Por Rosa Muñoz Lima
DW Latinoamérica
Más allá de la protesta de Trump o Bolsonaro, la victoria de Lula ha sido reconocida por la mayoría de los líderes políticos regionales, independientemente de su color político. Con la silenciosa excepción de Javier Milei, en Argentina, y Nayib Bukele, en El Salvador. Y "genera un contrapeso a los gobiernos de derecha ya instalados, con implicaciones no sólo regionales sino también extraregionales", resume a DW la abogada y politóloga boliviana Ana Soliz de Stange, investigadora de la Universidad de las Fuerzas Armadas alemanas.Freno a la influencia de Estados Unidos
La reelección de Lula dificulta también potenciales inversiones en Brasil en sectores estratégicos de interés de Estados Unidos, como el de tierras raras, observa Soliz de Stange. Esto no significa que no vaya a haber inversiones, pues el actual Gobierno brasilero mantiene una relación conflictiva pero pragmática con Estados Unidos. "Pero no se darán con la libertad que podría haberles dado un Gobierno de derecha", acota.
Buenas noticias para China y los BRICS
Además, la reelección de Lula ofrece mayor margen a las relaciones de comercio e inversión con China, así como a iniciativas multilaterales con Europa, como el ya en vigor pero aún problemático acuerdo UE-Mercosur, coinciden expertos.Para China, un socio comercial clave de Brasil y buena parte de Latinoamérica, "es una victoria", opina Soliz de Stange, especialista en relaciones internacionales. Según ella, pese a la presión estadounidense por limitar la presencia regional del gigante asiático, la más importante economía latinoamericana se mantendrá también "pragmática" en este sentido. En el plano extrarregional, agrega la experta, "Brasil tendrá la oportunidad de mantenerse activo en foros internacionales como los BRICS", el concilio de economías emergentes del que es fundador y líder.
Voz crítica de la política europea hacia Ucrania
"Moderación, previsibilidad, continuidad", son palabras clave en lo que el mundo puede esperar de un cuarto mandato de Lula, valora Mariana Llanos, del GIGA. "Aprecio por el orden multilateral, la soberanía y la defensa de la democracia", dijo en una reciente entrevista a DW el experto en economía política y del desarrollo Samuel Siewers, investigador brasileño del GIGA.
En su posición frente a Europa, sin embargo, Brasil se mantiene, con Lula, como "una voz crítica a la política europea frente a la guerra en Ucrania", evalúa Soliz de Stange, de la Universidad de las Fuerzas Armadas alemanas. Por lo tanto, advierte, "el resultado de las elecciones en Brasil es también un triunfo para Putin, que busca aliados frente a su guerra en Ucrania".
Retos pendientes
Para Claudia Fix, directora de la oficina de diálogo y enlace de Misereor en Brasil, todo lo anterior debe leerse con un matiz importante: pese a la victoria de Lula, y tras las elecciones legislativas y locales simultáneas, el país vive un claro giro a la derecha. "El presidente reelecto se enfrentará a un Congreso más conservador y de extrema derecha que nunca en la historia de Brasil desde el retorno a la democracia". Además, tendrá que negociar para sostener sus logros y contará con un margen de maniobra muy limitado para impulsar nuevas iniciativas.
A mediano y largo plazo, para el PT y la izquierda brasilera se dibuja un reto mayor, reconoce también Llanos, la politóloga del GIGA: el relevo de su longevo líder fundador, que asumirá este cuarto mandato a los 81 años.

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