kradiario.cl

miércoles, 5 de agosto de 2026

SEQUíA PROFUNDA DEJA A PARTE DE EUROPA CON ESCASO SUMINISTRO ELÉCTRICO


Las inusualmente altas temperaturas y la sequía mantienen en alerta a varios países de Europa Central, con centrales nucleares funcionando al mínimo en
Rumanía y Hungría por la escasez de agua en el Danubio, que afecta también a la agricultura y el transporte.

El caudal del río Danubio ha caído a mínimos históricos por la falta de lluvias, la reducción del agua procedente del deshielo alpino y las sucesivas oleadas de calor que afectan desde hace semanas a la región.

En Rumanía, el Ejército ha recurrido hoy a detonaciones controladas, como parte de los intentos por desviar más agua hacia la central atómica de Cernavoda, que aporta el 20 % del consumo eléctrico, para poder mantener activo unos días más uno de sus dos reactores.

El otro quedó desconectado ya el pasado día 28 ante el bajo nivel del agua, que se emplea para refrigerarlos. Frente a la previsión de que el agua baje aún más hacia finales de semana, los fabricantes de automóviles Ford y Dacia han anunciado que paran su producción en Rumania por dos semanas ante la petición del Gobierno a la industria de que reduzca el consumo de energía.

El primer ministro húngaro, Péter Magyar, ha indicado que la central de Paks tendrá que desconectar a más tardar mañana el último de sus cuatro reactores aún operativo, que normalmente garantizan el 50 % del suministro eléctrico. El Gobierno ha prohibido  el tráfico ferroviario de mercancías entre las 17.00 y las 22.00 horas.

Los servicios de meteorología predicen temperaturas de hasta 42 grados para este jueves y que estas comiencen a reducirse desde el viernes. Como en otros tramos del Danubio, que recorre diez países desde Alemania al mar Negro, el transporte fluvial de pasajeros y mercancías está paralizado o ralentizado, lo que afecta también a los buques cisterna que llevan combustible a Hungría desde refinerías en Austria y Eslovaquia.

El aumento de la temperatura de los ríos y los bajos niveles de agua obligan a las centrales a reducir su producción. A lo largo del año, las pérdidas son pequeñas. Pero en los días críticos, se notan las consecuencias.

El Danubio está mostrando actualmente lo dependientes que son las centrales nucleares de su entorno. En Paks, Hungría, que normalmente produce alrededor del 40 por ciento de las necesidades eléctricas del país, solo una de las cuatro unidades de turbina sigue en funcionamiento. Debido al poco caudal del río, la única central nuclear del país estuvo incluso a punto de parar completamente.

Para el mercado eléctrico europeo tiene mucha más relevancia Francia. Ningún otro país en Europa basa tanto su suministro eléctrico en la energía nuclear. Si la producción de las centrales eléctricas en Francia disminuye, el país también puede suministrar menos electricidad a sus vecinos. O incluso convertirse en importador neto de electricidad.

En comparación con todo el año, las pérdidas de producción relacionadas con el calor en las centrales francesas son pequeñas. De un uno por ciento, según un informe del Tribunal de Cuentas. Incluso en el verano extremo de 2003, solo rondaban el 1,5 por ciento. Pero durante las puntuales olas de calor extremo, las restricciones pueden ser considerables.

Ese verano de 2003, las centrales nucleares francesas tuvieron que reducir temporalmente su producción en más de seis gigavatios. En las recientes olas de calor también se alcanzaron niveles similares. La capacidad máxima disponible se limitó temporalmente entre ocho y nueve gigavatios. En algunos casos, esto corresponde hasta una quinta parte de la capacidad nuclear de la que Francia normalmente dispone en verano.

les nucleares tienen que disipar unantidad comparativamente
grande de calor residual por kilovatio hora generado. Solo aproximadamente un tercio del calor generado por una central nuclear en el reactor se convierte en electricidad, el resto se libera al medioambiente a través del sistema de refrigeración. A menudo en ríos, o en el mar. Si el río lleva poco caudal, el calor residual se distribuye sobre una menor cantidad de agua y la temperatura sube aún más rápido.

Los límites legales de temperatura están destinados a proteger a los peces y al resto de la vida acuática. El agua caliente contiene menos oxígeno. Si los operadores limitan el reactor en verano, normalmente no se trata de un apagado de emergencia por seguridad del reactor, sino de una medida de conservación de la naturaleza. En situaciones críticas de suministro, las autoridades flexibilizan temporalmente estos límites.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario