Regionales (GIGA).

La DW conversó con Flemes sobre las perspectivas de éxito de los principales candidatos a la presidencia de Brasil en la reñida contienda electoral de mañana domingo.

DW: ¿Qué tan importante es el factor “personalidad” en estas elecciones, considerando que se trata del nombramiento de una sucesora o un sucesor del carismático Luiz Inácio Lula da Silva?

Flemes: El resultado de estas elecciones lo determinará la capacidad de los candidatos de garantizar la continuidad de las políticas de Lula. Cuando analizamos las circunstancias que hicieron necesaria una segunda vuelta debemos mencionar la candidatura de Marina Silva en representación de los Verdes; ella obtuvo el apoyo de casi un quinto del electorado brasileño. Si Silva no hubiera tenido el éxito que tuvo es muy probable que Rousseff hubiera ganado los comicios en la primera ronda. Eso sugiere que el factor carisma no tiene la relevancia que se le ha pretendido dar en el marco de las elecciones presidenciales de Brasil.

DW: Rousseff perdió popularidad hace algunas semanas debido a su posición liberal de cara al aborto. ¿Qué peso tienen los valores morales y religiosos en el discurso de los políticos brasileños?

Flemes: Antes de las elecciones del 3 de octubre, tópicos como el aborto o la fe en Dios no jugaron un rol importante en el debate entre los candidatos; éstos adquirieron relevancia cuando Rousseff y Serra comenzaron a competir por los votos con que el electorado conservador y religioso apoyó a Marina Silva, evangélica de confesión. Serra se pronunció desde un principio en contra de levantar la prohibición del aborto y Rousseff, cuya posición es más racional, ha optado por atenuar su discurso para no comprometer sus posibilidades de éxito. La comunidad evangélica, que según las encuestas está conformada por un 24 por ciento de la población brasileña, le da una gran importancia a los principios morales y religiosos de los candidatos presidenciales. Pero, para el resto del país, esos valores se ven opacados por los programas sociales y económicos de los políticos, sus planes para seguir creando empleo, redistribuyendo la riqueza nacional, disminuyendo la pobreza, aumentando el salario mínimo o proteger el medio ambiente.

DW: El medio ambiente ha sido uno de los tópicos principales en la campaña electoral de Marina Silva. ¿Cree usted que Rousseff y Serra hayan logrado integrar exitosamente el tema del clima y la protección ambiental a sus respectivos discursos?

Marina Silva fue ministra de Medio Ambiente hasta 2008, cuando abandonó el Gabinete de Lula argumentando que se avecinaban retrocesos en la política ecológica que ella había defendido durante cinco años. Cuando Silva dimitió, Lula y Rousseff se percataron rápidamente de que debían corregir el curso y poner énfasis en la materia medioambiental desde el principio de la campaña electoral del PT para poder competir con los Verdes (PV). Es José Serra quien se ha visto obligado a enmendar su discurso en lo que al clima y a la ecología se refiere. Sin embargo, yo insisto: el resultado de estas elecciones lo determinará la capacidad de los candidatos de garantizar que las políticas sociales y económicas de Lula tendrán continuidad. La clase media urbana y con una alta formación académica ha mostrado un gran interés por el medio ambiente, pero ella constituye sólo el 20 por ciento de la población brasileña. Para las masas lo importante es que se les garantice la satisfacción de las necesidades básicas y, después, la salud y la educación. Lo cual no quiere decir que la prominencia del tema ambiental en la agenda electoral brasileña no sea un rasgo interesante. Ese es un signo de evolución política considerable; en los comicios presidenciales pasados importaba muy poco la posición de los candidatos en relación con el clima y la ecología. Cabe decir lo mismo de la política exterior: estas son las primeras elecciones presidenciales en las que el tema ha jugado un papel relevante para la opinión pública local. Se trata de una novedad en el ámbito brasileño.

DW: Si los votos obtenidos por Rousseff en la primera vuelta se suman a los obtenidos por Silva, queda claro que dos tercios del electorado brasileño están dispuestos a ver a una mujer en la presidencia de Brasil. ¿Qué nos dice eso del país suramericano?

Flemes: Lo que ha sorprendido es que, según las encuestas, no son las mujeres quienes más han votado por estas candidatas, sino los hombres. Cuando uno compara el número de votos recibidos por Serra y por Rousseff, uno se da cuenta de que Serra contó con un gran apoyo de la población femenina y Rousseff, con el de la población masculina. En Brasil no ha tenido lugar una tendencia al voto basado en la ‘solidaridad femenina’, como en Alemania, en donde un número extraordinario de mujeres apoyaron a Angela Merkel en las urnas. Cuando analizamos las circunstancias que hicieron necesaria una segunda vuelta debemos mencionar la candidatura de Marina Silva en representación de los Verdes; ella obtuvo el apoyo de casi un quinto del electorado brasileño. Si Silva no hubiera tenido el éxito que tuvo es muy probable que Rousseff hubiera ganado los comicios en la primera ronda. Eso sugiere que el factor carisma no tiene la relevancia que se le ha pretendido dar en el marco de las elecciones presidenciales de Brasil.

DW: Las encuestas más recientes señalan que más del 50 por ciento de los electores le dará su voto a Rousseff este domingo. ¿Cabe esperar sorpresas en esta segunda vuelta?

Flemes: Si creemos en lo que dicen las encuestas, Rousseff cuenta con el apoyo del 54 por ciento de los electores y está 12 puntos por delante de Serra, su contrincante más fuerte. Esa es una ventaja notable, considerando que sólo un 5 por ciento del electorado sigue estando indeciso sobre su intención de voto. Aún sabiendo que las encuestas también se equivocan, yo creo que Rousseff ganará las elecciones; sobre todo porque la mayoría de los brasileños quiere que las políticas sociales y económicas del PT tengan continuidad.

Dilma: la importancia de una mujer en la Presidencia

Por Leonardo Boff

Hay dos formas principales de estar presentes en el mundo: por el trabajo y por el cuidado. Como, a diferencia de los animales, somos seres sin ningún órgano especializado, estamos obligados a trabajar para sobrevivir, es decir, tenemos que sacar de la naturaleza todo lo que necesitamos.

Para ello, usamos la razón práctica, la creatividad y la tecnología. Aquí necesitamos ser objetivos y efectivos, pues en caso contrario sucumbimos a las necesidades. En la historia humana, por lo menos en Occidente, se ha instaurado la dictadura del trabajo. Este ya no es una obra sino que ha sido transformado en un medio de producción y vendido en forma de salario, lo cual implica competición y devastación atroz de la naturaleza y perversa injusticia social. Representantes principales, aunque no exclusivos, del modo de ser del trabajo son los hombres.

La segunda forma es el cuidado. Tiene en su centro la vida y las relaciones interpersonales y sociales. Todos somos hijos e hijas del cuidado, porque si nuestras madres no hubiesen tenido infinito cuidado con nosotros cuando nacimos, algunas horas después habríamos muerto y no estaríamos aquí para escribir sobre estas cosas. El cuidado tiene que ver más con sujetos que interactúan entre sí que con objetos a ser gestionados. El cuidado es un gesto amoroso para con la realidad.

El cuidado no se opone al trabajo. Le da una característica propia que es la de estar hecho de tal forma que respeta las cosas y permite que se rehagan. Cuidar significa estar junto a las cosas, protegiéndolas, y no sobre ellas, dominándolas. Ellas nunca son meros medios. Representan valores y símbolos que nos evocan sentimientos de belleza, complejidad y fuerza. Obviamente se dan resistencias y perplejidades, pero son superadas por la paciencia perseverante. La mujer tiende a colocar en el lugar de la agresividad, la convivencia amorosa. En vez de la dominación, la compañía afectuosa. La cooperación sustituye a la competición. Las mujeres son portadoras privilegiadas, pero no exclusivas, del cuidado.

Desde la más remota antigüedad, asistimos a un drama de consecuencias funestas: la ruptura entre el trabajo y el cuidado. Desde el neolítico se impuso el trabajo como búsqueda frenética de eficacia y de riqueza. Este modo de ser somete a la mujer, mata el cuidado, liquida la ternura y tensiona las relaciones humanas. Es el imperio del androcentrismo, del predominio del hombre sobre la naturaleza y la mujer. Ahora hemos llegado a un impasse fundamental: o imponemos límites a la voracidad productivista y rescatamos el cuidado o la Tierra no aguantará más.

Sentimos la urgencia de feminizar las relaciones, es decir, de reintroducir el cuidado en todos los ámbitos, especialmente en los de las personas más masacradas (dos tercios de la humanidad), la naturaleza devastada y el mundo de la política. La puerta de entrada al universo del cuidado es la razón cordial y sensible que nos permite sentir las heridas de la naturaleza y de las personas, dejarse envolver y movilizarse para humanizar las relaciones entre todos, sin descuidar la colaboración fundamental de la razón instrumental-analítica que nos permite ser eficaces.

Aquí es donde veo la importancia providencial de poder tener al frente del gobierno de Brasil a una mujer como Dilma Rousseff. Ella podrá unir las dos dimensiones: la del trabajo que busca racionalidad y eficacia (la dimensión masculina), y la del cuidado que acoge lo más pobre y sufrido y proyecta políticas de inclusión y de recuperación de la dignidad (dimensión femenina). Dilma posee el carácter de una gran y eficiente gestora (su lado de trabajo/masculino) y al mismo tiempo la capacidad de llevar adelante con ternura y compasión el proyecto de Lula de cuidar de los pobres y de los oprimidos (su lado de cuidado/femenino). Ella puede realizar el ideal de Gandhi: «la política es un gesto amoroso para con el pueblo».

En este momento dramático de la historia de Brasil y del mundo es importante que una mujer ejerza el poder como cuidado y servicio. Ella, Dilma, imbuida de esta conciencia, podrá imponer límites al trabajo devastador y podrá hacer que el desarrollo ansiado se haga con la naturaleza y no contra ella, con sentido de justicia social, de solidaridad a partir de abajo, y de una fraternidad abierta que incluye a todos los pueblos y a toda la comunidad de vida.