Por Gonzalo Mingo Ortega
Se termino la fiesta, eso pueden decir los 80.663 espectadores que asistieron al MetLife Stadium, Nueva York a presenciar esta final planetaria, los 6.810.966 que estuvieron en los 104 pleitos del torneo realizado en USA, MEXICO y CANADA. Finalmente, esta Copa alcanzó una audiencia global acumulada de más de 6.000 millones de espectadores a través de la televisión y las plataformas de Streaming, nada ni nadie ha superado estas cifras. Para ellos también se les terminó la fiesta.
Al analizar esta final mundialista, es evidente que España es un justo ganador del encuentro, pero hay que reconocer que no fue un buen partido. España no pudo resolver como entrar al arco albiceleste y tuvo que esperar hasta el minuto 106’ en el alargue para que Ferran Torres venciera al polémico portero Emiliano Martínez. Argentina a esa altura llevaba 26’ con 10 jugadores por expulsión de Enzo Fernandez por una infracción que fue más espectacular que real y no resistió para llegar a lo que necesitaba, la instancia de los penales en que la suerte es el ingrediente principal para definir un partido, en este caso un Mundial.
También dijimos que ambos finalistas eran equipos parejos y que la diferencia estaba en el “factor Messi”, y así fue, el transandino no funcionó, tuvo una mala tarde y Argentina se desdibujo y se diluyó en la nada. España tempranamente “olfateó” que podía ganar y que era cuestión de tiempo, tuvo casi el 70% de posición de la pelota, 20 remates con 11 al arco y Argentina 3 remates y 0 al arco.
Es interesante señalar que esta final poco reluciente, fue el partido en que más infracciones se cometieron en el torneo, 45 en total, España 21 y Argentina 24, es imposible que salga un buen partido con esta cantidad de interrupciones. Siempre los números hablan por sí solos.
No puedo dejar de referirme a la disputa del tercer lugar del Mundial en que Ingleses y franceses se prodigaron en convertir goles, Inglaterra 6 ante Francia 4 fue lo mas parecido a un partido amistoso de esos que se juegan para homenajear a algún jugador importante que se retira de la actividad. Y está bien, los jugadores entienden que es mejor salir terceros que cuartos, pero si no es así, no se les va la vida. Se batió el récord histórico de goles en esta instancia, con 10 goles el espectáculo estuvo asegurado. Lo que si se jugaba en serio era que Kylian Mbappé convirtiera (2 goles) consiguiendo así el apreciado Botín de Oro como goleador de este Mundial 2026. El número 10 estuvo en todas, en los goles del partido, en los goles de Mbappé y en la camiseta del goleador.

Del Show de entretiempo (al estilo Super Bowl) de la final no voy a opinar, si está bien o está mal que se realice, solo puntualizar que se ha extendió 28 minutos , 13’ más sobre el reglamento. Del espectáculo participaron múltiples celebridades del espectáculo como, Madona, Justin Bieber, Gustavo Dudamel, BTS, Robbie Williams, Laura Pausini y Nicole Scherzinger, el tenista Alcaraz, Ronaldo, Iniesta, el boxeador Mike Tyson y la incombustible y extraordinaria Shakira.
Importante es recalcar algunas situaciones como por ejemplo las dudas sobre la transparencia de este Mundial 2026 y aseguraban los creyentes en las conspiraciones, que Argentina saldría campeón gracias a la “ayuda” de la FIFA, que Messi recibiría el botín de Oro y otros gurús que estaba escrito que Portugal sería el campeón. Nada de esto ocurrió y España sin brillar fue un merecido CAMPEON MUNDIAL 2026 pasando a integrar el club de los que han ganado mas de una vez la Copa del Mundo, solo queda Inglaterra que se estancó en una.
Desde los años 50 que venimos idealizando y polemizando sobre quien es el mejor jugador del mundo. En esta tribuna he sido majadero en recalcar como numero uno a Alfredo Distefano, Pele, Maradona y a Messi. Esta corona se ha mantenido a través del tiempo. Es por esto ahora, que Messi esta en el ocaso de su impecable carrera de 20 años de vigencia, veo que no hay claridad ni merito para calificar a un futbolista que tome la posta para coronarlo como el mejor del mundo.
Viva España y Argentina por haberse brindado para llegar a la final, también viva Mexico, Canada y USA, por esta espectacular Copa Mundial que organizaron, en que nada o casi nada fallo, todo estuvo preciso y en su lugar, una fiesta convocante, colorida y familiar, en donde la perfección fue lo normal. Al apagarse la luz, me atrevo interpretar a muchos millones de amantes del futbol y puedo decir que nos hemos quedado por cuatro años, viudos o huérfanos del MUNDIAL 2026.