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lunes, 20 de septiembre de 2010

Impecable está la democracia en América Latina, dice Insulza

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, que participó en estos días en Chile en las festividades del bicentenario y hoy visitó Asunción, declaró que en "ningún país" de la región latinoamericana estaba en riesgo la democracia, siendo el último caso registrado el de Honduras el año pasado.

Declaró que la OEA de "ninguna manera legitima" lo ocurrido en el país centroamericano, donde el presidente constitucional Manuel Zelaya  fue expulsado de Honduras  en junio de 2009 y enviado en un avión a Costa Rica en un golpe de Estado perpetrado por sus opositores políticos que nunca fueron sancionados.

Al ser consultado sobre si podría ocurrir algo similar en Paraguay, Inzulsa declaró que en Paraguay los problemas "son uno o dos temas no resueltos que no pueden ser considerados como una crisis general" ni comparados con los que se registraron en Honduras previo al derrocamiento de Manuel Zelaya. En este país, donde el presidente Fernando Lugo está afectado de un cáncer que se lo ha estado tratando en Brasil, han circulado rumores de la posibilidad de que el mandatario pueda ser sustituido en caso que su enfermedad  llegara a agravarse.

En relación a los comicios legislativos que se llevarán a cabo el domingo venidero en Venezuela, Insulza expresó: "Nosotros no estamos esta vez en las elecciones venezolanas, pero hemos estado (otras) veces anteriores".

Insulza hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa que ofreció en conjunto con el  canciller paraguayo, Héctor Lacognata, relizada antes de un acuerdo que firmó con el jefe de Estado, Fernando Lugo, para apoyar un proceso de reforma del Poder Ejecutivo en Paraguay.

El programa se enmarca en el proceso de reformas que lleva a cabo Lugo, que llegó a la Presidencia del país en agosto de 2008 luego de poner fin -en los comicios de abril de ese año-, a seis décadas de hegemonía del Partido Colorado (conservador).
 
"Queremos llevar adelante este proceso de estructuración en el marco de una gobernabilidad democrática. Resistencia puede generar este proceso porque va a romper con la costumbre del clientelismo”, expresó el mandatario.

El secretario general de la OEA manifestó que el Gobierno de Paraguay, a cargo del presidente Fernando Lugo, tiene una "imagen muy positiva" en la comunidad
internacional.

"Desde el comienzo el presidente Lugo fue mirado con atención y esperanza. Paraguay se encuentra en una óptima condición", respondió Insulza. Agregó que "nosotros lo vemos como una gran esperanza de cambio".

"Entendemos que en Paraguay hay un proceso de reforma del Estado muy profundo que encabeza el presidente y este proceso tiene una gran simpatía y respaldo internacional", añadió Insulza.

Uruguay negó la entrada a Montevideo a un buque de guerra británico que viaja a las Islas Malvinas


El gobierno uruguayo denegó la entrada de un buque de la Armada Británica al puerto de Montevideo que viajaba con destino a las Islas Malvinas, confirmaron hoy fuentes oficiales en la capital uruguaya.

La solicitud de ingreso del buque HMS Gloucester D-96 (foto abajo derecha), que fue canalizada por la Armada Nacional, la Cancillería y el Ministerio de Defensa uruguayos, fue denegada, informó hoy el diario “la República” de Montevideo. El objetivo de la escala era de abastecimiento.

El lunes de la semana pasada, la Armada Británica solicitó a través del agregado naval de la embajada uruguaya en Londres, el ingreso al puerto de Montevideo de la fragata para reponer víveres y combustible en tránsito hacia las islas Malvinas, en litigio con la República Argentina que reivindica como propias.

No obstante, según confirmaron fuentes de la Armada uruguaya, el ingreso "contaba con la opinión favorable de la Cancillería". El brigadier general (r ) Gerónimo Cardozo actual Jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Ministerio de Defensa, restó trascendencia a este asunto al que calificó de "rutinario". Cardozo fue quien transmitió la decisión al Comandante en Jefe de la Armada vicealmirante Alberto Caramés.

La posesión del archipiélago de las Malvinas, situadas en el Océano Atlántico a unas 400 millas marinas de la costa de Argentina, está en litigio desde 1833, cuando el Reino Unido la ocupó por la fuerza.

El conflicto fue motivo de una guerra entre ambos países libraron en 1982 y que finalizó con la victoria de los británicos. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) consideran las islas Malvinas desde 1965 como un enclave colonial del Reino Unido en territorio de Argentina.

En 2006, recuerda el diario La República, Argentina pidió a los países vecinos que no facilitaran el uso de sus puertos o aeropuertos a los buques británicos que van hacia las islas.

Al año siguiente, bajo el Gobierno del ex presidente uruguayo Tabaré Vázquez, del izquierdista Frente Amplio como el actual, del presidente José Mujica, se le negó la entrada a puerto a otro buque británico que iba a las Malvinas después de que el entonces canciller argentino, Jorge Taiana, se lo pidiera a Uruguay.

Suecia: Conservadores ganan las elecciones-Socialdemócratas cometieron los mismos errores que la Concertación en Chile

La coalición conservadora sueca ganó por segunda vez las elecciones generales derrotando a los socialdemócratas que sufrieron ayer la peor derrota desde 1920.

Sin embargo, el ganador, el primer ministro Frederik Reinfeldt (45-foto izquierda) , quien ha captado  muchos electores con la aplicación de una gestión económica que está reformando el Estado de bienestar en forma moderada, se convertirá en un gobierno de minoría.

Su Alianza para Suecia (coalición conservadora liberal) obtuvo el 49% de los votos frente al 43% del bloque progresista (socialdemócrata). Pese a haber mejorado en un punto su resultado de 2006, a la Alianza le faltraron tres escaños para alcanzar la mayoría absoluta. Esto fue  a causa de la irrupción de la derecha xenófoba de los Demócratas Suecos en el Parlamento de Estocolmo que superó por primera vez el 4 por ciento requerido para formar una coalición en el nuevo Parlamento.

Los gobiernos de minoría han sido frecuentes en Suecia en las últimas décadas y la Constitución les facilita la gestión parlamentaria cuando se trata de temas económicos con procedimientos especiales de votación. No así para otros temas frente a los cuales la Alianza de Derecha deberá buscar el necesario consenso. En su nueva gestión, Reinfeldt tendrá dificultades para lograr este consenso porque en el fondo tiene dos posibilidades donde recurrir: Los verdes, que obtuvieron 7,2 por ciento,  pero ellos tendrían dificultades por pertenecer a la Coalición Progresista; y los Demócratas Suecos, a quienes Reinfeldt excluyó de plano como futuros aliados durante la campaña.

El punto central de las elecciones fue la derrota de los socialdemócratas,  la peor desde 1920, un partido que estuvo en el poder durante  65 de los últimos 78 años y que esta vez logró un escaso 30,8%.

Atrasados en sus planteamientos frente a un modernismo eficaz de los conservadores y sin poder ofrecer un proyecto convincente a la clase media sueca, quedaron rápidamente fuera de combate.

La Alianza para Suecia está compuesta por liberales, democristianos, centristas y el Partido Moderado de Reinfeldt. Este último obtuvo solo el 30% de los sufragios y el 19% por ciento restante lo aportaron las otras tres agrupaciones políticas de derecha (Partido Popular Liberal: 7,1; Partido del Centro: 6,6; Demócratas Cristiano: 5,6). En esta forma, la Alianza obtuvo 173 escaños en el nuevo Parlamento contra 156 de la Coalición Progresista y 5,7 de los Demócratas de Suecia (duplicaron el 2,9 por ciento obtenido en las elecciones de 2006). Su jefe de partido, Jimmie Akesson, de 31 años (abajo, izquierda), dijo que el rol de "fiel de la balanza" era un resultado óptimo que va a ser utilizado también óptimamente.


Un 82% de los siete millones de ciudadanos convocados a las urnas acudió a votar en las elecciones parlamentarias de ayer domingo.

La economía ha sido el gran punto de fuerza de la campaña conservadora. Reinfeldt logró durante su primer mandato aligerar la presión fiscal, manteniendo el déficit público bajo control y estimular una salida de la crisis más consistente que sus socios de la Unión Europea (UE). Suecia marcha hacia un crecimiento del PIB del 4,5% este año, y se prevé otro 3% para 2011. El desempleo de un 8 por ciento más alto que de costumbre, está sin embargo en descenso.

Los datos económicos, la promesa de seguir reduciendo los impuestos a los trabajadores, de crecer privatizando las empresas públicas y de reducir la generosidad del Estado de bienestar sueco fueron puntos que convencieron al electorado que ha comprendido que la política de ayuda social es parte de la historia económica europea, comentan hoy los analistas.

Contrariamente, el  bloque progresista sueco cayó durante la campaña en cuestiones clásicas como es la redistribución de la riqueza, acusando al Gobierno de agudizar las distancias sociales, prometiendo volver a introducir un impuesto patrimonial y rechazando las privatizaciones y ventajas fiscales a los trabajadores.
En el fondo, cometió los mismos errores que otros bloques progresistas en el mundo como el caso clásico de la Concertación de Partidos por la Democracia en Chile que basó su paquete de promesas en cuestiones añejas y sin plantear  una oferta moderna y novedosa, además con un candidato pasado de moda sin carisma y aburrido. Este error le costó perder el poder que mantuvo durante veinte años para entregárselo en bandeja a la derecha.

El caso de Eduardo Frei Ruiz Tagle en  Chile se repitió también con  la candidata  socialdemócrata, Mona Sahlin (53-foto izquierda), quien proyectó  una imagen poco carismática, débil y de liderazgo fragil debido especialmente porque no fue elegida en primarias, situación que la afectó al no ver el electorado una confrontación suya con  otros postulantes del progresismo.

Los grandes ganadores fueron los Demócratas Suecos que consiguieron 20 escaños  en el Riksdag (Parlamento) y un 5,7% de los votos, gracias a un discurso populista contra la inmigración , lo que le permitió captar a los sectores que no quieren extranjeros en  la sociedad sueca. En Suecia hay 1.302.000 extranjeros de una población de 9.300.000 millones, es decir un 14 por ciento. Otro 6 por ciento ha nacido en Suecia pero de padres extranjeros.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Ciencia y Desarrollo

Proteja su corazón con una buena higiene dental


Las bacterias que causan la formación de placa bacteriana en las encías pueden "fugarse" de la boca hacia el flujo sanguíneo y aumentar el riesgo de un infarto, según se estableció en una investigación presentada en la conferencia anuel de la Sociedad de Microbiología generel que se celebra en Nottingham, Inglaterra, informó la BBC.

Según científicos británicos e irlandeses, esta bacteria -un estreptococo- deposita en la corriente sanguínea una proteína que forma coágulos e inflamación en las arterias que pueden bloquear el abastecimiento de oxígeno al corazón.

Desde hace tiempo se sabe que existe un vínculo entre los problemas de las encías y el corazón, pero hasta ahora no había absoluta claridad en este punto. A principios de este año, un estudio llevado a cabo en Escocia con más de 11.000 personas descubrió que quienes no se cepillaban los dientes dos veces al día tenían un mayor riesgo de enfermedades del corazón.

Según el profesor Howard Jenkinson, quien dirigió el estudio de la Universidad de Bristol, Inglaterra, el estreptococo que se encarga de formar placa y provocar infecciones de la encía como gingivitis y periodontitis puede causar estragos si no se lo previene con la higiene dental regular. “La mala higiene dental puede conducir a sangrado de las encías, lo cual ofrece a la bacteria una ruta de escape hacia la corriente sanguínea, donde puede iniciar la formación de coágulos que conducen a enfermedades del corazón", expresa el investigador.

El estreptococo vive comúnmente en la boca, confinado en comunidades llamadas biopelículas, las cuales son responsables de la placa dental y de infecciones como la gingivitis y la periodontitis. Si se escapa de estas comunidades y entra en el torrente sanguíneo, la bacteria puede utilizar una proteína llamada PadA como un arma para forzar a las plaquetas de la sangre a unirse a ella y formar coágulos.

 "Cuando las plaquetas se unen, pueden recubrir totalmente a la bacteria", explicó el profesor Jenkinson a la BBC. "Esto le ofrece una capa protectora no sólo contra el sistema inmune, sino también de los antibióticos que se utilizan para combatir la infección. Lamentablemente, además de proteger a la bacteria, la unión de las plaquetas puede también causar pequeños coágulos, crecimientos en las válvulas cardíacas o inflamación de las arterias que pueden bloquear el abastecimiento de sangre hacia el corazón y el cerebro", agregó.

Haití lucha para sobrevivir – El drama de un país amenazado por la fuerza de la naturaleza

Por Krohne Archiv


El terremoto de enero de este año dejó en Haití más de 230.000 muertos y 300.000 heridos, así como a 1,5 millones de personas sin hogar. En respuesta a esta tragedia, la comunidad internacional ha hecho grandes promesas de ayuda, por diferentes conductos, pero la verdad es que se ha recibido relativamente poco de estas ofertas y en algunos casos sumas mínimas que no llegan al 10 por ciento de lo prometido.

El terremoto -el más poderoso en sacudir a Haití en los últimos dos siglos- causó el máximo impacto al golpear la zona más densamente poblada del país.

Una evaluación del gobierno dijo que el daño era aún más grave pues se produjo después de un período de relativa estabilidad, cuando la gente había empezado a ver que sus condiciones de vida mejoraban.

Este año cientos de miles de haitianos han tenido una suerte extraordinaria porque hasta ahora no ha habido grandes lluvias, sin embargo, ya ha llegada la temporada de huracanes, y el riesgo para los sufridos hatianos es muy grande.

La ayuda y necesidades

Un llamamiento de emergencia lanzado por la comunidad de ayuda internacional a los pocos días del terremoto llegó rápidamente a los US$577 millones que cumplían con el objetivo inicial, pero este tuvo que ser revisado al alza un mes más tarde, cuando la totalidad de la necesidad para la operación humanitaria se hizo evidente.

La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) hizo pública una nueva meta de US$1.500 millones en un llamamiento urgente. El objetivo principal era proporcionar un "entorno de vida seguro y saludable para todas las personas afectadas hasta que la reconstrucción restaure la normalidad".

En julio, el 64% del llamamiento urgente se había cumplido, de acuerdo con la OCHA, ya sea en la financiación directa o en compromisos vinculantes para proporcionar financiación.

En total, en abril, la comunidad internacional se comprometió a donar un total de US$9.900 millones tanto en ayuda inmediata como de largo plazo, en una conferencia de donantes de la ONU.

Según Jean Renald Clerisme, el asesor del presidente René Preval , dijo a la BBC que el gobierno haitiano no ha recibido el dinero prometido por los donantes, necesario para comprar terreno y reconstruir.

"En la reunión de grandes donantes en Nueva York, se nos prometió US$10.000 millones pero no hemos recibido ni 2% de este dinero... ¿cómo se explica eso?".

En marzo, el gobierno haitiano publicó un estudio preliminar de daños y análisis de necesidades, que estimó el costo de la reconstrucción del país en US$11.500 millones, distribuidos en gobernabilidad, medio ambiente, sectores sociales, infraestructura y producción.

El peligro de huracanes y los escombros

Con tanta gente todavía tan vulnerable después del reciente terremoto, las consecuencias de un huracán este año podrían ser devastadoras. A esto se agrega que la situación humanitaria está lejos de estar bajo control, ya que los refugios de emergencia de lona no son lo suficientemente fuertes como para soportar el mal tiempo y muchos campamentos temporales también son propensos a las inundaciones severas. Así se piensa que las consecuencias de un huracán este año podrían ser devastadoras.

Los esfuerzos también se han dificultado en los meses inmediatamente posteriores al terremoto de enero pasado y hasta ahora debido a los aproximadamente 20 millones de metros cúbicos de escombros que dejó la tragedia.

Ya antes del terremoto, los servicios sociales eran insuficientes y muchos niños no asistían a la escuela. El 38% de la población mayor de 15 años era analfabeta. El desempleo se situaba en un 30%.

El comercio, turismo, transporte y comunicación fueron muy afectados por el sismo y el plan es que los esfuerzos se centren ahora en el crecimiento económico para crear nuevos puestos de trabajo, así como la mejora de las condiciones de trabajo.

Parte del dinero de la reconstrucción se estaría destinando además a ofrecer educación primaria gratuita para todos, mejorar el acceso a los servicios de salud y reducir la malnutrición. Este dinero, igualmente se investiría en infraestructura como en técnicas de construcción para reducir los riesgos, restaurar las carreteras y las redes de telecomunicaciones.

Los campamentos y la destrucción en Puerto Príncipe

Al cumplirse seis meses del terremoto, Haití seguía en emergencia con más de un millón de alojados en campamentos provisionales y otros 600.000 campamentos alejados de su hogar.

La misión de las Naciones Unidas en el país antillano, ha advertido que la situación es dramática por haber comenzado ya la temporada de huracanes.

Edmond Mulet (abajo izquierda) es un diplomático guatemalteco que tras el terremoto asumió la dirección de Minustah, la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití. Con un presupuesto de 611 millones de dólares, tiene a su cargo a 8.304 militares de una veintena de países, 2.261 policías y casi dos mil funcionarios. Este equipo gestiona la difícil reconstrucción del país después del terremoto del pasado enero, que causó cerca de 300.000 muertos.

En una entrevista a Mulet efectuada por corresponsales mexicanos dijo que “lo que podríamos llamar la ‘reconstrucción institucional’ aún no ha comenzado plenamente, salvo algún ministerio y oficinas gubernamentales instaladas en estructuras provisionales. Remover más de 20 millones de metros cúbicos de escombros ha sido el esfuerzo más importante; los trabajos se complicaron por la alta densidad humana en barrios hacinados de difícil acceso. A pesar de las dificultades se ha avanzado. Se demolieron estructuras dañadas, otras se repararon y se preparó lo que se va a reconstruir”.

Indicó que antes de reconstruir hubo que identificar el estado de los edificios. El ministerio de Obras Publicas y algunas ONG inspeccionaron las casas de Puerto Príncipe. UN 25% están habitables con ciertos arreglos. Las estructuras declaradas "amarillas", que representan otro 25%, aunque no tienen daños estructurales, necesitan ser reparadas. Las construcciones declaradas "rojas", que son el 50%, resultaron totalmente destruidas por el terremoto; aún estando de pie, deben ser demolidas, para ser reconstruidas. Fuera de la capital, en localidades como Leogane, las casas declaradas "rojas" que se tienen que tumbar alcanza el 90% Hasta ahora, lo prioritario fue derribar ese 50% de edificios dañados; se necesita espacio para reconstruir en el futuro.

El Gobierno de Haití se opuso, desde un principio, y con toda razón, a la creación de campamentos por su carácter deshumanizante. Se han construido algunos campamentos. Están cerca de la ciudad. Muchas víctimas del terremoto necesitaban un techo, para vivir. Esos campamentos les han ayudado a enfrentar la urgencia. Además de techo, tienen agua, drenajes, sanitarios, iluminación, seguridad, escuela básica, servicios médicos, mercado, etc. De todas las personas que, voluntariamente, se han asentado en esos pequeños campamentos, no ha habido ni un abandono o regreso a su lugar de origen, según la versión de la ONU.

Antes del terremoto, la situación de la mayoría de los haitianos era ya bastante precaria. Tras el sismo, lo es aún más. Las carpas, tiendas de campaña, y plásticos que les protegen ahora de las lluvias, no son lo suficientemente fuertes para aguantar un huracán. Ha comenzado la construcción de refugios metálicos prefabricados, en el centro de los campamentos de refugiados para que la población pueda protegerse en caso de huracanes. En situación normal, esos edificios podrán servir en el futuro de mercados, escuelas o centros comunales. Esta ya en marcha un plan de contingencia para responder ante la llegada de un huracán; los almacenes de alimentos y agua potable están abastecidos y los equipos de rescate están entrenados.

Elecciones en noviembre

A pesar de la difícil situación que vive el país, el Gobierno ya ha convocado a las elecciones para el domingo 28 de noviembre, porque la renovación de las autoridades es importante para el proceso de consolidación de la democracia. Hay que recordar que la mayor parte país no fue afectada por esta tragedia. El respeto a los mandatos constitucionales y al Estado de derecho y el acceso al poder por la vía legítima, son partes importantes en el proceso de reconstrucción de Haití, que no podría realizarse con gobiernos provisionales o interinos, señalan las autoridades a cargo de la reconstrucción de las Naciones Unidas.
En este contexto, el presidente René Preval ha insistido desde el primer momento de que deben haber elecciones, a pesar de los problemas, para que así el proyecto político que va a reconstruir Haití salga adelante con el apoyo de la ONU y el conjunto de la comunidad internacional.

El jefe de la Misión de la ONU, Edmond Mulet, expresó esta semana su confianza en la renovación del mandato de la presencia de los cascos azules en el país caribeño, y garantizó con esto la celebración de las elecciones generales de noviembre. Mulet defendió la semana pasada ante el Consejo de Seguridad de la ONU el papel de la Minustah en la situación del país, calificó de "ridículas" las recientes acusaciones locales en contra de la misión.

"Es ridículo y completamente absurdo, no tenemos ningún interés en provocar la inseguridad y la inestabilidad de Haití", recalcó el diplomático guatemalteco, quien subrayó que la fuerza de paz está lista para garantizar, junto a la policía haitiana, la seguridad de los comicios y llamó a una participación popular importante como garantía de la legitimidad de los ganadores.

"La comunidad internacional está interesada en la celebración de elecciones libres, transparentes y democráticas necesarias al progreso del proceso de reconstrucción (del país)", señaló Mulet en rueda de prensa en Puerto Príncipe.


Afirmó que la Minustah brinda un "apoyo total" al Consejo Electoral Provisional (CEP), organismo seriamente cuestionado por la oposición haitiana.

Mulet formuló también predicciones sobre una posible segunda ronda presidencial por primera vez en la historia del país. Si este caso se concreta, otra financiación será necesaria para la organización de esta etapa, probablemente en enero, indicó Mulet.

El diplomático intentó disipar preocupaciones relativas a la disponibilidad del presupuesto de 29 millones de dólares destinado al proceso electoral actual y aseguró que Canadá va a desembolsar próximamente los fondos que prometió.

Además del sucesor del presidente haitiano, René Préval (arriba izquierda), las elecciones del 28 de noviembre próximo renovarán once escaños en el Senado y 99 en la Cámara de Diputados.
 

El mal patrón


El tradicional bicitaxi en La Habana

Por Yoani Sánchez
Desde La Habana

Una de las discusiones más frecuentes cuando de Cuba se habla es si a esta realidad en la que vivimos se le puede aplicar el calificativo de “socialista”. Para mi generación, que se crió entre libros de marxismo, manuales de comunismo científico y tomos con los textos de Lenin, resulta difícil identificar este modelo con lo planteado en aquellas obras. Cuando alguien me pregunta al respecto, le digo que en esta Isla habitamos bajo un capitalismo de estado o –si se le pudiera llamar así- bajo un latifundio de partido… de clan familiar.

Mi teoría viene dada porque en aquellos vetustos libros que me obligaban a estudiar, había una línea imprescindible para caracterizar a una sociedad como socialista: que los medios de producción estuvieran en manos de los trabajadores. Sin embargo, a mi alrededor lo que percibo es un Estado omni propietario, dueño de las maquinarias, las industrias, la infraestructura de una nación y todas las decisiones que se tomen sobre ella. Un patrón que paga bajísimos salarios y les exige a sus empleados el aplauso y la incondicionalidad ideológica.

Ese dueño avaro advierte ahora que no puede seguir dándole trabajo a más de un millón de personas en los sectores presupuestado y empresarial. “Para avanzar en el desarrollo y la actualización del modelo económico”, nos dice que deben reducirse drásticamente las plantillas, mientras apenas abre pequeños y controlados espacios a las tareas por cuenta propia. Hasta la Central de Trabajadores de Cuba –único sindicato permitido en el país– informa que los despidos llegarán pronto y que debemos aceptarlos con disciplina. Triste papel para quienes les toca representar los derechos de sus afiliados frente al poder y no a la inversa.

¿Qué hará el anticuado patrón que ha poseído esta Isla durante cinco décadas cuando sus desempleados de hoy se conviertan en los inconformes de mañana? ¿Cómo reaccionará cuando la autonomía laboral y económica de los cuentapropistas se convierta en autonomía ideológica? Ya lo veremos blasfemar, estigmatizar a los prósperos, porque la plusvalía –como la silla presidencial– sólo puede ser suya.

Quidam no es nada comparado con la Concertación

Por Gabriel Sanhueza Suárez

Septiembre es el mes de los circos. Carpas multicolores alegran por doquier grises sitios eriazos en los barrios sencillos de mi país. Los más felices son los niños, pensando en los algodones azucarados, en los estrafalarios payasos y en los acróbatas.

Sin embargo, tengo la impresión que los circos estarán opacados por el espectáculo ininterrumpido que nos ofrecen estos días los funámbulos de la Concertación.

¡Que capacidad para saltar en el aire y darse vuelta la chaqueta!.¡Que habilidad la de estos saltimbanquis al hacer tres vueltas de carnero, caer de pie y saludar mostrando sonrisas dentífricas!.

Famosa es ya la rutina denominada “No me gustan las termoeléctricas a carbón”.

Equilibristas de todas las carpas políticas reniegan hoy de ellas, cuando en sus cuatro gobiernos las permitían, incluso a menos de 500 metros de un hospital en Coronel, haciendo a decenas de seres humanos oxigeno dependientes de por vida.

Novedoso es también el número “No a la ley antiterrorista para los comuneros mapuches”.

Realmente impresionan estos contorsionistas de goma, haciendo mariguanzas frente al país para justificar lo imposible: que ayer la invocaran con premura y hoy la rechacen con impudor.

Qué lástima que el Cirque du Soleil se haya ido a mediados de agosto, después de maravillarnos con su espectáculo Quídam. Se perdieron la oportunidad de llevarse a los mejores malabaristas de todos los tiempos que haya producido el país: los políticos de la Concertación.

La diferencia está en que Quídam sorprendía con sus bellas artes acrobáticas de alto calibre acompañadas de una música inspiradora, mientras que el circo concertacionista llega a dar vergüenza ajena.

Conflicto mapuche: Del pensamiento lineal al pensamiento lateral

¿Por qué el conflicto mapuche se empantana en rencillas que Chile está en capacidad de resolver con una mínima buena voluntad?
Simplemente porque se permanece en trincheras de poder que clausuran las puertas laterales y se deja abierta sólo la puerta de la acción frontal, a la que están dirigidas todas las baterías, las que exigidas en toda su prepotencia podrán aniquilar a ese molesto enemigo, si es que cae en la trampa, que con tanta habilidad le hemos tendido. Entonces no queda más que esperar agazapados y con los dedos en el gatillo.


Por
Hugo Latorre Fuenzalida

Estamos acostumbrados a actuar en base a una lógica lineal. Desde los griegos hasta los romanos, desde Descartes hasta Russel, nuestros estadistas y políticos en general operan con este bagaje mental, ocasionando inconmensurables conflictos que se prolongan en el tiempo.

Europa vivió enredada por centurias en estos líos por territorios, por herencias monárquicas, por sucesiones y por tonteras inexplicables para el hombre, más relativista del siglo XXI, que comenzamos a ser todos nosotros.

Las religiones no lo han hecho mejor: millares de muertos en nombre del “Dios de la vida”, lo que hace ver que el pobre Creador ha debido derivar en un Ser “absconditus”, justamente para no aparecer responsable de estos desaguisados de sus “ministros” (administradores) terrenales.

El problema del pensamiento unidimensional, que aqueja a la humanidad como enfermedad “sacer” (sagrada), es que se acompaña del sentido excluyente propio del pensamiento unilateral. Esta realidad no moderna del pensamiento moderno, de creer en las verdades únicas, y que los postmodernos se están encargando de echar por tierra, claro que con dudoso éxito todavía, es la causante de las instaladas conflictividades que atormentan a este “aprendiz de hechicero” que será el hombre, al parecer, mientras exista. Goethe, en su “Fausto”, en la parte inicial, llamada “Diálogo en el Cielo”, hace decir al Dios: “Mientras el hombre habite la Tierra, yerra.”

Es que el hombre pretende ser un émulo de la Divinidad: el “seréis como Dios”. Esta pretensión infecta el alma de los gobernantes desde siempre. Los viejos déspotas se sintieron inspirados por los dioses (los griegos fueron más discretos); los Césares ya se subieron a las posesiones divinas y los monarcas de Occidente actuaron en nombre de Dios, es decir como sus representantes.

Luego que llega la modernidad, los déspotas se mueven e imperan en nombre de la verdad ideológica, racial y hasta cultural. En fin, en ese juego de absolutos se producen dos guerras mundiales de dimensiones apocalípticas, hasta culminar con ataques atómicos sobre población civil.

Desde entonces, los conflictos no han cesado, pero el mundo ha seguido aplicando una lógica lineal y unidimensional. De hecho la guerra fría se resuelve no por un nuevo enfoque del problema sino por la auto-derrota del sistema más débil. Europa que fue desmantelada de sus imperios y quedó aniquilada por los conflictos de 20 siglos, aprendió desde entonces a vivir en armonía, buscando anular por el “pensamiento lateral” los conflictos nacionales y étnicos más complicados. Ahora opera casi como una sola unidad y las guerras han desaparecido de ese impenitente sepulturero que fue la Europa histórica.

El “deux ex machina” del industrialismo capitalista, hace bajar a Dios hacia el materialismo contruccionista , de la sociedad afanosa que se inicia en el siglo XVIII. Esta nueva divinidad del progreso y lo moderno, viene a cobrar tantas víctimas como los antiguos dioses épicos. Los modernos industrialistas se sienten con el “derecho divino” al pasotismo, es decir a pasar por encima de todo cuanto se oponga o resista sus impulsos y desenfrenos.

Todo el progreso moderno debe seguir una sola dimensión: acumular bienes, consumir bienes y sacrificar tiempo de vida al dios insaciable que, cual Saturno, termina por devorar a sus propios hijos.

No aparece el pensamiento alternativo; ese que permite mirar la vida y los problemas desde otra perspectiva; el pensamiento que da el rodeo, como Ulises ante Escila y Caribdis, como Jesús en su “Dad al César lo que es de César”, como el emperador romano Constantino, que asume el cristianismo como religión oficial y logra de esa manera extender la influencia evitando conflictos; como Deng Siao Ping y su “Poco importa el color del gato, con tal que cace ratones”; o como Gandhi en su viaje hasta el océano para extraer la propia sal. A propósito, el mismo Gandhi dijo una vez: ”En la Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto para satisfacer la avaricia de algunos”.

Cada uno de ellos impuso una revolución cambiando el eje del conflicto lineal por otro tipo de confrontación: con nuevas armas, con las herramientas inesperadas, esas que producen la inflexión del eje del espíritu.

¿Por qué en el Medio Oriente no se resuelve un problema que se arrastra por décadas?

¿Por qué Chile y Bolivia no son capaces de resolver un tema que impide recorrer caminos de ayuda y cooperación para avanzar a más elevadas exigencias en el desarrollo que requieren ambos países?

¿Por qué el conflicto mapuche se empantana en rencillas que Chile está en capacidad de resolver con una mínima buena voluntad?

Simplemente porque se permanece en trincheras de poder que clausuran las puertas laterales y se deja abierta sólo la puerta de la acción frontal, a la que están dirigidas todas las baterías, las que exigidas en toda su prepotencia podrán aniquilar a ese molesto enemigo, si es que cae en la trampa, que con tanta habilidad le hemos tendido. Entonces no queda más que esperar agazapados y con los dedos en el gatillo.

Hasta ahora los gobiernos han mirado un solo lado del problema, y es el lado del poderoso, sin considerar lo que Plutarco dijo una vez: “La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre; pero el oro no apaga jamás la avaricia”. Los que ya han despojado y se han apropiado, siempre buscan más y más poder y riqueza, sin caer en la cuenta que aquellos despojados un día reaccionarían.

Los saltos cualitativos en las realidades conflictivas, se dan con mirada superior, con astucia y con desafiante fe en el cálculo de las mejores posibilidades. No se trata de ser inocente y poco previsor, pero sí se debe buscar con inteligencia el cambio sustancial del estado de empantanamiento y de desgaste. Llegar a una salida constructiva, alternativa, de esas que inauguran nuevas épocas, nuevas lógicas y nuevos compromisos, exige talento, fe y valor.

Tal vez esos son las cualidades que están ausentes en la política chilena desde hace muchos años.

El rabí Goldman señala: “La usura está condenada en la tradición bíblica, si bien no existe entre nosotros la idea del ascetismo, porque hay que vivir bien la vida, pero no a costa de otros, de pisarle la cabeza a los semejantes. En la tradición judía hay una gran insistencia en la justicia social, lo que llamamos” tsedaká”, que no tiene que ver con la caridad sino con la transformación de una sociedad injusta , en la cual todos puedan vivir acorde con un sentido de dignidad. Hay que lograr una sociedad decente, que es aquella que trata con dignidad a todos.”

sábado, 18 de septiembre de 2010

Brasil: Consolidar la ruptura histórica realizada por el PT

Por Leonardo Boff

Para mí el significado mayor de las elecciones brasileñas (3 de octubre) es consolidar la ruptura que Lula y el PT (Partido de los Trabajadores) han instaurado en la historia política brasilera. Derrotaron a las élites económico-financieras y su brazo ideológico, la gran prensa comercial. Como es sabido, éstas siempre mantuvieron al pueblo al margen de la ciudadanía, en el duro lenguaje de nuestro mayor historiador mulato, Capistrano de Abreu, «capado y recapado, sangrado y resangrado».

Las élites han estado montadas en el poder durante casi 500 años y organizaron el Estado de forma que sus privilegios estuviesen siempre protegidos. Por eso, según datos del Banco Mundial, son las que proporcionalmente más han acumulado en el mundo y se cuentan, política y socialmente, entre las más atrasadas e insensibles. Son veinte mil familias las que controlan más o menos el 46% de toda la riqueza nacional, y el 1% de ellas posee el 44% de todas las tierras. No es extraño que estemos entre los países más desiguales del mundo, lo que equivale a decir, uno de los más injustos y perversos del planeta.

Hasta la victoria de un hijo de la pobreza, Lula, la casa grande (de los patrones) y la senzala (de los esclavos) constituían los goznes que sustentaban el mundo social de las élites. La casa grande no permitía que la senzala descubriese que la riqueza de las élites estaba construida con su trabajo superexplotado, con su sangre, y sus vidas, convertidas en carbón del proceso productivo.

Con hábiles alianzas, barajaban de distintas maneras las cartas para mantener siempre el mismo juego y, graciosos, repetían: «hagamos nosotros la revolución antes de que la haga el pueblo». La revolución consistía en cambiar algo para que todo quedase como antes. De esta manera, abortaban la aparición de otro sujeto histórico de poder, capaz de ocupar la escena e inaugurar un tiempo moderno y menos excluyente. A pesar de ello, contra su voluntad, redes de movimientos sociales de resistencia y de autonomía irrumpieron, y ese poder social se canalizó en poder político hasta conquistar el poder del Estado.

Escándalo de escándalos para las mentes sumisas y alineadas con los poderes mundiales: un obrero, «superviviente de la gran tribulación», representante de la cultura popular, un no educado académicamente en la escuela de los faraones, llega al poder central y devuelve al pueblo el sentimiento de dignidad, de fuerza histórica y de ser sujeto de una democracia republicana, en la que «la cosa pública», lo social, la vida maltratada del pueblo ha ganado centralidad.

En la línea de Gandhi, Lula anunció: «no vine para administrar, vine para cuidar; una empresa la administro, un pueblo vivo y sufrido lo cuido”. Lenguaje inaudito e instaurador de un nuevo tiempo en la política brasilera. «Hambre Cero», después «Bolsa Familia», «Crédito consignado», «Luz para todos», «Mi Casa, mi Vida», «Agricultura familiar», «Prouni», «Escuelas profesionales», entre otras iniciativas sociales, permitieron que la sociedad de los despojados conociese lo que las élites económico-financieras nunca les permitieron: un salto de cualidad. Millones pasaron de la miseria sufrida a la pobreza digna y laboriosa, y de la pobreza a la clase media. Toda la sociedad se movilizó para mejor.

Pero esta derrota inflingida a las élites excluyentes y anti-pueblo, debe ser consolidada en esta elección por una victoria convincente, para que se configure un «no retorno definitivo» y aquellas pierdan la vergüenza de sentirse pueblo brasilero así como es y no como les gustaría que fuese. Terminó el largo amanecer.

Hubo tres miradas sobre Brasil. Primero, fue visto a partir de la playa: los indios asistiendo a la invasión de sus tierras. Segundo, fue visto a partir de las carabelas: los portugueses «descubriendo/encubriendo» Brasil. Tercero, Brasil osó verse a sí mismo y ahí comenzó la invención de la república mestiza étnica y culturalmente que somos hoy. Brasil hizo frente además a cuatro duras invasiones: la colonización que diezmó a los indígenas e introdujo la esclavitud; la venida de los pueblos nuevos, los emigrantes europeos, que substituyeron a indios y esclavos; la industrialización conservadora de substitución de los años 30 del siglo pasado, que creó un vigoroso mercado interno; y, por fin, la globalización económico-financiera, insertándonos como socios menores.

Ante esta historia tortuosa, Brasil enfrentó estas visiones e intromisiones, consiguiendo saltar por encima y aprender de sus desgracias. Ahora está recogiendo los frutos.

Urge derrotar a las fuerzas reaccionarias que se esconden detrás del candidato de la oposición. No juzgo a la persona, eso es cosa de Dios, sino lo que representa como actor social. Celso Furtado, nuestro mejor pensador en economía, murió dejando una advertencia, título de su libro: La construcción interrumpida (1993): «Se trata de saber si tenemos un futuro como nación que cuenta en el devenir humano o si prevalecerán las fuerzas que se empeñan en interrumpir nuestro proceso histórico de formación de un Estado-nación» (p. 35). Éstas no pueden prevalecer. Estamos en capacidad de completar la construcción de Brasil, derrotándolas con Lula y con las fuerzas que realizarán el sueño de Celso Furtado y nuestro.

Página Editorial Latinoamericana

Diario El Mercurio de Santiago de Chile
Tarea pendiente en el Bicentenario

Al cumplirse dos siglos del acto que dio comienzo al proceso político que habría de concluir, ocho años después, en la independencia de Chile de la monarquía española, es indispensable hacer un balance de las realizaciones de la República y, sin perjuicio de una natural satisfacción por los numerosos logros alcanzados, esbozar también un diagnóstico de las deficiencias que exhibe el funcionamiento de sus instituciones y que el tercer siglo republicano debería procurar corregir.

Unos años antes de 1910, un destacado político aludió —con palabras que se hicieron célebres— al malestar que él advertía en la sociedad chilena. Cien años después abundan también las expresiones de malestar. Se han logrado, sin duda, notables avances en todo orden de cosas, en especial en los campos económico y social, pero hay ámbitos en que las inercias son de tal magnitud —salud y educación, por ejemplo— que los remedios tienen un costo político que por momentos parece casi imposible de abordar.

“El Mercurio”, nacido sólo nueve años después de haberse declarado solemnemente la independencia de Chile, ha servido de vehículo para el libre intercambio de opiniones y de observador privilegiado del desenvolvimiento de nuestra patria. Por tal motivo, sus columnas, además de celebrar como es legítimo, creen necesario plantear en este día una reflexión sobre un básico problema institucional. Y puede ayudar a iniciarla una revisión de lo que en estos 200 años ha sido la vida institucional del país.

Desplazado el régimen monárquico, durante el decenio de 1820 Chile experimentó con variadas fórmulas de inspiración liberal que resultaron inviables. Con la Constitución de 1833, el Presidente de la República fue revestido de poderes similares, si no mayores, a los que tenía el antiguo gobernador del reino en el medio siglo final de la monarquía. Eficaz para asegurar los pasos iniciales de la República, ese modelo empezó a ser resistido por los sectores políticos. Mediante la incorporación de diversas prácticas, el país derivó hacia formas parlamentarias de gobierno, lo que se hizo muy perceptible en el gobierno de José Joaquín Pérez. Pero ese parlamentarismo en ciernes estaba limitado por la Carta de 1833, y en ella se atrincheró el Presidente Balmaceda para oponerse a una evolución a la cual él mismo había contribuido.

La revolución de 1891, triunfo de las ideas parlamentarias, no se tradujo en las obvias reformas constitucionales que le hubieran dado eficacia a esa forma de gobierno. Y esa incapacidad llevó al movimiento militar de 1924 y a una nueva Carta Fundamental al año siguiente, que creyó encontrar la solución en un reforzamiento del poder del Ejecutivo.

Frente a un Presidente dotado de amplísimas facultades, los partidos políticos se convirtieron en instrumentos de presión sobre aquél. El sistema proporcional, al impedir la formación de grandes mayorías, obligó al Presidente a negociar permanentemente con los partidos, en especial con aquellos que lo apoyaban, para lo cual la moneda de cambio fue el acceso a los cargos de la administración del Estado. Los partidos, a su vez, se sirvieron de la función legislativa para satisfacer las exigencias de sus adherentes con los fondos fiscales. Esto impidió un manejo hacendístico razonable y anuló la posibilidad de despachar proyectos de ley de buena factura. La legislación de la época, abundantísima, era caótica y contradictoria, lo que llevó incluso a aceptar la delegación de facultades —un sorprendente reconocimiento del Congreso de su incapacidad para elaborar normas aceptables.

La radicalización ideológica, justificada por sus mentores en la incapacidad del sistema democrático para resolver los acuciantes problemas económicos y sociales, dio origen a proyectos reformistas que, catalogados como “intransables”, fueron impuestos a determinados sectores sociales con costos jamás medidos. Esa tendencia, acentuada a partir de 1970 con el sometimiento al modelo marxista, pero con un programa llevado a cabo dentro de la institucionalidad vigente, demostró la inoperancia de las herramientas constitucionales frente al avasallador poder presidencial.

Cabía suponer que después de tal experiencia, cualquier nuevo marco institucional sería particularmente cuidadoso en el diseño de los equilibrios dentro del sistema político. Pero eso no ocurrió: echando mano a nuestra tradición presidencialista, la carta de 1980 aumentó aún más la preponderancia del Ejecutivo.

Pero lo más notable es que las numerosísimas reformas recibidas por la Constitución desde antes de la restauración del régimen democrático evitaron, con singular cuidado, tocar siquiera al Presidente de la República. Como las modificaciones a la Constitución de 1980 la han aproximado cada vez más a la de 1925, Chile cuenta hoy con un arreglo institucional que ya probó sus evidentes limitaciones.

A un aparato público marcado por algunos reveladores signos de corrupción a los que no estábamos habituados, se agregan en la actualidad el desprestigio de la función parlamentaria, una legislación no pocas veces deplorable, la permanente improvisación normativa y los efectos no deseados que surgen de leyes mal estudiadas. En una suerte de singular involución, el país bien podría enfrentarse a un cuadro institucional que no se merece, por el que ya pasó hace 30 o 40 años.

Con casi dos siglos de vida republicana, Chile no muestra hoy un marco institucional suficientemente coherente. Urge, en consecuencia, ordenar las prioridades del país y enfrentar y resolver la que parece encabezarlas: la relación entre el Presidente y el Congreso.

Luego de las gravísimas fracturas políticas y de la convivencia en el extinto Estado de Derecho de los años 70, hoy podemos felizmente enorgullecernos de variadas evidencias de modernización. En cierto sentido, el país marcha a la vanguardia de aspectos renovadores clave que urgen en toda la región latinoamericana, y el ojo de los extranjeros, en general, es más elogioso que nuestro espíritu autocrítico. Sin embargo, estas satisfacciones que nos depara nuestra marcha hacia el desarrollo y la modernización no deben hacernos olvidar que aún no conseguimos superar la pobreza dura, ni que nuestras fallas institucionales y de funcionamiento del Estado pueden afectar

Diario La Tercera de Santiago de Chile
Chile celebra el Bicentenario y enfrenta un futuro promisorio

Chile entra hoy en su tercer siglo de vida independiente con un ánimo festivo y con una mirada optimista ante lo que viene.

Hoy,  18 de septiembre de 2010, Chile celebra 200 años de la constitución de la Primera Junta de Gobierno el 18 de septiembre de 1810, hito que inició el proceso que condujo a la independencia nacional. Todo el país se dispone a celebrar con entusiasmo y alegría este significativo aniversario patrio, que encuentra a nuestra nación en una situación de estabilidad y progreso como pocas veces ha tenido en su historia. Esta es la oportunidad propicia para mirar nuestro pasado, recordando y rindiendo homenaje a todos quienes han contribuido con su esfuerzo, su creatividad y también su sacrificio, incluso con la entrega de su propia vida, a construir la patria que nos es común. También, de observar nuestro presente y valorar nuestra identidad y todo el legado que la identifica y enriquece. Y, por supuesto, la ocasión para aventurar nuestro futuro y las metas que Chile debe alcanzar en las próximas décadas.

Para cualquier institución humana es un desafío enorme superar 200 años de vida. No lo es menos, por supuesto, para un país como el nuestro, donde las condiciones objetivas que existían no eran las más favorables para asegurar su consolidación como Estado. Se trataba de un territorio alejado y cuyas características hacían difícil el poblamiento y las comunicaciones, con recursos escasos en comparación a otras naciones. Probablemente, estas dificultades ayudaron a definir uno de los sellos distintivos de nuestro carácter nacional, cual es la capacidad de enfrentar condiciones adversas y superarlas gracias al esfuerzo y la solidaridad de sus habitantes. Lo vivido este año a propósito del terremoto del 27 de febrero ha sido, en buena medida, un reflejo de múltiples situaciones difíciles que Chile ha debido enfrentar para salir adelante, al igual que el episodio de los 33 mineros atrapados en Atacama.

Asimismo, otro rasgo distintivo desde los primeros años de vida independiente fue la consolidación de la noción de Estado como base esencial de nuestra vida republicana, generando así una solidez institucional que siempre ha sido valorada dentro y fuera del país. La ciudadanía ha apoyado siempre la existencia de una autoridad impersonal y respetada, la vigencia de la ley y el amparo a las personas y sus derechos. Por eso, los momentos más difíciles que el país ha vivido son precisamente aquellos en que los conflictos internos pusieron en peligro estos elementos esenciales para la paz social y para el progreso. Esas experiencias, duras y dolorosas para el alma nacional, nos han enseñado la importancia de preservar los consensos fundamentales que permiten la sana convivencia y la integración de todos los habitantes en forma armónica y colaborativa al desarrollo del país.

Esa integración es un valor que el país debe mantener y profundizar, porque ha permitido que nuestra nacionalidad se haya nutrido de distintas vertientes y haya recibido el aporte de pueblos indígenas, de quienes vinieron a conquistar y colonizar el territorio, y de todos quienes han inmigrado para formar parte de una sola nación.

En las últimas décadas, nuestra sociedad ha logrado construir instituciones y aplicar políticas económicas y sociales que le permiten hoy gozar de estabilidad política y de condiciones de desarrollo económico como pocas veces conoció, recuperando una porción de la ventaja que cedió frente a las naciones más desarrolladas durante el transcurso del siglo XX. Uno de los avances más relevantes en este período ha sido que una parte significativa de quienes sufrían la pobreza ha superado esa condición, generándose al mismo tiempo condiciones de vida más dignas para el grueso de la población. Ninguna democracia puede aspirar a la madurez si no logra brindar condiciones mínimas de dignidad y de oportunidades para todos los que viven bajo ella. De la misma manera, luego de décadas de exacerbada confrontación política, el país ha logrado paz social y consolidar una democracia que ha superado sus pruebas más difíciles, entre ellas la reciente alternancia en el poder y que cierra un ciclo del que todos los sectores deben sentirse legítimamente orgullosos.

Estos avances colocan a Chile en una posición expectante ante el futuro y de cara a la posibilidad de alcanzar definitivamente el desarrollo. Sin embargo, el país tiene problemas que debe enfrentar con decisión para no desperdiciar esta oportunidad, tal como ocurrió en otros momentos de nuestra historia. Por una parte, que exista todavía una gran cantidad de chilenos que vive en la miseria o en situación de pobreza es una realidad que debe ser superada, no sólo a través de políticas que los asistan, sino generando oportunidades que les permitan salir de ella y no depender de la ayuda estatal. Nuestra sociedad debe lograr que cada chileno sienta que su futuro depende de sus capacidades y de su esfuerzo, y que no se encuentra condicionado por limitaciones económicas o de otro tipo. En esto debe jugar un papel importante una mejoría en la calidad de la educación, que ha sido largamente postergada y que no puede seguir esperando más.

En ningún caso nuestro país debe caer en la tentación de considerar asegurado su desarrollo, asignando a bonanzas pasajeras la posibilidad de contar con un bienestar económico y social que la historia demuestra que sólo puede ser alcanzado si se mantienen la disciplina institucional, el sentido del trabajo y la responsabilidad solidaria.

Chile entra hoy en su tercer siglo de vida con esperanza y optimismo sobre su futuro, lo que hace de esta fecha un hito en su historia y un motivo de justa celebración a lo largo de todo el territorio nacional.

Imposibilidad del Gobierno de parar huelga de hambre mapuche ensombreció festejos del Bicentenario

El Gobierno chileno no pudo resolver la huelga de hambre que realiza desde hace 69 días un grupo de 34 mapuches procesados por actos terroristas y agitaciones públicas y que demanda una reforma de la Ley Antiterrorista, además de exigir que sus procesos sean tramitados en el futuro por tribunales civiles y no militares, como ocurre en la actualidad.

Todos los esfuerzos que se hicieron quedaron a medio camino, situación que ensombreció parcialmente la celebración del bicentenario de Chile que el gobierno efectuó  hoy con el tradicional Te Deum Ecuménico en la Catedral Metropolitana y luego en ceremonias formales y oficiales en la Plaza de Armas de Santiago, en el Palacio de Bellas Artes y también en el Palacio de La Moneda, sede del Gobierno.

Todos estos actos fueron presididos por el Presidente Sebastián Piñera, con participación de todos los integrantes del Gabinete, altos personeros nacionales y con invitados especiales como los presidentes Evo Morales de Bolivia, Fernando Lugo de Paraguay, Cristina Fernández de Kirchner de Argentina y José Mujica de Uruguay.

Al finalizar el Te Deum, Morales manifestó su confianza de que estaba “seguro que habría un buen resultado para los hermanos mapuches”

“Es parte de los gobiernos democráticos resolver las legislaciones heredadas de los regímenes militares, como la Ley Antiterrorista que es aplicada a los casos de los presos mapuches que están en huelga de hambre y que permite el doble procesamiento por tribunales civiles y militares”

Lugo, por su parte, declaró que tenemos que “revisar el pasado, las deudas y proyectar un futuro con más equidad, justicia, integridad e inclusión, especialmente a esos pueblos que fueron históricamente olvidados".

En horas de la tarde de hoy, al grupo de tres mapuches huelguistas que están en situación crítica de salud se agregó uno más, Luis Menares, quien fue trasladado a un servicio médico de urgencia como consecuencia de una grave descomposición. Los otros tres son José Huenuche, Jonathan Huillical y Ramón Llanquileo.

En la Catedral, Piñera dijo que “"No hay que confundir a los pueblos originarios con 34 comuneros que tomaron el camino equivocado" (huelga de hambre), marcando una clara diferencia entre los huelguistas y otros miembros de los mapuches. Un día antes, el mandatario chileno había anunciado la creación de una mesa de diálogo con el pueblo mapuche.

En su discurso, Piñera señaló que “hay más de un millón de chilenas y chilenos que se identifican con el pueblo mapuche y con otros pueblos originarios y la inmensa mayoría de estos está celebrando el Bicentenario (...) y creo que la inmensa mayoría de los chilenos comparte que el país se construye con unidad y trabajo".

Saludo del Secretario General de la ONU

Todo esto ocurría cuando en Santiago se recibió el saludo especial del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, por el bicentenario, en el cual dijo que esperaba que esta celebración fuera “"una oportunidad para fortalecer los logros alcanzados en cuanto a la consolidación de la democracia, de los derechos humanos y el cumplimiento de los Objetivos del Milenio".

En ese sentido, el alto funcionario internacional destacó que las metas hayan sido alcanzadas casi en su totalidad en el país, incluidos los ocho puntos declarados el año 2000 y por medio de los cuales se busca poner fin a la mortalidad infantil, a la pobreza extrema, y al Sida, entre otros tópicos.

En dirección al diálogo
El Te Deum Ecuménico del Bicentenario estuvo fuertemente marcado por la rememoración de los hechos que siguieron a la conformación de la primera Junta Nacional de Gobierno el 18 de septiembre de 1810 y a la situación que hoy afecta al país.

El cardenal Arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, en su homilía,  emplazó a los 34 mapuches en ayuno hace 69 días y a las autoridades a "reestablecer las confianzas imprescindibles", de modo de poner punto final a la presión e iniciar un "diálogo generoso y visionario". "Nos preocupa la huelga de hambre de nuestros hermanos mapuches, que puede dejar en ellos daños irreparables", advirtió durante su alocución.

Por su parte, el arzobispo de Concepción, monseñor Ricardo Ezzati, destacó la propuesta de mesa de diálogo hecha por el Ejecutivo para solucionar los problemas de fondo que afectan a las comunidades indígenas. El prelado hizo esta declaración en el marco del Te Deum realizado también hoy en la catedral de Concepción.

"No podemos sino alegrarnos y aplaudir el anuncio presidencial hecho al mediodía de ayer. Quiera Dios que la mesa de diálogo anunciada y que se constituirá una vez terminada la fiesta del bicentenario, haga eficaz esa voluntad de reencuentro que todos anhelamos", indicó Ezzati.

La OEA

El secretario Genertal de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, emplazó al Gobierno a reconocer constitucionalmente a los pueblos indígenas. Dijo que la voluntad de reivindicar las etnias sería un primer paso importante para poner fin a conflictos ancestrales.

Invitado a los actos del Bicentenario en Santiago, declaró: "Muchos países de América tienen en sus Constituciones un reconocimiento de la existencia y presencia de los pueblos indígenas. Eso sería un comienzo", sostuvo Insulza.

Recordó que en los gobiernos de la Concertación se intentó incluir esta materia en la última reforma a la Constitución "y no se obtuvo", por lo que ahora "es el momento de hacer un llamado para que todos juntos reconozcamos la existencia de los pueblos indígenas de Chile".

Según el secretario general, se debe comprender que detrás de la crisis indígena "hay fenómenos de atraso y deuda histórica" y pidió "tratar de salir todos juntos al paso porque el peor camino que se puede adoptar es empezar a decir quién tuvo la culpa, quien no lo hizo o quien no aprobó determinado acuerdo".
 
La violencia mapuche continúa

Mientras tanto continuaron las acciones violentas de protesta de parte de los mapuches en contra del Gobierno y los sectores privados o religiosos, con la toma de un fundo de la Iglesia en la Región  de la Araucanía. Se trata de mapuches de la comunidad Llofue, quienes ingresaron al fundo Santa Lucía y que actualmente está en manos de la familia Prizkie en una superficie de 60 hectáreas, mientras que otras 10 pertenecen a la Iglesia Católica,  la que instaló allí el Seminario San Javier.

Los mapuches movilizados coincidieron en señalar que no depondrán la movilización mientras no les restituyan la totalidad de las tierras que reclaman, por lo que no se descartaba el desalojo.

En este contexto, el obispo de Temuco, monseñor Manuel Camilo Vial, junto con destacar los avances que significará la instalación de una mesa de diálogo a partir de la próxima semana, dijo que "también es necesario, con la misma fuerza, repudiar los actos de violencia provocado por exposición pública".

"Tenemos que detener el proceso de acostumbramiento de la sociedad a la violencia y a su aprovechamiento sistemático, por parte de otros actores ajenos a nuestra realidad", declaró.

Ex presidenta Bachelet

La ex presidenta Michelle Bachelet cuestionó hoy, tras asistir al Te Deum Ecuménico, el período de conversaciones que tendrá la mesa de diálogo propuesta por el gobierno para mejorar la calidad de vida de los mapuches, pues no entrega soluciones en el corto plazo para finalizar la huelga de hambre de 34 comuneros de este pueblo originario.

"Creo que la mesa de diálogo es muy importante, pero esta mesa, que tiene plazo hasta diciembre, no va a resolver el conflicto contingente (...). Esa mesa debería tener otro plazo a la brevedad para ir en apoyo de la solución del problema de la huelga de hambre", dijo la ex Mandataria, que viajó hoy a Nueva York para asumir como secretaria adjunta de la ONU-Mujeres.

Pueblos indígenas e institucionalidad en Chile

Por Jorge Contesse (*)
Ciper

El último 15 de septiembre se cumplió un año de la entrada en vigencia del Convenio 169 de la OIT, que tras dos décadas de debate reconoció a los pueblos indígenas como titulares de derechos colectivos. Entre ellos, el derecho a ser consultados antes de tomar cualquier decisión que los afecte. Pero el mismo día, Ministerio de Planificación de Chile (Mideplan) limitó ese deber de consulta. El director del Centro de Derechos Humanos de la UDP explica cómo por decreto se pasó a llevar un convenio internacional y cómo eso puede transformar en un nuevo foco de conflicto entre el Estado y los pueblos indígenas.

A fines de agosto de 2010, la Contraloría rechazó un decreto del Ministerio de Educación que regulaba el ejercicio de la función docente de los profesores de lengua indígena. ¿La razón? Se había adoptado sin consulta a los pueblos indígenas y, por lo mismo, en contravención a las normas que obligan a los órganos del Estado a llevar adelante las políticas públicas y las medidas que tienen relación con los pueblos indígenas, contenido esencialmente en el Convenio 169 de la OIT, vigente en Chile desde septiembre de 2009.

El Convenio 169, que establece una serie de derechos a favor de los pueblos indígenas, fue adoptado a fines de los años ochenta. Es el instrumento internacional vinculante de mayor relevancia producido por la comunidad de naciones, en tanto reconoce que los pueblos indígenas son titulares de derechos colectivos y que los Estados tienen la obligación de respetar y promover esos derechos. La ratificación por parte de Chile del Convenio 169 fue, durante dos décadas, una de las principales demandas que impulsaron los pueblos indígenas y se logró, no sin problemas, en 2008.

Lo primero que hace el Convenio es cambiar el paradigma de entendimiento entre los Estados y los indígenas. Así, reemplaza la noción según la cual los pueblos originarios son nada más personas que viven en situación desmejorada, “los más pobres entre los pobres”, y que por tanto la manera de “ayudarlos” es mediante su integración a la sociedad mayor. El Convenio acoge la idea que son los pueblos, no la suma de personas indígenas, los titulares de los derechos (a ser consultados, a participar políticamente, a administrar los recursos naturales, mantener su cultura, entre otros). En pocas palabras, pasa de una relación paternalista entre el Estado y los indígenas a una que podríamos llamar “democrática”.

El principal botón de muestra de esta nueva manera de relacionarse es el derecho a la consulta previa, consistente en que cada vez que se prevea alguna medida que pueda afectar a un pueblo indígena, se le debe consultar. Y esta consulta se tiene que hacer de buena fe, mediante procedimientos adecuados y a través de las instituciones representativas del pueblo en cuestión. Ello supone un cambio nada menor a la forma como hasta ahora se han implementado las políticas indígenas: desde el centro, según el entendimiento de “expertos” y sin que los afectados tengan real posibilidad de opinar al respecto.

¿Qué ha pasado en nuestro país? El mismo día que entró en vigencia el Convenio, Mideplan publicó un decreto que busca regular las instancias de consulta y participación de los pueblos indígenas. El objetivo es comprensible: se inserta, de un momento a otro, una norma jurídica que nadie conoce muy bien y que obliga a funcionarios públicos a hacer cosas –consultar– que hasta entonces solían no hacer. Por ello, es natural que se quiera detallar la manera como llevar adelante las consultas: ¿a quién preguntar?, ¿por qué medios?, ¿con algún plazo?

Pero ocurre que esta reglamentación vino a confirmar las suspicacias de algunos sectores en torno al real compromiso del Estado de Chile por honrar su palabra internacional. Y es que el decreto de Mideplan lo que hace en rigor es limitar el alcance del Convenio y ponerse en tensión con las obligaciones jurídicas que Chile libre y soberanamente contrajo.

Veamos. Mientras el Convenio señala que la consulta debe hacerse “cada vez” que se prevean medidas legislativas o administrativas que puedan afectar a los pueblos indígenas, el decreto limita la consulta a “determinadas medidas”. No sólo eso: se debe consultar con independencia del organismo de la Administración (o el Parlamento) de que se trate. Pero el decreto de Mideplan dispone una lista de órganos específicos que serán responsables de consultar.

Aquí llama la atención que se excluya expresamente de la consulta al órgano que probablemente mayor interacción tiene con las comunidades indígenas: los municipios. Dejar fuera a los gobiernos locales del deber de consultar previamente es una manera nada elegante de deshacer la obligación internacional que tiene Chile.

Y, por último, aunque los ejemplos siguen, el decreto de Mideplan señala, respecto de uno de los temas más sensibles para los pueblos indígenas, que los proyectos de inversión se someterán a los procedimientos de consulta “que se contemplan en las respectivas normativas sectoriales” en circunstancias que esas normativas se caracterizan ¡por no tener procedimientos de consulta! Y entonces Mideplan da la posibilidad para que, si el órgano estatal lo desea, someta de todos modos ese proyecto de inversión a la consulta regulada en su decreto, en cuyo caso ésta “deberá quedar concluida en un plazo máximo de noventa días”. El Convenio no establece plazos, y la experiencia comparada demuestra que las consultas pueden tardar desde un par de meses hasta varios años.

Cuando la ex ministra de Mideplan, Paula Quintana, se sumó al mea culpa de algunos líderes de la Concertación por la aplicación de la ley antiterrorista a dirigentes mapuche, hizo bien. Sin embargo, bajo su competencia no caía este tipo de decisiones, pues ellas son resorte de la Subsecretaría y del Ministerio del Interior, no de Mideplan. Sí es, en cambio, de su entera responsabilidad el haber dictado un decreto que se aparta de las obligaciones del Convenio 169 y que, más importante, será terreno fértil para nuevos focos de conflicto en la ya trizada relación del Estado chileno con los pueblos indígenas.

¿Habrá alguien dispuesto a tomarse estos derechos en serio?

(*) Es director del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Renunció ministra de la Presidencia de Brasil acusada de corrupción

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva perdió hoy a una de sus más cercanas colaboradoras, la ministra de la Presidencia Ernenice Guerra, quien sustituyó en el cargo a la actual candidata presidencial oficialista Dilma Rousseff (en la foto abajo con el presidente Lula), faltando sólo 17 días para las elecciones presidenciales.

Guerra fue acusada de un caso de corrupción que la obligó a prtesentar su renuncia para evitar que se perjudicara la candidatura de Rousseff.

La dimisión fue anunciada por el portavoz de Lula, Marcelo Baumbach, y fue el corolario de una semana de denuncias de tráfico de influencias en el seno del poder.

Desde hace varios días, la prensa local ha ventilado supuestas irregularidades en las que estaría implicado Israel Guerra, hijo de la ministra, quien actuaría como intermediario en la concesión de créditos oficiales o la adjudicación de contratos con el Estado. El primer medio en destapar el escándalo fue el diario O Estado Sao Paulo.

La última de las denuncias fue publicada hoy por el diario Folha de Sao Paulo, que fue más allá e involucró a Guerra en unas maniobras que al parecer habría hecho su hijo para que una empresa obtuviera un millonario préstamo del estatal Banco de Desarrollo Económico y Social (BNDES).

En una carta dirigida a Lula en la que comunicó su "renuncia irrevocable" al cargo, Guerra se dijo víctima de una "implacable campaña" de "difamaciones" al calor de la disputa electoral.

"El único objetivo" de las denuncias, según Guerra, es "crear en forma artificial un clima de escándalo" que afecte al Gobierno y a la campaña de Rousseff para las elecciones del próximo 3 de octubre.

"No conocen límites", sostuvo en la carta, en la cual apuntó que "las pasiones electorales no pueden justificar ese vale todo".

La renuncia de Guerra había sido exigida horas antes por el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que postula para la presidencia a José Serra, a quien los sondeos le adjudican el respaldo del 27% del electorado, contra el 51% que le atribuyen a Rousseff.

Fujimori comienza lucha por la libertad - Acudirá al Tribunal Constitucional


La defensa del ex presidente Alberto Fujimori acudirá al Tribunal Constitucional (TC) para que se deje sin efecto su condena a 25 años de prisión por los homicidios producidos en los casos Barrios Altos y La Cantuta y el secuestro del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer.

Fujimori tomó esta decisión debido a que la Cuarta Sala Penal para Reos en Cárcel rechazó su pedido para anular la ratificación de su pena de 25 años de prisión por presuntas violaciones a los derechos humanos durante su gobierno.

El tribunal desestimó la apelación presentada por la defensa de Fujimori contra la decisión de la jueza Cecilia Pollack, quien rechazó el hábeas corpus que presentó para dejar sin efecto la ratificación de la mencionada condena.

En dicho recurso, la defensa legal del ex jefe de Estado cuestionaba la decisión de la Corte Suprema de desestimar su pedido para que se revisara la resolución judicial que rechazó una recusación que plantearon contra los jueces supremos que revisarían la condena.

En abril del año pasado, Fujimori fue condenado luego de un prolongado juicio público donde se determinó que los delitos fueron ejecutados por agentes públicos del Estado, miembros del Grupo Colina y que a las víctimas se les atribuyó una vinculación con Sendero Luminoso.

"No existió una voluntad institucional de esclarecimiento sobre los crímenes de violación de los derechos humanos, la respuesta fue lamentable y obstaculizadora, (pues) fueron al objetivo de negar los hechos y no contribuir a esclarecer los hechos", subrayó la resolución que lo condenó, informó el diario Expreso de Lima.

Fujimori fue presidente del Perú entre 1990 y 2000.





El Bicentenario de Chile - Una reflexión

Por Krohne Archiv



Las efemérides son momentos de gran importancia para la vida de las personas, de las comunidades y de las naciones. Recordar un hecho especial permite volver simbólicamente al pasado y analizarlo en sus múltiples dimensiones y consecuencias a través del tiempo.

El sábado 18 de Septiembre de 2010 se conmemoran 200 años de la Primera Junta Nacional de Gobierno de Chile, aunque la verdadera independencia ocurrió el 5 de abril de 1818 tras la batalla de Maipú cuando el general San Martín derrotó a Mariano Osorio, militar español y gobernador del Reino de Chile.

Esta efemérides debe conducir a la reflexión, no sólo sobre lo ocurrido en 1810 y los años posteriores, sino de todo el período hasta ahora y, de cómo se proyecta nuestro futuro.

Si se hace una reflexión es siempre complicado por el temor a caer en distintas opiniones y tendencias de cómo se habría podido hacer mejor las cosas. La mayor parte de los avances están ligados al modelo económico, político y social que la mayoría de los chilenos han construido y validado consciente o inconscientemente en las dos últimas décadas.

Sin embargo, todavía no existe una visión más profunda y crítica de los actores sociales, salvo situaciones particulares y menos un movimiento social articulado, que promueva una reflexión más inquisidora y permita aprovechar en su sentido más amplio el Bicentenario. Se debe plantear que esta tarea es responsabilidad de todos, pero primordialmente lo es de quienes impulsan el Bicentenario desde el ejecutivo, de las universidades, de los partidos políticos, de las organizaciones sociales de todo tipo y de las familias.

El primer centenario de Chile fue concebido con mucha anticipación desde el Gobierno del Presidente Balmaceda. Sin embargo la Guerra Civil de 1891 y sus secuelas alteraron el curso de los acontecimientos instaurándose en Chile una república de corte parlamentario, siendo los principales hacendados, los dueños de la minería y de la banca quienes administraron sin contrapeso los destinos del país hasta la década de los años 20, en que Chile vuelve a un sistema presidencialista y con una participación más amplia de la sociedad, especialmente de los sectores medios urbanos.

Por lo tanto, el sello de la conmemoración del primer centenario fue esencialmente elitista y marcado por la construcción de obras como la Biblioteca Nacional y el Museo de Bellas Artes, que enaltecieron la visión de un Chile moderno. Fue una celebración que acercó a la clase alta y dirigente, pero con escasa participación popular. No obstante Chile dio una imagen de lo que quería representar y ser.

El segundo centenario de Chile, este Bicentenario que comenzamos a celebrar hoy, debe provocar a todos una profunda reflexión sobre nuestra realidad como nación independiente y nuestros desafíos, para dejar huellas en la memoria de nuestros sueños y utopías en un contexto de fiesta que sea celebrada por todos, y que nos permita además revisar profundamente nuestros valores.

Para el cronista Angel Cabeza, a lo menos existen cuatro claves que deben considerarse para que el Bicentenario cumpla su función como hito conmemorativo y simbólico del proceso histórico de formación de Chile. Estas claves son: 1.- El significado de la gesta de la independencia; 2.- El reconocimiento de la diversidad cultural de Chile; 3.- La fiesta ciudadana y los hitos conmemorativos como mensaje a los chilenos del futuro; y 4.- Una propuesta de integración con América y los países vecinos que reencarne el ideario de la Independencia.

En esta ocasión, lo más importantes es discutir los valores que queremos promover de aquí hacia adelante.

La libertad y la autodeterminación son dos de los principales, pero también los que son vitales para la convivencia nacional como la justicia, la democracia, el respeto a la diversidad, a las creencias religiosas, a los derechos humanos y el cuidado del medio ambiente.

El significado de la independencia es una de las claves que deben analizarse y discutirse de la manera más amplia y es la mejor forma de rendir tributo a quienes se levantaron en nombre de la libertad y la autodeterminación de las futuras naciones de América. Recordar su ideario puede dar nuevas luces que guíen los destinos de los países que ayudaron a crear y resolver las contradicciones que todavía nos agobian.

Esta celebración debe permitir además una respetuosa discusión sobre la desigualdad y cómo combatirla. Pero la celebración debe ser también un acto de reencuentro y de fiesta ciudadana en cada rincón familiar. A diferencia de las festividades del centenario, nuestra celebración debe ser popular, de todos los habitantes, de toda la sociedad sin exclusiones.