Escribe Guillermo D. Olmo de la BBC de Londres
Venezuela ha vivido jornadas trágicas tras los terremotos que el pasado 24 de junio dejaron miles de muertos y heridos en el norte del país. Han sido días de esfuerzo y desesperación por encontrar sobrevivientes entre los escombros y atender a los heridos en hospitales que ya funcionaban al límite antes del desastre, en medio de quejas por la lentitud en la respuesta del gobierno.
Pero lo más arduo podría estar por llegar.
Superada la fase de la emergencia, Venezuela se enfrentará ahora al reto de la reconstrucción. Los venezolanos deberán levantar de nuevo la multitud de edificios derrumbados y restaurar las carreteras y otras infraestructuras dañadas o destruidas por el que se considera ya el peor desastre de la historia reciente de su país.
Eso llevará tiempo y también dinero, mucho dinero. Y la pregunta ahora es de dónde va a salir este dinero ¿?.
Pero lo más arduo
podría estar por llegar. Superada la fase de la emergencia, Venezuela se
enfrentará ahora al reto de la reconstrucción.
Los venezolanos
deberán levantar la multitud de edificios derrumbados y restaurar las
carreteras y otras infraestructuras destruidas por el que se considera ya el
peor desastre de la historia reciente en este país. Eso llevará tiempo
y también dinero, mucho dinero. Y la pregunta ahora es ¿de dónde va a salir
este dinero?
De momento, los
fondos anunciados por países y organismos multilaterales dispuestos a ayudar y
por el gobierno venezolano están muy lejos de las cantidades que los expertos
estiman que requerirá el país para reponerse del impacto de los sismos.
La cuesta arriba no ha
hecho más que comenzar.uente de la imageniko Betancourt / Getty
El nivel de
destrucción causado por el doble terremoto ha sido tal que resulta difícil
estimar no solo el alcance de los daños, sino también el costo de la
reconstrucción en las amplias áreas afectadas: la capital, Caracas, y los
estados de La Guaira, Carabobo, Miranda, Yaracuy y Aragua.
Además de las vidas
perdidas y las heridas sufridas por muchos sobrevivientes, están los ingentes
daños materiales. A falta de una cuantificación completa, las imágenes de
decenas de edificios derrumbados y las carreteras quebradas como si fueran
obleas en el estado La Guaira dan idea de la magnitud de la catástrofe.
Las estimaciones
iniciales de diferentes entidades y expertos varían, pero todas indican que el
país tendrá que hacer un gran esfuerzo si aspira a reconstruir las áreas
afectadas. El Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD)
estimó los daños físicos directos en US$6.700 millones. Basándose en imágenes
de satélite.
Los datos
satelitales también mostraron posibles interrupciones del suministro eléctrico
en partes de Carabobo, La Guaira, Caracas y Aragua, en las que se hizo evidente
una reducción de la iluminación.
La entidad de
Naciones Unidas advierte que la cantidad podría reducirse a los US$4.700
millones o aumentar hasta los US$8.700 millones, impulsada por las pérdidas
causadas en viviendas y otros activos, pero en cualquier caso la cifra no
incluye la totalidad de los daños a la infraestructura ni el costo de la
reconstrucción a largo plazo.
Aunque las
estimaciones del impacto total probablemente evolucionen a medida que se
disponga de más información, este suele calcularse entre 1,5 y 3 veces los
daños directos, indicó el PNUD en un comunicado.
El organismo cree
que, de confirmarse la cifra de US$6.700 millones, esta supondría alrededor del
6% del PIB de Venezuela. Otras estimaciones son superiores.
El economista
venezolano Asdrúbal Oliveros dijo que el costo de la reconstrucción
probablemente se situaría entre los US$12.000 y US$15.000 millones, con la
vivienda, la infraestructura, el comercio, el transporte y la logística como
las áreas más afectadas.
Y Alejandro
Grisanti, de la consultora venezolana Ecoanalítica, le dijo a BBC Mundo que sus
primeras estimaciones de los costos totales de la reconstrucción rondan los
US$20.000 millones.
El Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó los daños físicos directos en
US$6.700 millones. Basándose en imágenes de satélite, el PNUD calculó en 1,7
millones las estructuras que se levantaban en las zonas golpeadas por los
terremotos.
La entidad de
Naciones Unidas advierte que la cantidad podría reducirse a los US$4.700
millones o aumentar hasta los US$8.700 millones, impulsada por las pérdidas
causadas en viviendas y otros activos, pero en cualquier caso la cifra no
incluye la totalidad de los daños a la infraestructura ni el costo de la
reconstrucción a largo plazo.
Aunque las
estimaciones del impacto total probablemente evolucionen a medida que se
disponga de más información, este suele calcularse entre 1,5 y 3 veces los
daños directos, indicó el PNUD en un comunicado.
El organismo cree
que, de confirmarse la cifra de US$6.700 millones, esta supondría alrededor del
6% del PIB de Venezuela. Otras estimaciones son superiores.
El economista
venezolano Asdrúbal Oliveros dijo que el costo de la reconstrucción
probablemente se situaría entre los US$12.000 y US$15.000 millones, con la
vivienda, la infraestructura, el comercio, el transporte y la logística como
las áreas más afectadas.
Y Alejandro
Grisanti, de la consultora venezolana Ecoanalítica, le dijo a BBC Mundo que sus
primeras estimaciones de los costos totales de la reconstrucción rondan los
US$20.000 millones.