El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó en claro que ya no piensa “únicamente en la paz mundial” y que quiere anexar Groenlandia como revancha por no haber ganado el Premio Nobel de la Paz.

En un mensaje enviado al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Stoere, el mandatario norteamericano indicó que tras su fallido plan para obtener el reconocimiento de la Fundación Nobel, ahora se enfocará en “lo que es bueno para Estados Unidos”.

“Considerando que su país decidió no darme el Premio Nobel de la Paz pese a haber detenido 8 guerras y más, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz”, señaló Trump, según detalló la agencia Reuters.

La oficialmente galardonada con el Premio de la Paz, la líder venezoloana Maria Corina Machado,  le regaló a Trump la medallla que recibió recientemente en Oslo. (Leer en KRADIARIO) para que el mandatario más poderoso del mundo se quedara tranquilo. A Machado le concedieron el galardón por todo lo que ha luchado a favor de la libertad de Venezuela.

A su vez, Trump aseveró haber hecho “más por la OTAN que cualquier otra persona desde su creación”, indicando que ahora la Alianza Atlántica  “debería hacer algo por Estados Unidos”.

“El mundo no estará seguro a menos que tengamos un control pleno y absoluto de Groenlandia”, concluyó.

El Comité Noruego del Nobel anunció en octubre pasado que la líder opositora venezolana María Corina Machado era la acreedora del Nobel de la Paz “por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela”, desatando el enfado de Trump, quien en varias ocasiones reconoció querer el reconocimiento.

Durante su visita a la Casa Blanca el jueves último, Machado decidió regalarle en la misma Casa Blanca de Washington la medalla del Nobel como muestra de agradecimiento por el operativo militar del 3 de enero en Venezuela que concluyó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

El hecho generó indignación en Noruega aunque desde el Instituto Nobel  recordaron, antes de la reunión entre Trump y Machado, que el galardón “no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros”, precisando que “una medalla puede cambiar de dueño, pero el título de Premio Nobel de la Paz, no“.