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miércoles, 11 de febrero de 2026

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

CHILE: LAS RELACIONES INTERNACIONALES CON TEMAS PRIORITARIOS ESPECIALMENTE FRENTE A CHINA

En el camino a la transmisión del mando el 11 de marzo del 2026, numerosas personalidades se han lanzado a la plaza pública opinando sobre las prioridades del país en materia de relaciones exteriores, entre ellos dos ex-ministros (cancilleres), varios políticos en ejercicio, un general de división (R),  y un capitán de navío (R), los dos últimos desde un centro de estudio especializado en temas internacionales estratégicos y geopolíticos. 

Curiosamente, todos tienden a enfatizar  las relaciones con China por ser nuestro principal socio comercial, y Estados Unidos por su peso específico económico, financiero, comercial,  militar y político, a los restantes los meten en un mismo saco usando una expresión acuñada por el ex-Presidente Ricardo Lagos: "...lo demás es música";  están equivocados.

Sin pretender fijar prioridades, el foco de nuestra política internacional debiera estar en los siguientes países.  Estados Unidos. China.  Los tres vecinos inmediatos:  Argentina, Bolivia, y Perú.   Panamá, somos el más importante usuario latinoamericano del Canal, necesitamos estar bien informados de cuanto sucede ahí; recientemente, Estados Unidos forzó la salida del administrador del Canal, una empresa originalmente anglo-china Hutchison Whampoa en sus comienzos radicada en Hong Kong, actualmente de capitales chinos radicada en Shanghai. 

Prioritarios son también Brasil, Australia, Canadá, Japón, Corea del Sur y  Gran Bretaña, donde su capital, Londres, es la sede de uno de los más importantes mercados de capitales  divisas y metales, la City de Londres; con la Real Marina Británica (Royal Navy) tenemos una relación histórica de vital importancia, cuando cuatro de las fragatas de nuestra Marina  están cerca del límite de su tiempo de servicio.  

Los países integrantes de la Unión Europea, especialmente dos, Alemania por todas las razones argumentables, a las cuales se añade el alto grado de especialización de sus astilleros en la producción de submarinos convencionales, cuando nuestra Marina enfrenta el fin de la vida útil de dos de sus submarinos de combate; y Francia, también por todas las razones conocidas, y porque es necesario considerar darle un destino a los Mirage Elkan y Panther, todavía en condición de ser actualizados en sus sistemas de armas de propulsión y software, además de su total reacondicionamiento (overhaul), asunto a tratarse con la empresa Dassault Aviation y con el gobierno francés.  Con India y Turquía es importante ampliar y trabajar mejor la respectiva relación bilateral.

Sin perjuicio de lo anterior, deberemos poner particular atención al desarrollo de las relaciones entre China y Estados Unidos, en especial a un naciente conflicto de poder que podría ser mutuamente excluyente.  Primero, un par de vueltas a la manivela de la moviola. 

En julio de 1940, el Primer Ministro Príncipe Fuminaro Konoye convocó a sus oficinas en Tokio a sus principales colaboradores para una discusión franca de las relaciones con Estados Unidos, tres de ellos dominaron la reunión, el Ministro de Guerra General Hideki Tojo, el Embajador Yosuke Matsuoka, y el Comandante de la Imperial Marina de Guerra Vicealmirante Isoruku Yamamoto. 

En un momento de la reunión, el Embajador Matsuoka se levantó de su asiento, se dirigió a un mapa del Océano Pacífico en la muralla, y mostrando el archipiélago de Hawaii, dijo:  "Esa flota de guerra en Pearl Harbor es una daga apuntada al corazón de Japón"; fue inmediatamente apoyado por el General Tojo, quien  sostuvo que era inevitable sacar de Asia a las agotadas potencias coloniales occidentales y destruir el poder naval americano en el Pacífico.  

La voz disidente fue la del Vicealmirante  Yamamoto,  a comienzos de los años 1920. Yamamoto fue agregado naval en la embajada japonesa en Washington, donde aprovechó de estudiar en Harvard; hablaba inglés fluidamente, integró la delegación de su país a la conferencia de limitación de armamentos navales en Washington DC el año 1922, dirigiéndose al Príncipe Konoye afirmó: "Señor, no hay última palabra en diplomacia, haga el mayor esfuerzo por evitar el conflicto con los americanos, su poderío industrial es enorme, de llegar a la guerra, Estados Unidos será el más formidable enemigo que Japón jamás haya enfrentado".  

La fijación con sacar a Occidente de Asia, ya sin la presencia de las viejas potencias coloniales, ahora representado nuevamente por Estados Unidos y su más cercano aliado Australia, la lleva en nuestros tiempos China.

El poder naval americano ya no está en Pearl Harbor,  se ha corrido cinco mil kilómetros al oeste, la base de la Séptima Flota de Estados Unidos está en la isla de Okinawa, ahí mismo mirando al Mar de China, a corta distancia de Filipinas y de Taiwan, esa flota de guerra es la más poderosa fuerza naval en la historia, su poder está centrado en un super portaaviones nuclear, un submarino nuclear estratégico portador de misiles con cabezal termonuclear, un submarino nuclear del tipo "hunter killer" cuya misión es proteger el portaaviones, cruceros nucleares equipados con misiles de largo y mediano alcance con cabezales termonucleares, destructores y fragatas.

Actúan adem{as de cortina protectora del portaaviones, y numerosos navíos de apoyo de variadas características.  Ninguna fuerza naval es inexpugnable, en palabras del capitán de la marina imperial japonesa Menoru Genda (Tokio 1941): todo lo que flota puede ser hundido; un super portaaviones nuclear es un blanco móvil, su velocidad de combate es información clasificada, pero se la estima en más de sesenta  kilómetros por hora.

Al día de hoy, China carece de los medios para enfrentar el poder de la Séptima Flota americana, sus tres portaaviones convencionales son para impresionar al vecindario.  Sin embargo, los líderes chinos tratarán de sacar esa marina de guerra de Okinawa y mandarla de regreso a Pearl Harbor, ya sea por la guerra o por crear condiciones que los líderes en Washington no quieran, o no tengan ya la voluntad política, de enfrentar. 


En toda probabilidad, el punto crítico se dará en torno a Taiwan cuando China decida recurrir a la guerra para ocuparla y obtener su anexión al territorio continental.   Estados Unidos tiene tratados de asistencia militar recíproca con Japón y Corea del Sur, los cuales incluyen garantías nucleares, no así con Taiwan.

Vienen tiempos de observar cuidadosamente  los acontecimientos, nuestro diplomáticos en servicio en Asia deberán mantener lo mejor informados posible al Presidente y al Canciller.     

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