Fuerza Popular y Renovación Popular, dos de las principales fuerzas parlamentarias de la derecha peruana, se han enfrentado en los últimos días por la situación política débil e inestable que vive el país tras conocerse la cuenta del actual mandatario José Jeri.
Todo esto ocurre a pocas horas del del pleno extraordinario del Congreso para debatir siete mociones de censura contra el presidente.
La negativa de Fuerza Popular, la principal fuerza del Congreso, a respaldar estas iniciativas provocó una cascada de reproches en Renovación Popular, que acusó al partido de Keiko Fujimori de avalar la corrupción.
"Indistintamente de la decisión que ustedes ya tomaron, y a quién designen, nosotros no seremos cómplices de quienes buscan desestabilizar al país por cálculo político", dijo Fujimori en un vídeo publicado en sus redes sociales.
"Ellos han creado el Fuji-Jerismo (Fujimoro y Jerí) es evidente que este Gobierno es el de Fuerza Popular", señaló en un juego de palabras el partido dirigido por Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima y candidato a las elecciones del 12 de abril.
Renovación Popular confirmó que sus parlamentarios votaran a favor de la moción de censura de Jerí por su incapacidad para contener la inseguridad que sufre el país, así como por las redes "clientelares" que ha tejido dentro del Congreso, con alusiones incluidas a posibles casos de prostitución.
Fuerza Popular había recriminado a quienes dicen representar la "renovación" haberse "convertido en un títere de los caviares", como se conoce en Perú a ciertas formaciones de la izquierda, y apuntarse a la "inestabilidad" del país a dos meses de celebrar elecciones generales.
En caso de que salga adelante alguna de las siete mociones de censura, Perú tendría a su octavo presidente en una década, en vísperas de un noveno tras las elecciones de abril. La inestable situación política del país continúa apenas cuatro meses después de que José Jerí recibiera la banda presidencial.
Después de que la muy controvertida Dina Boluarte fuera destituida por el Congreso, en octubre de 2025, tras un mandato marcado por la muerte de manifestantes en protestas, varios casos de corrupción y una de las peores crisis de seguridad de la historia reciente de Perú, Jerí encaró el cargo con buena aceptación hasta que pronto salieron a la luz una serie de reuniones irregulares con empresarios chinos bajo sospecha.
En una de ellas, el mandatario acudió a un restaurante encapuchado, que acabó motivando una investigación por supuesto tráfico de influencias y patrocinio ilegal. De la misma forma, la prensa también se hizo eco de los contratos con el Estado que consiguieron cinco jóvenes mujeres tras visitar el Palacio de Gobierno.
Todos los partidos del arco parlamentario se han sumado a estas iniciativas, salvo Somos Perú, la formación de Jerí, y Fuerza Popular. En caso de que alguna de ellas logre al menos 66 votos a favor, dejaría el cargo y el Congreso elegiría a su nuevo titular, que automáticamente asumiría la Presidencia del país el próximo el 28 de julio, cuando traspasaría el poder al ganador de las elecciones de abril.
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