Carga de alimentos en buques de la Armada de México como auxilio
humanitario a Cuba. Sin embargo, la provisión de petróleo que la isla necesita
ha sido bloqueada por una orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
de castigar con aranceles el suministro de combustibles desde terceros países,
lo cual expertos de las Naciones Unidas consideran violatorio del derecho
internacional. Dos buques de la Armada de México (Papaloapan e Isla Holbox) arribaron a Cuba el 12 de febrero de 2026 con más de 814 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo leche en polvo, alimentos y productos de higiene. Esta misión de la Secretaría de Marina busca aliviar la crisis de desabastecimiento y energética que enfrenta la isla. Imagen: Gobierno de México
Expertos en derechos humanos, de las Naciones
Unidas, condenaron este jueves la órden ejecutiva del presidente de Estados
Unidos, Donald Trump, que dispuso la imposición de aranceles comerciales a las
exportaciones de petróleo de terceros países a Cuba. Esto ocurrió en Ginebra.
“La orden ejecutiva de Estados Unidos que impone un
bloqueo de combustible a Cuba es una grave violación del derecho internacional
y una grave amenaza a un orden internacional democrático y equitativo”, dijeron
los expertos en una declaración emitida en esta ciudad suiza.
La declaración coincidió con el arribo a Cuba este
jueves de dos barcos de la Armada de México que llevan ayuda humanitaria, 814
toneladas de alimentos, pero no el petróleo que necesita desesperadamente la
isla para sostener servicios esenciales (ver foto de portada).
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, dijo que
su país “está haciendo todo lo posible para fomentar un diálogo pacífico y se
garantice que Cuba, sin que ningún país le imponga sanciones, pueda recibir
petróleo y sus derivados para sus operaciones diarias”.
La orden ejecutiva emitida por Trump el pasado 29
de enero, estableció que “la situación con respecto a Cuba representa una
amenaza inusual y extraordinaria” para Estados Unidos.
Tras declarar “una emergencia nacional con respecto
a esa amenaza”, Trump ordenó “establecer un sistema de aranceles contra los
productos de los países extranjeros que proporcionen directa o indirectamente
cualquier tipo de petróleo a Cuba”.
Para los expertos de la ONU, que actúan por mandato
del Consejo
de Derechos Humanos de la organización mundial, “caracterizar a Cuba
como una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de Estados
Unidos y acusar al país de “apoyar a grupos terroristas transnacionales” carece
de credibilidad.
Afirmaron que “a falta de autorización del Consejo
de Seguridad de las Naciones Unidas, la orden ejecutiva carece de fundamento en
la seguridad colectiva y constituye un acto unilateral incompatible con el
derecho internacional”.
Se trata de “una forma extrema de coerción
económica unilateral con efectos extraterritoriales, mediante la cual Estados
Unidos busca ejercer coerción sobre el Estado soberano de Cuba”.
Además, se orienta a “obligar a otros terceros
Estados soberanos a alterar sus relaciones comerciales legítimas, bajo amenaza
de medidas comerciales punitivas”.
Por el contrario, “el derecho internacional no da
derecho a imponer sanciones económicas a terceros Estados por participar en
actividades comerciales legítimas con otro país soberano”, agrega la
declaración.
Los expertos expusieron que la orden ejecutiva
estadounidense viola directamente los principios de igualdad soberana, no
intervención y autodeterminación, pilares esenciales de un orden internacional
democrático y equitativo, tal como se refleja en el Artículo 2(1) de la Carta
de las Naciones Unidas.
Además, elude los marcos multilaterales que rigen
el comercio y la seguridad internacionales, incluida la Organización Mundial
del Comercio.
“Un orden internacional democrático no puede
conciliarse con prácticas mediante las cuales un Estado reivindica la autoridad
para dictar las políticas internas y las relaciones económicas de otros
mediante amenazas y coerción”, dijeron los expertos.
Expresaron “profunda preocupación por las
previsibles consecuencias humanitarias” de restringir el suministro de
combustible a Cuba.
“Cuba ya sufre una grave escasez de energía debido
a las sanciones previas de Estados Unidos, con apagones de hasta 20 horas en
muchas zonas, lo que afecta la refrigeración de alimentos y medicamentos y
contribuye a las crisis de salud pública”, destacaron.
El texto recuerda que el combustible es
indispensable para la generación de electricidad, los sistemas de agua y
saneamiento, los hospitales, el transporte público y la producción de
alimentos, incluidos el riego, la cosecha, la refrigeración y la distribución
de alimentos.
Asimismo, recuerda que las medidas que
probablemente resulten en escasez de bienes esenciales pueden equivaler a un
castigo colectivo de civiles, lo que plantea serias preocupaciones en virtud
del derecho internacional de los derechos humanos.
Los expertos instaron al gobierno estadounidense a
revocar de inmediato la orden ejecutiva y a cesar el uso de medidas económicas
extraterritoriales, alineando su conducta con el derecho internacional.
Instaron a todos los Estados a abstenerse de
reconocer o dar efecto a medidas coercitivas unilaterales que socaven el
derecho internacional y a adoptar todas las medidas apropiadas, para defender
los principios de la cooperación internacional, la igualdad soberana, la no
intervención y el arreglo pacífico de las controversias.
Los expertos que suscriben la declaración son Ben
Saul, relator sobre la promoción y protección de los derechos humanos en la
lucha contra el terrorismo; Michael Fakhri, relator sobre el derecho a la
alimentación, y George Katrougalos, experto a cargo de la promoción de un orden
internacional democrático y equitativo.