Hasta ahora han sido rescatadas 6.300 personas de unos 250 edficios que se derrumbaron en los dos terremotos ocurridos la semana pasada en Caracas y en La Guaira (24 de junio), dos ciudades venezolanas que están sufriendo.
El pasado miércoles por la tarde, dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela con un minuto de diferencia; el segundo fue el más fuerte que ha azotado el país desde 1900.
Al menos 250 edificios han sufrido graves daños y
muchos de ellos se han derrumbados. Equipos internacionales de rescate han
llegado a Venezuela para ayudar en la búsqueda de sobrevivientes atrapados bajo
una enorme cantidad de escombros.
Pero, ¿cuánto tiempo se puede sobrevivir bajo los escombros? pregunta que se hizo la BBC de Londres.
Esto depende de varios factores, explicaron expertos a la BBC de Londres, como son la posición del sobreviviente tras verse atrapado en el derrumbe, el acceso a aire y agua, el clima, las condiciones meteorológicas y el estado físico de la persona atrapada influyen en el tiempo que puede sobrevivir.
La mayoría de los rescates se producen en las primeras 24 horas tras un desastre, pero ha habido casos de rescates entre los escombros que se han llevado a cabo mucho tiempo después.
La ONU (Organización de las Naciones Unidas) suele suspender los esfuerzos de búsqueda y rescate entre cinco y siete días tras ocurrir la catástrofe. Esta decisión se toma luego de que no se haya logrado sacar a ninguna persona con vida tras uno o dos días del desastre.
Entonces, ¿cuáles son los factores que pueden mantener con vida a las víctimas?
Los expertos en esta materia dice que si bien no es
fácil predecir cuándo se producirá un terremoto o un derrumbe repentino de un
edificio, la postura que se adopte en caso de emergencia es clave para la
supervivencia.
LOS MUERTOS
En Venezuela asciende ya a 1.943 el número de muertos tras los terremotos mientras está ya disminuyendo la esperanza de hallar sobrevivientes
"Un lugar bien elegido puede brindarte protección
física bajo los escombros y ayudarte a tener acceso al aire" dicen los expertos.
"Ser capaz de adoptar la postura de 'agacharse, cubrirse y sujetarse' crearía un espacio de supervivencia, una bolsa de aire", afirma Murat Harun Ongoren, coordinador de AKUT (Asociación Turca de Búsqueda y Rescate), la mayor organización de ayuda y rescate de la sociedad civil de Turquía.
Agacharse, cubrirse y sujetarse significa:
arrodillarse en el suelo, cubrirse debajo de una mesa o algo resistente y
sujetarse con fuerza hasta que cesen los temblores.es otra recomendación importante.
"La educación, la formación y la concientización
sobre las medidas de emergencia (antes de que ocurra un desastre como un
terremoto) son importantes y con frecuencia se ignoran Y eso determinrá tu
esperanza de vida bajo los escombros", añade el experto turco.
La doctora Jetri Regmi, funcionaria técnica del
Programa Mundial de Emergencias Sanitarias de la OMS, también destaca la
importancia de la preparación. "Ponerse a cubierto en un lugar seguro, como
debajo de un escritorio o una mesa resistentes, mejoraría las probabilidades de
supervivencia. No hay certezas, ya que cada emergencia es diferente, pero los
esfuerzos iniciales de búsqueda y rescate dependen de la capacidad de
preparación de las comunidades locales", afirma.
El suministro de aire y agua son claves para mantenerse con vida cuando se queda atrapado bajo un edificio derrumbado. Sin embargo, esto depende del nivel de las lesiones: la pérdida de sangre reduce las probabilidades de sobrevivir más de 24 horas.
Por lo tanto, si el sobreviviente no sufre una lesión grave y tiene aire para respirar (una bolsa de aire en un espacio adecuado), lo siguiente es mantenerse hidratado, de acuerdo con los expertos.
Según el profesor Richard Edward Moon, experto en cuidados intensivos de la Universidad de Duke (EE.UU.), "la falta de agua y oxígeno es un problema fundamental para la supervivencia".
"Cada adulto pierde hasta 1,2 litros de agua cada día", afirma.
"Se trata de la orina, la exhalación, el vapor de agua y el sudor. Cuando se pierden ocho litros o más es cuando una persona entra en estado de gravedad". Algunas estimaciones sugieren que las personas pueden sobrevivir sin agua entre tres y siete días.
Si una persona ha sufrido un traumatismo craneal u otras lesiones graves y tiene poco espacio para respirar, hay pocas posibilidades de sobrevivir al día siguiente de un desastre.
Ser capaz de evaluar el grado de la lesión es crucial, según la doctora Regmi.
"Es posible que las personas con lesiones en
la columna vertebral, la cabeza o el pecho no sobrevivan hasta que puedan ser
trasladadas a centros de traumatología", afirma. La pérdida de sangre, las
fracturas o las laceraciones de órganos aumentan las probabilidades de
mortalidad.
La atención médica después del rescate también es
igualmente importante, según Regmi.
"Incluso las personas que se salvaron de los
escombros podían morir a causa del 'síndrome de aplastamiento'. Esto ocurre con
frecuencia en catástrofes, como los terremotos, y afecta a personas que han
quedado atrapadas bajo mampostería caída o en movimiento".
El síndrome de aplastamiento ocurre cuando los
músculos se dañan debido a la presión de los escombros y producen toxinas,
según la funcionaria técnica de la OMS. Una vez que se retiran los escombros,
la toxina se disemina por el cuerpo con graves consecuencias para la salud.
Clima y condiciones meteorológicas
El clima de la zona también determina cuánto tiempo pueden aguantar las víctimas. Para el profesor Moon, las condiciones invernales en Turquía, donde se produjeron dos devastadores terremotos en febrero de 2023, empeoraron mucho la situación.
"Un adulto típico puede soportar temperaturas de hasta 21°C sin que el cuerpo pierda su capacidad de retener el calor. Pero cuando hace más frío, la situación es diferente", afirma. En este punto, la temperatura corporal se ajusta a la temperatura ambiente.
La velocidad a la
que se produzca la hipotermia dependerá de lo aislada que esté la persona o del
refugio del que disponga. Pero, en última instancia, muchas de las personas
menos afortunadas sufrirán hipotermia en estas circunstancias", afirma el
especialista en cuidados intensivos.
En verano, por el contrario, si el espacio en el que está encerrada la víctima está demasiado caliente, la persona podría perder agua demasiado rápido, lo que reduciría sus posibilidades de supervivencia.
Fortaleza mental
Según los expertos, un factor que a menudo se subestima es el bienestar mental y el autocontrol.
Mantener la
fortaleza mental y centrar el pensamiento en la sobrevivencia también puede ser
crucial para mantenerse con vida, advierten.
"El miedo es nuestra reacción natural, pero no debemos entrar en pánico. Necesitamos ser fuertes mentalmente para poder sobrevivir", dice el experto en rescates Ongoren. Esto requiere determinación.
El doble terremoto presentado el 24 de junio en Venezuela ya deja un saldo, según el último reporte oficial disponible, de 1.430 muertos, 3.238 heridos y entre 40.000 y 50.000 desaparecidos, donde aún queda la esperanza de encontrarlos con vida.
Para ello, 44 equipos de búsqueda y rescate urbano han arribado, o están próximos a arribar, al país latinoamericano. Los llamados Usar, han llegado desde 25 países distintos de todos los continentes. Algunos enviados por los gobiernos, otros viajando de forma voluntaria.
Según datos recopilados por la Oficina de la ONU para
la Coordinación de Asuntos Humanitarios, la emergencia en Venezuela movilizó un
amplio despliegue de recursos humanos y técnicos. En total, 27 países enviaron
44 equipos de búsqueda y rescate urbano (USAR), integrados por 2.378
rescatistas y 140 perros especializados en localización de personas, entre
ellos Chile.
México lideró el contingente internacional con 473
rescatistas y 17 perros de búsqueda, seguido por El Salvador, que envió 300
especialistas, y Estados Unidos, con 250 integrantes. También sobresalen los
aportes de España, con 137 rescatistas y 19 perros, el mayor número de caninos entre
todos los países participantes.
Europa tuvo una participación significativa en las
labores de rescate. Reino Unido desplazó 119 rescatistas y 10 perros; Francia,
85 rescatistas; Suiza, 80 rescatistas y ocho perros; Alemania, 74 especialistas
y siete caninos; mientras que República Checa y Países Bajos aportaron 69 y 64
rescatistas, respectivamente, ambos con ocho perros de búsqueda.
En América Latina también se registró una amplia cooperación regional. Además de
México y El Salvador, participaron Colombia con 64 rescatistas y cuatro perros,
Ecuador con 47 rescatistas, Chile con 45, Brasil con 44, Perú con 30 y
Argentina con 26, entre otros países.
El despliegue evidencia la importancia de la
cooperación internacional en las primeras horas de una emergencia, cuando las
posibilidades de encontrar sobrevivientes dependen en su mayoría de la rápida
respuesta de los equipos de rescate y búsqueda.
