Canadá se retiró de las negociaciones con los representantes de la administración Trumpmientras el Primer Ministro de Canadá Mark Carney prometió responder “dólar por dólar” para defender a los trabajadores y las empresas ante la guerra comercial de Washington.
A su vez de nunció que el equipo de Trump agregó puntos inaceptables para Canadá, como, la eliminación del control de productos agrícolas, cuestiones relativas a la identidad cultural bilingüe de Canadá e incluso un compromiso de no establecer tratados comerciales con otras naciones afectando la soberanía canadiense, precisamente cuando Ottawa busca diversificar sus relaciones comerciales.
Carney constató públicamente que EUA no está interesado en una verdadera asociación económica con Canadá. Es así como, desde la madrugada del sábado 22 de agosto, la administración Trump impuso nuevas tarifas aduaneras de50%a exportaciones canadienses hacia EUA por un valor de 28 mil millones de dólares canadienses.
Aunque el aumento de las tarifas aduanerasconciernesólo el 5% de los 596 millones de CAD de exportaciones del principal socio comercial de EUA, su impacto en el sectormanufacturerode las provincias de Quebec, Ontario y Columbia Británica es enorme.
Se trata del cuarto ataque comercial de Donald Trump contra Canadá desde que iniciara su segundo mandato en enero de 2025. Se agregan a las fuertes tarifas contra la industria automotriz, el acero y el aluminio, además de las amenazas de transformar Canadá en el 51º Estado de EU.
Hasta ahora Canadá ha respondido, cada vez, con sus propias contramedidas al constatar que la firma de Donald Trump es con lápiz carbón (que se puede borrar fácimente).
Mark Carney en su célebre discurso en el foro en Davos, afirmó: “no se vive una transición, sino que se asiste a una ruptura del orden mundial, sus normas e instituciones”. Canadá, como potencia intermedia, para sentarse en la mesa de la geopolítica mundial y no ser parte del menú debe, para sobrevivir al neocolonialismo estadunidense propio de la doctrina Monroe, vuelve a plantearse, como en los años 70, la diversificación de su economía estrechando lazos con Europa.
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de
Argentina, elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad
Torcuato Di Tella (UTDT), se ubicó en 2,06 puntos durante
agosto de 2026, lo que representa una suba del 6,4 % en
comparación con el mes anterior. Si bien se trata de la segunda mejora mensual
sobre la gestión de Milei en
lo que va del año —tras el registro positivo de junio—, el indicador muestra
una baja interanual del 2,8% frente a agosto de 2025 y
acumula una retracción del 16,5% desde el cierre del año pasado.
El relevamiento, realizado por Poliarquía Consultores sobre un total de
1.000 casos entre el 4 y el 13 de agosto, detalla que el promedio del ICG en lo
que va de la actual gestión presidencial se sitúa en 2,36 puntos.
Cuatro de los cinco indicadores que conforman el ICG exhibieron
variaciones positivas en el octavo mes del año: eficiencia en la administración
registró un incremento del 12,6 %, alcanzando los 2,02 puntos; preocupación por
el interés general trepó un 12,8 %, ubicándose en 1,71 puntos; evaluación
general del gobierno subió un 7,6 % y llegó a 1,76 puntos; y honestidad:
aumentó un 2,7 %, situándose en 2,52 puntos. La capacidad para resolver
problemas fue la única dimensión que se mantuvo prácticamente sin cambios, con
una leve variación del 0,3% para cerrar en 2,29 puntos.
Datos de la encuesta sobre la gestión de Milei
El informe advierte
que los mayores incrementos mensuales se concentraron en sectores específicos,
aunque aclara que muchos de estos altibajos responden al margen de error
estadístico —particularmente en los grupos con menor tamaño de muestra— tras
los movimientos inversos registrados en junio y julio.
El salto más pronunciado se dio entre los jóvenes de 18 a 29
años, segmento que escaló un 66,3% hasta los 2,80
puntos. También creció un 14,0% en la franja de 30
a 49 años (1,99 puntos), mientras que retrocedió un 2,5% en
los mayores de 50 años (2,02 puntos).
El nivel terciario y universitario lideró en volumen
con 2,27 puntos (+11,6%), seguido por el secundario con 1,75
puntos (-8,2%). Por su parte, el sector con instrucción primaria experimentó
una suba significativa del 19,5%, alcanzando los 1,53 puntos.
El interior del país concentró el nivel más alto de confianza
con 2,25 puntos (+7,7%). En el ámbito del Amba(Área Metropolitana de Buenos Aires), la Ciudad
de Buenos Aires registró 1,92 puntos (+0,1%) y el Gran Buenos
Aire s 1,72 puntos (+5,2%).
Milei y sus predecesores
El ICG durante la presidencia de Milei se mantuvo en niveles
relativamente altos, comparables con los valores de Mauricio Macri, y por
debajo de los de Néstor Kirchner (las dos presidencias con mayor ICG
promedio de las seis anteriores), en el mismo periodo.
En el mes 32 de la
actual presidencia, el nivel del ICG es inferior al que obtuvo el gobierno de
Néstor Kirchner en el mismo momento de su gestión (2,63; -21,8%). En cambio, el
2,06 de este mes es superior al observado en el mes 32 de los mandatos de
Mauricio Macri (1,94; +5,9%), Cristina Kirchner II (1,82; +13,1%), Cristina
Kirchner I (1,80; +14,6%) y Alberto Fernández (1,18; +74,1%).
No es difícil constatar que cualquier estudio de la historia de la izquierda termina siendo la historia de sus crisis. En cada uno de los momentos históricos, lo que podemos llamar genéricamente izquierda –una vasta familia con integrantes en extremo diversos– se pensó como un movimiento «en crisis».
En su versión revolucionaria, los países del centro del capitalismo mundial –en los que Marx y Engels habían imaginado la transición al comunismo– se mostraron reacios a la revolución social; y en su versión reformista, quedó a menudo presa de las instituciones «burguesas» y perdió sus impulsos transformadores. Aun así, el futuro seguía funcionando como la sede de diversos tipos de utopías emancipatorias. Hoy ese futuro parece cancelado, mientras que el presente se ha vuelto difícil de escrutar: la brújula parece haber perdido el Norte, reina el desconcierto y la «seguridad ontológica» de la izquierda ha cedido frente a los avances reaccionarios.
En 1996, el libro Izquierda punto cero reflexionó sobre
la izquierda a la luz del escenario abierto tras la caída del Muro de Berlín y
la expansión de la hegemonía liberal. ¿Qué queda de la izquierda después de la
caída del socialismo real? ¿Desde dónde se puede volver a empezar? ¿Dónde está
ese «punto cero»? El título juega con la idea de que la izquierda, tras 1989,
tuvo que reiniciar su reflexión desde cero, habiéndose liberado del peso del
«socialismo real» pero sin encontrar todavía un camino claro ni una alternativa
política a los gobiernos centristas y conservadores.
Tres décadas después, las preguntas –y los estados de ánimo,
al menos en Occidente– son similares, pero ya no se trata solo de encontrar una
alternativa frente a centristas y conservadores, sino frente a nuevas derechas
radicales que ponen en cuestión incluso los pilares de las democracias
liberales.
En los años 90, la izquierda percibía la amenaza de un mundo
despolitizado en el que los ciudadanos votarían como consumidores y el campo
político se dividiría entre centroizquierda y centroderecha, pero sin grandes
diferencias programáticas; un mundo de moderación pospolítica. Hoy la amenaza
reviste otros ropajes: nuevas formas de repolitización, pero asociadas a
«pasiones tristes» que funcionan como combustible de «reservorios de ira» de
los que sacan provecho las derechas radicales.
Las izquierdas –en sus diferentes versiones– ya no ofrecen un
«mundo» futuro alternativo y muchas de las referencias político-culturales del
pasado no interpelan a las nuevas generaciones y pueden ser percibidas como
parte de «lo viejo». Aun así, sigue habiendo grandes porciones de la sociedad
que se identifican con fuerzas y valores de izquierda y progresistas. Parte de
los problemas se centran más en la «oferta» que en la «demanda».
La apuesta de este número de Nueva Sociedad –en el contexto
de la renovación de la edición impresa– no es «empezar de cero», sino conectar
diferentes perspectivas del presente con las tradiciones emancipatorias del
pasado, o al menos con la parte de esas tradiciones que nos dan pistas para
pensar nuevas articulaciones entre socialismo y democracia. Hoy el viejo
clivaje reforma-revolución se ha diluido, y tanto el socialismo como la
democracia deben ser repensados –y refundados–. Las revoluciones ya no están en
el orden del día y las reformas parecen más esquivas que en el pasado.
Cada artículo es un pequeño «manifiesto» que busca responder libremente
a la pregunta del título: «¿Dónde está la izquierda?». Así, los lectores y
lectoras se reencontrarán con los ancestros que dieron forma a la militancia y
a la identidad de izquierda; transitarán los debates sobre la crisis climática
y los caminos para el ecosocialismo; dialogarán con las discusiones económicas
y las apuestas por el socialismo municipal, sin dejar de lado la forma en que
la inteligencia artificial replantea la forma de pensar el cambio social.
Como escribió Enzo Traverso, «si las revoluciones de nuestro
tiempo deben inventar sus propios modelos, no pueden hacerlo en una tabula rasa
(...) Este es, desde luego, un trabajo de duelo, pero también un entrenamiento
para nuevas batallas».
Cuatro plataformas de apuestas afrontan una querella criminal de parte de la conocida Polla Chilena de Beneficencia interpuesta diversas plataformas de apuestas online por delitos de explotación ilegal, lavado de activos y asociación delictiva y que comprende a Varios grupops como Coolbet, Latamwin, Juega en Línea y Betsson. La Polla, como empresa estatal interpuso esta querella por los presuntos delitos de explotación no autorizada de casinos o de loterías ilegales, lavado de activos y asociación delictiva.
Esta es la primera ofensiva legal de Polla bajo la presidencia de su directorio, liderado por el abogado Felipe Dalgalarrondo. La causa fue patrocinada por el penalista Juan Domingo Acosta el último jueves y fue declarada admisible por el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago.
Según Polla, durante los últimos años y hasta la fecha de presentación de esta querella, un conjunto organizado de personas naturales y jurídicas explotó y continúa explotando de manera permanente el mercado chileno de loterías o casinos mediante plataformas digitales que operan en Chile sin contar con autorización legal, es decir, son ilegales”, denunció.
En la lista aparecen Coolbet,Betsson,Betano,LatamWin,Jugabet,Estelar BetyJuega en Línea. Todas ellas pertenecerían a una agrupación mayor, cuyo nombre sería. Según la querella, las sociedades operadoras de Coolbet, Latamwin, Juega en Línea y Betsson están organizadas a través de la “Agrupación Chilena de Plataformas de Apuestas en Línea” (APAL).
Esta actividad ilícita les permitiría a quienes operan esas plataformas recibir, administrar y transferir cuantiosos recursos provenientes de las apuestas ilegales efectuadas desde el país.
“Las plataformas referidas no se han limitado a mantener sitios Web accesibles globalmente, sino que adaptaron su operación al mercado chileno, habilitando el registro de usuarios domiciliados en Chile, permitiendo efectuar depósitos y retiros mediante medios de pago disponibles en el país y desplegando campañas destinadas a posicionar sus marcas entre consumidores nacionales, como dsenunció hoy La Tercera.
La captación de apostadores se ha reforzado mediante publicidad, promociones y contratos de patrocinio celebrados con actores vinculados al deporte chileno”, explicó.
Según la querella, las sociedades operadoras de Coolbet, Latamwin, Juega en Línea y Betsson están articuladas a través de la “Agrupación Chilena de Plataformas de Apuestas en Línea” (APAL).
Modus operandi
Polla dirigió la querella “en contra de todos quienes organizaron, administraron, financiaron, promovieron y facilitaron la explotación permanente de plataformas digitales de casinos ilegales o loterías no autorizadas, destinadas al mercado chileno”.
Para desarrollar dicha actividad, “los querellados utilizaron sociedades constituidas en diversas jurisdicciones, plataformas tecnológicas, mecanismos de procesamiento de pagos, contratos de patrocinio y publicidad, así como una infraestructura comercial y financiera destinada a captar usuarios ubicados en Chile, recibir el dinero de sus apuestas, pagar premios y canalizar los recursos obtenidos mediante el negocio ilícito”, indica el documento.
“El sistema administrado por Polla cumple una función pública determinada por la ley. Los ingresos brutos de los concursos están sujetos a una distribución obligatoria que contempla el pago de un impuesto de exclusivo beneficio fiscal, la asignación de recursos para premios y la entrega de un 12% de su monto al Instituto Nacional del Deporte para financiar el fomento y desarrollo del deporte y la recreación”, consignó la acción penal.
Los 600 kilos por hectárea de trigo que se producían en 2025 se han incrementado ahora a dos toneladas.
Bolivia enfrenta una paradoja en la producción de trigo: mientras el rendimiento por hectárea muestra una mejora importante, la superficie destinada a este cultivo atraviesa una de sus peores campañas escribió Rodolfo Aliaga en el Diario .La Razón.
Marín Condori, investigador de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), explicó que el país históricamente ha sido deficitario en trigo y advirtió que la reducción del área sembrada puede generar consecuencias no solo para el abastecimiento del cereal, sino también para otros cultivos que dependen de la rotación.
“En el tema del trigo siempre hemos sido un país deficitario, pero esta ha sido una de las peores campañas en tema de área de siembra”, señaló a Canal Rural. Según los datos oficiales mencionados por el investigador, actualmente se manejan alrededor de 55.000 hectáreas sembradas. Sin embargo, el comportamiento del rendimiento presenta un panorama distinto.
Condori explicó que en 2025 los rendimientos se encontraban aproximadamente entre 500 y 600 kilos por hectárea, mientras que actualmente se habla de producciones que llegan a dos toneladas por hectárea.
El salto en productividad demuestra que existen capacidades para mejorar la producción, pero el investigador considera que el desafío está en lograr que los productores mantengan el trigo dentro de sus planes agrícolas.
Esta baja oferta, la peor en 30 años, obliga al país a depender fuertemente de las importaciones de Argentina y Paraguay.
Trigo: análisis.
Para Condori, el trigo no debe analizarse únicamente desde la cantidad de cereal que produce. Su importancia también está vinculada al sistema de rotación de cultivos, especialmente en las zonas donde la soya tiene un peso importante.
“El trigo es un cultivo muy interesante en sistema de rotación”, explicó, al señalar que contribuye al control de malezas de hoja ancha que afectan principalmente a la soya.
Por ello, una reducción sostenida de la superficie cultivada podría generar problemas en el futuro. Si los productores abandonan el trigo y se concentran en otros cultivos, se debilitaría el sistema de rotación y podrían aumentar los problemas agronómicos.
A esto se suma un riesgo económico: una menor producción nacional puede traducirse en un aumento del contrabando y de las importaciones.
“De no tener ese sistema de rotación del trigo vamos a tener problemas serios a futuro”, advirtió Condori. El investigador también planteó una preocupación que trasciende al sector agrícola: si aumentan las importaciones, el país necesitará contar con suficientes dólares para pagarlas.
Investigación
Ante este escenario, el investigador considera que las políticas públicas deben mirar más allá del productor y generar incentivos para toda la cadena productiva, particularmente para la investigación y el desarrollo de semillas.
Advirtió que, sin apoyo, será difícil contar con empresas semilleras capaces de producir material de calidad o con instituciones dedicadas a desarrollar nuevas variedades adaptadas a las necesidades del productor boliviano.
“Es una cadena”, resumió.
Para el agricultor, explicó, cambiar de cultivo puede ser una decisión relativamente rápida cuando los números dejan de ser favorables. Pero detrás de la producción de semillas existe una inversión de años que no puede recuperarse de un momento a otro.
“Para el investigador, para el semillerista que está instalado y que atiende con semillas de calidad es un costo adicional”, sostuvo.
Semillas
El desarrollo de una nueva variedad tampoco es inmediato. Condori explicó que desde el inicio del proceso hasta el lanzamiento de una nueva semilla pueden transcurrir seis a ocho años.
Por eso, el debate sobre el trigo no se reduce a cuántas hectáreas se sembrarán en una campaña. Para el investigador, está en juego la capacidad del país para sostener una producción nacional, mantener sistemas de rotación que protejan otros cultivos y construir, con investigación y semillas de calidad, una agricultura menos dependiente de las importaciones.
El desafío ahora es que las políticas públicas acompañen ese proceso antes de que la reducción del área sembrada termine convirtiéndose en un problema mayor para el abastecimiento y la producción agrícola del país.
Irán permitió a algunos
petroleros iraquíes cruzar el estrecho de Ormuz desde el inicio de la
guerra hace casi seis meses, a pesar de los reiterados pedidos de Bagdad.
La medida no implica una reapertura general
del estrecho.
"Pese a
encontrarse sometido a las medidas militares más estrictas y la inseguridad
creada en el estrecho por las acciones hostiles de Estados Unidos, Teherán dio
permiso a algunos petroleros iraquíes para que cruzaran el estrecho de Ormuz en
los seis últimos meses", dijo la agencia iraní IRNA este sábado
Teherán dio permiso a
algunos petroleros iraquíes para que cruzaran el estrecho de Ormuz en los seis
últimos meses", dijo la agencia IRNA.
Señalaron que Irak, cuya economía
depende mucho de las exportaciones de crudo, solicitó en varias oportunidades. que
se permitiera circular a sus petrolero. "La experiencia de los seis
últimos meses ha demostrado que Irak no tiene alternativa al estrecho de Ormuz
para exportar el grueso de su producción de crudo", señaló IRNA.
A su vez, el
presidente de Estados Unidos, Donald
Trump, anunció hace tres días una nueva ofensiva económica contra el régimen de
Irán. El mandatario consideró la medida como la operación económica "más
devastadora" de mayor impacto jamás emprendida contra un país.
En su red Truth
Social, Trump advirtió que cualquier país que permita a sus instituciones
financieras, empresas, aeropuertos o entidades gubernamentales a proporcionar
"cualquier tipo de salvavidas" a Irán afrontará a su vez
consecuencias económicas.
Señalaron que Irak, cuya economía
depende mucho de las exportaciones de crudo, solicitó en varios oportunidades. que
se permitiera circular a sus petroleros. "La experiencia de los seis
últimos meses ha demostrado que Irak no tiene alternativa al estrecho de Ormuz
para exportar el grueso de su producción de crudo", señaló IRNA.
El presidente de
Estados Unidos, Donald Trump,
anunció hace tres días una nueva ofensiva económica contra el régimen de Irán.
El mandatario consideró la medida como la operación económica "más
devastadora" de mayor impacto jamás emprendida contra un país.
Asimismo, Trump
precisó que la medida contempla cortar las vías empleadas para eludir las
sanciones y mantener los flujos financieros hacia Irán, entre ellas el
contrabando de petróleo, las líneas de intercambio de divisas, las
transferencias de efectivo, las casas de cambio, los registros de buques y las
empresas pantalla.
Bloqueo naval
Desde el 28 de
febrero, cuando estalló la guerra con los ataques de Estados Unidos e Israel,
Irán ha cerrado prácticamente el estrecho de Ormuz y atacado a los buques en la
zona. La república islámica obliga a los buques a que obtengan permiso y paguen
una comisión para poder cruzar la vía.
EE UU ha
aplicado un bloqueo naval a los puertos de Irán, con lo cual prácticamente se
cierra el estrecho por el que transitaba el 20% del gas natural licuado y el
petróleo consumidos mundialmente.
Irán y Omán llevan
semanas negociando un acuerdo sobre el tránsito por Ormuz, que podría
traducirse en el cobro de gravámenes por el ofrecimiento de "servicios
marítimos".
La comunidad médica venezolana suma un nuevo logro internacional con dos avances independientes —pero convergentes— en el tratamiento mínimamente invasivo de los nódulos tiroideos y ciertos tipos de cáncer de tiroides. Tanto el Dr. Oscar Hurtado, desde Venezuela, como la Dra. Rebeca Cordero García, desde Chile, han conseguido resultados que transforman el abordaje tradicional de estas patologías, históricamente dominado por la cirugía abierta.
Ambos especialistas han demostrado que laablación térmica, ya sea porradiofrecuenciao pormicroondas, puede reducir significativamente el tamaño de los nódulos tiroideos, aliviar síntomas y, en casos seleccionados,destruir tejido maligno sin necesidad de extirpar la glándula.
En este par de semanas recientes, altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos se han referido en diversas ocasiones a lo que parece surgir como una nueva etapa en las relaciones con Latinoamérica.
En el empeño, las prioridades parecen estar en asuntos de seguridad continental como se los entiende en Estados Unidos; los principales voceros han sido, en primer lugar, el presidente Donald Trump, seguido por el ministro de Defensa Peter Hegseth, y los generales del Ejército americano en el Comando Sur con sede en Miami, Florida. Del conjunto de discursos y declaraciones, valga extraer tres párrafos notables por lo explícitos.
Queremos crear UNA FUERZA MILITAR ESPECÍFICA, destinada a coordinar y ejecutar ataques contra cárteles y otras organizaciones delictivas transnacionales, desde México hasta Chile. Está claro, tomando como objetivo y pretexto la lucha contra el crimen organizado, cuyas variadas entidades están presentes en Latinoamérica, se pretende militarizar las operaciones dejando en segundo plano a las policías especializadas.
La nueva Fuerza Conjunta del hemisferio occidental busca integrar capacidades militares, de inteligencia y cooperación con los países aliados de la región, en UN ÚNICO MANDO OPERATIVO. Sin duda, es de toda lógica asumir que ese "mando único" estará en manos de altos oficiales del Ejército de Estados Unidos; en este sentido, la expresión "países aliados" implica la exigencia de formar parte de la nueva fuerza para tener, como mínimo, información, de lo contrario un país dado podría encontrarse con operaciones en su territorio de cuya ejecución y planificación no tuvo la menor idea.
La nueva estructura permitirá coordinar con mayor rapidez recursos del Pentágono, del Comando Sur, de la CIA y otros servicios de inteligencia de Estados Unidos, con las fuerzas de seguridad de los países socios, como llegó a ser en cierto modo la Escuela de las Américas entre los años 1946 1922.
En tiempos de la Guerra Fría nunca se intentó llegar tan lejos; para los países de la región, llegó la hora de duras definiciones.
En el caso de Chile, la propuesta lanzada por las autoridades americanas no es de interés para un país que, por ideas y tradición, no puede aceptar subordinar decisiones de la más estricta seguridad nacional, a estructuras manejadas desde el Comando Sur de Estados Unidos. Vienen tiempos difíciles para nuestra diplomacia, Cancillería, Ministerio de Defensa, y en último término para el presidente de la República.
Al menos cinco personas han muerto en ataques con drones rusos contra la gran ciudad ucraniana de Kryvyi Rih, en el sureste de Ucrania, publicó el gobernador militar de la región de Dnipropetrovsk, Oleksandr Hanzha, en la plataforma de mensajería Telegram el viernes.
Cincuenta y dos personas resultaron heridas, incluidos seis niños, según Oleksandr Vilkul, jefe de la administración militar de la ciudad.
Entre los objetivos alcanzados se encontraba el mayor centro comercial de la ciudad industrial, según la administración militar de la ciudad.
Kryvyi Rih, la ciudad natal del presidente Volodymyr Zelensky, se encuentra a unos 350 kilómetros al sureste de la capital, Kiev.
Ucrania lleva casi cuatro años y medio defendiéndose de una invasión rusa a gran escala.
De derecha a izquierda, y viceversa, el péndulo se inclina en las elecciones enAmérica Latinay esta vezde forma marcada. En contraste con la pasada marea rosa de gobiernos progresistas de izquierda, ahora es el turno de laola conservadora de derecha, que se está consolidando con gracias a los últimos trinufos de triunfos enEcuador,Chile,Bolivia,PerúyColombia.
"Es un péndulo, pero es además un péndulo antiestablishment, porque las recetas antiguas que se habían dado ya no les sirven a los electorados y buscan nuevas alternativas fuera de lo establecido", dice a DW Javiera Arce, investigadora del Centro de Estudios para la Gestión Pública de la Universidad de Valparaíso, Chile.
"Algunos análisis muestran que el cambio es lo que ha determinado el voto en muchas de las elecciones de los últimos años en América Latina. A veces, cuando aparecen opciones autoritarias o reaccionarias, tiene que ver más con la búsqueda de un cambio respecto a lo que había, que con una adhesión programática a la ultraderecha", señala a DW Pablo Vommaro, director ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).
En opinión de Javiera Arce, investigadora del Centro de Estudios para la Gestión Pública de la Universidad de Valparaíso, Chile, los partidos políticos se han vuelto "menos ideologizados y más bien pragmáticos, basados en un consenso centrista". Con ello, ha bajado la disputa ideológica y se han concentrado en nuevas causas. "Se enfrentan por temas más accesorios y demandas más inmediatas, pequeñas y de nicho", añade la doctora en Ciencia Política, quien estima que las conexiones de la población con los partidos se han debilitado: "Parece ser que no canalizan precisamente los afectos de la ciudadanía. Por lo tanto, hemos tenido unrevivalde las antiguas demandas materiales, comotener seguridad ciudadanay seguridad económica".
En opinión de Hans-Jürgen Burchardt, la duración de los ciclos del péndulo es variable y no sabemos cuánto pueda extenderse a mediano y largo plazo. "Hay que reconocer, por un lado, que el centro progresista no logró cumplir con su promesa más importante, que ha sido la redistribución, pero no solamente por cuestiones de justicia social, sino por hacer más productivos a los países y, a través de eso, mejorar las condiciones de vida y de trabajo. Esa ha sido una gran desilusión de estos gobiernos, y de eso se ha aprovechado la derecha en algunos momentos", observa el catedrático de Relaciones Internacionales de la Universidad de Kassel, en diálogo con DW.
Por otra parte, pone el ejemplo de la última elección en Chile. El debate se centró en la seguridad, un tema muy presente en los medios, a pesar de que el nivel de alarma no se condice con las cifras. Como la migración, la inseguridad es un tópico que prioriza la derecha, por sobre preocupaciones como como salud, educación o pensiones.
Lucha por capturar las subjetividades
Si bien persisten disputas por agendas materiales en algunos países, como el trabajo, la vivienda o la salud -en la elección de Milei en Argentina, por ejemplo, fue la inflación o el valor del dólar-, "la disputa situada en el terreno de las subjetividades, de lo afectivo, lo emocional y los gustos ha cobrado mayor importancia y mayor espacio en la definición de las contiendas electorales en los últimos años", explica Vommaro.
"Hay una disputa de sentido, que inclusive en algunas fuerzas de ultraderecha se enuncia como batalla cultural", evalúa el profesor e investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Esto incide en la configuración de las subjetividades de las y los votantes, y se articula con la sensación de descontento que prima en estos escenarios. En la disputa por influenciar las percepciones, el mundo digital y las redes sociales tienen un rol importante, así como la estrategia de las desinformaciones, las noticias falsas o creadas con IA a partir de datos no verídicos.
Por su parte, Burchardt apunta a que "ningún político tiene respuestas, y la derecha no las tiene, pero logra capitalizar el miedo, aunque no se puede resolver la cuestión de la seguridad a través de un aumento de represión policial o militar. Se necesitan otras respuestas".
Al respecto, el director del Centro de investigación Käte Hamburger Kolleg, de la Universidad de Kassel, distingue diferencias entre los países: Argentina depende mucho del FMI y de los créditos, y ante la amenaza de falta de apoyo de Trump, parte de la población decidió votar por Milei. Pero en Brasil, en tanto, Lula tuvo una postura clara de defender su autonomía, y ganó popularidad.
Votantes menos fieles y más pragmáticos
Al observar los vaivenes de las elecciones latinoamericanas del último tiempo, pareciera que los electores ya no son fieles a una tendencia política, sino que se mueven por otros intereses. "Sienten que tampoco la política ha sido fiel con ellos y con sus demandas, por lo que acomodan sus preferencias, maximizando sus opciones", indica Arce.
Para Vommaro, "hoy en día el voto se define menos por ideología, adhesión a un programa o fidelidad partidaria, y se decide más por condiciones materiales y subjetivas más inmediatas. El voto es más pragmático en el sentido de más contingente, menos fidelizado a algunas opciones. Existen también votos fidelizados, por supuesto, pero se van diluyendo cada vez más".
Al mismo tiempo, "es más emocional, afectivo y vinculado con otras afinidades que no tienen que ver directamente con una adhesión programática o ideológica, sino con sensaciones y percepciones, que muchas veces son más bien negativas, es decir, de malestar, de desilusión y desencanto. Y entonces aparece una búsqueda de cambio", plantea el académico de la UBA.
"Se podría decir que votan en contra de algo: por ejemplo, en Chile, en contra del fascismo de Kast en 2021, o en contra del comunismo de Jeannette Jara en 2025, o en Colombia recién, o el voto antiperonista con Milei en 2023".
En ese sentido, Burchardt ve que en Argentina "el último gobierno de Alberto Fernández fue una desilusión para gran parte de las personas. No solo creó una alta inflación, sino también aumentó el desempleo entre los jóvenes, y ellos se sintieron más desilusionados del gobierno progresista que de las propias ideas y objetivos de la derecha".
Presidente argentino, Javier Milei.¿Estamos en una era posideológica?En medio de este panorama, la pregunta es si pasó el tiempo de las ideologías. Arce precisa: "No hablaría de posideología. Estas derechas que tenemos son extremadamente ideológicas. Estamos viviendo una lucha descarnada por la ideología y es una ideología completamente distinta".Por su parte, Burchardt considera que pasó "hasta cierto punto". "Si hablamos de izquierda o de los partidos progresistas, les falta una de una narrativa, de una promesa de futuro, y si los políticos no y aqui no pueden ofrecer nada, significa que tenemos una desideologización, pero no como un proceso de nueva política, sino de incompetencia de accionar una narrativa". Asimismo, estima que la derecha tiene la capacidad de "canalizar, capitalizar el miedo (de la ciudadanía) y eso es lo que estáhaciendo al ganar elecciones, aunque no tiene respuesta para nada. Y eso no es una ideologización"."No sé si la ideología quedó atrás, porque inclusive desde los discursosdominantes se agita ideología, cuando se tilda de 'comunista' o 'socialista', o hace unos años, de 'castrista' o 'chavista', o cuando se ponen algunos países, como Cuba o Venezuela, como los ejemplos negativos, los 'cucos' y las causas de todos los males. Esos discursos son fuertemente ideológicos", advierte Vommaro. No obstante, reiteraque las ideologías y las adhesiones programáticas han perdido peso específico en la contienda política, al tiempo que crecen las adhesiones afectivas, emocionales y más subjetivas.
Los últimos comicios en América Latina confirman una creciente ola derechista. ¿Es parte del movimiento pendular, que vemos entre los extremos políticos, o nuevas motivaciones guían a los electores?