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jueves, 24 de septiembre de 2026

EL ESCUDO DE LAS AMÉRICAS - POR MARTÍN POBLETE

 


Este diseño del actual gobierno de  Estados Unidos para su política exterior hacia Latinoamérica, exige cuidadosa lectura porque una cosa son los documentos firmados, ninguno tiene la fuerza de un tratado, y otra muy distinta los documentos emanados desde el Departamento de Estado y, muy particularmente, desde la Oficina del Presidente en la Casa Blanca.

En el caso de la documentación multilateral, firmada desde luego por el anfitrión y por gobernantes de varios países centro y sudamericanos, entre ellos el de Chile, no estuvieron las firmas de Brasil y México, se habla preferentemente de cooperación y mutuo apoyo en la lucha contra el crimen organizado en todas sus manifestaciones, en especial el narcotráfico y su colateral el lavado de dinero; esto no deja de ser curioso, esa cooperación ya existe desde hace tiempo, Chile lleva años de trabajo  eficiente con Perú Ecuador y Colombia, también años de mutua cooperación entre nuestra PDI y el FBI norteamericano; siempre se puede trabajar mejor, tal vez por ahí se le podría encontrar racionalidad al escudito.   Sin embargo, la firme viene por otros lados.

Tanto la declaración del Departamento de Estado como la originada en la Oficina del Presidente, enfatizan los aspectos militares de la cooperación, es en este punto dónde debemos poner atención, pues para el Presidente Trump y su gobierno la lucha contra el crimen organizado en el continente tiene un fundamental componente militar. 

                                           Presidentes Kast y Trump

En el enfoque de los evaluadores y políticos del actual gobierno en Washington, el crimen organizado con todas sus variables en Latinoamérica está desbordado, los países de la región no están en condiciones de dar esta singular batalla, y por lo tanto necesitan no solo del apoyo sino de la conducción del aparato militar de Estados Unidos, el cual se da desde el Comando Sur del Ejército con base en Miami  Estado de Florida, cuyo jefe es un general de tres estrellas quien lleva el título de "combatant commander".  

En este marco, el gobierno de Estados Unidos se reserva el derecho de la decisión acerca de cuándo es  necesario colaborar con otros ejércitos, y cuándo intervenir sin limitaciones unilateralmente; se proyecta la lucha contra el crimen organizado y sus colaterales como un asunto que debe tener un liderazgo militar básico, esto es un error grave pues la lucha en referencia es un problema policial.  

Cuándo en México, durante el gobierno del Presidente Calderón Hinojosa, se puso el ejército al frente de la lucha contra los cárteles de narcotráfico  el resultado fue un desastre; más recientemente, cuando el Presidente Trump ordenó a la marina interceptar el curso de botes rápidos en el Mar Caribe, las espectaculares intercepciones no han producido resultados concretos en el tráfico que se pretendía  destruir.

Nuestro país tiene un asunto de difícil manejo por delante. No puede aceptar la intervención militar en nuestro territorio, se lo impide claramente la Constitución, y de pedir autorización al Congreso se puede predecir sin temor a equivocarse que los votos no estarán, y eso será de manera transversal; lo anterior también vale para una eventual participación en intervenciones de Estados Unidos en otros países firmantes del acuerdo.

El cuadro se presenta complicado en el manejo de la diplomacia, el Canciller Pérez Mackenna es un destacado hombre de negocios, fue gerente general de Quiñenco, en ese importante cargo  llegó a conocer y entender muy bien el entorno financiero y mercantil global, ahora tendrá en su escritorio cuestiones de alta complejidad bilateral así como multilateral; en otro aspecto del mismo  problema, el Embajador en Washington DC también es un hombre de negocios, claro que sin la trayectoria del Canciller. 

Desde la plaza del frente, el Embajador de Estados Unidos se ha comportado como un individuo falto de criterio, habla español de sus tiempos cuando fue misionero mormón en nuestro país, de vuelta en Estados Unidos trabajó de guardia fronterizo, en un giro político fue elegido presidente del sindicato, de ahí llegó al movimiento MAGA dónde en algún momento estuvo cerca de Trump quien lo premió con la embajada en Santiago.  De veras, vienen tiempos difíciles.

Un test de las relaciones bajo el Escudo de Las Américas, vendrá en las negociaciones por la renovación de material en la Fuerza Aérea  de Chile, los F 5 han llegado al final definitivo de su vida útil después de cincuenta años de servicio, se habla de reemplazarlos por los aviones de última generación F 35, a observar con atención.    

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