Recientes comentarios y declaraciones del señor Brandon Judd, Embajador de Estados Unidos en Chile, han vuelto a poner en primera página y pantallas el Estrecho de Magallanes, así como la indiscutible soberanía de Chile sobre la totalidad del curso de dicho estrecho; pero, primero, un recuerdo de la historia.
Ferdinando do Magalhaes era un noble portugués, también un destacado navegante, quien planteó la existencia de un paso hacia el oeste por el extremo sur de Sudamérica, pensaba que ese paso podía encontrarse a continuación del tercer viaje de Vespucio, navegando hasta el extremo sur de la costa de Sudamérica, en esto estuvo acertado; además, por informes obtenidos hablando con sobrevivientes de la expedición de Díaz de Solís al Río de la Plata en 1515, Magallanes calculó que siguiendo la línea de la costa estaría siempre dentro de la línea de demarcación favorable a la Corona de España, en esto también estuvo acertado.
El 20 de septiembre de 1519, la flota de cinco barcos a su mando zarpó del puerto de San Lúcar de Barrameda; el 21 de octubre de 1520, Magallanes descubrió y entró a navegar el estrecho que lleva su nombre, su muerte en Filipinas nada resta de la hazaña que lo inscribe en la historia. Junto a su lugarteniente Juan Sebastián de Elcano quien completó la circunnavegación, Colón, Vespucio, Díaz de Solís, Vasco Da Gama y Bartolomé Dias, Magallanes está en el grupo de grandes descubridores y navegantes occidentales en aquel período entre fines del Siglo XV y comienzos del Siglo XVI.
La crónica de aquel viaje, escrita por Antonio Pigafetta, y la cartografía (1529) de Diego Ribeiro, fueron ampliamente conocidas por las personas ilustradas de la época, así como también por los aventureros y capitanes de conquista españoles del Siglo XVI. Pedro de Valdivia tenía claro que su Gobernación llegaba hasta los últimos confines por descubrirse hacia el sur, sabía del Estrecho de Magallanes, su muerte en una emboscada parte de entrada mal evaluada en territorio araucano le impidió concretar ese interés.
Recientes comentarios y declaraciones del señor Brandon Judd, Embajador de Estados Unidos en Chile, han vuelto a poner en primera página y pantallas el Estrecho de Magallanes, así como la indiscutible soberanía de Chile sobre la totalidad del curso de dicho estrecho; pero, primero, un recuerdo de la historia.
Ferdinando do Magalhaes era un noble portugués, también un destacado navegante, quien planteó la existencia de un paso hacia el oeste por el extremo sur de Sudamérica, pensaba que ese paso podía encontrarse a continuación del tercer viaje de Vespucio, navegando hasta el extremo sur de la costa de Sudamérica, en esto estuvo acertado; además, por informes obtenidos hablando con sobrevivientes de la expedición de Díaz de Solís al Río de la Plata en 1515, Magallanes calculó que siguiendo la línea de la costa estaría siempre dentro de la línea de demarcación favorable a la Corona de España, en esto también estuvo acertado.
El 20 de septiembre de 1519, la flota de cinco barcos a su mando zarpó del puerto de San Lúcar de Barrameda; el 21 de octubre de 1520, Magallanes descubrió y entró a navegar el estrecho que lleva su nombre, su muerte en Filipinas nada resta de la hazaña que lo inscribe en la historia. Junto a su lugarteniente Juan Sebastián de Elcano quien completó la circunnavegación, Colón, Vespucio, Díaz de Solís, Vasco Da Gama y Bartolomé Dias, Magallanes está en el grupo de grandes descubridores y navegantes occidentales en aquel período entre fines del Siglo XV y comienzos del Siglo XVI.
La crónica de aquel viaje, escrita por Antonio Pigafetta, y la cartografía (1529) de Diego Ribeiro, fueron ampliamente conocidas por las personas ilustradas de la época, así como también por los aventureros y capitanes de conquista españoles del Siglo XVI. Pedro de Valdivia tenía claro que su Gobernación llegaba hasta los últimos confines por descubrirse hacia el sur, sabía del Estrecho de Magallanes, su muerte en una emboscada parte de entrada mal evaluada en territorio araucano le impidió concretar ese interés. Más adelante, el Gobernador García Hurtado de Mendoza, en el año de 1568, ordenó al avezado marino Piloto Juan Ladrillero armar dos barcos, navegar hacia los mares australes, recorrer el Estrecho de Magallanes en toda su extensión y tomar posesión. Cumplida con éxito su misión, Ladrillero tomó posesión del estrecho en nombre del Rey de España, del Virrey del Perú y, aquí viene lo más importante para nosotros, del Gobernador de Chile; desde entonces, el Estrecho de Magallanes es parte inseparable, innegable, del territorio chileno, así ha sido ratificado en los Tratados bilaterales con Argentina en 1881 y en 1984 (Tratado de Paz y Amistad).
Más adelante, el Gobernador García Hurtado de Mendoza, en el año de 1568, ordenó al avezado marino Piloto Juan Ladrillero armar dos barcos, navegar hacia los mares australes, recorrer el Estrecho de Magallanes en toda su extensión y tomar posesión. Cumplida con éxito su misión, Ladrillero tomó posesión del estrecho en nombre del Rey de España, del Virrey del Perú y, aquí viene lo más importante para nosotros, del Gobernador de Chile; desde entonces, el Estrecho de Magallanes es parte inseparable, innegable, del territorio chileno, así ha sido ratificado en los Tratados bilaterales con Argentina en 1881 y en 1984 (Tratado de Paz y Amistad).
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