Los países latinoamericanos, tras las experiencias de España e Italia en Europa, se han inclinado mayoritariamente por “la inactividad parcial o total” para mantener a la población en cuarentena en sus casas y frenar así la peligrosa expansión del coronavirus que está causando serios estragos en todos los países.
Los mercados retomaron las alzas después de una de sus peores jornadas históricas, impulsados por los anuncios de estímulos por parte de algunos gobiernos.
El coronavirus ha provocado la muerte de 7.063 personas en el mundo desde que apareció el 31 de diciembre en China. Los casos contagiados suman ya 180.090 en alrededor de 145 países o territorios. Sin embargo, los casos confirmados solo reflejan una parte de la realidad porque la mayoría de países únicamente realizan las pruebas a los enfermos que requieren ser hospitalizados.
El Presidente estadounidense, Donald Trump, habría ofrecido una suma millonaria a la compañía farmacéutica alemana Tübingen Cure Vac, para que el resultado de las investigaciones que realiza para lograr una vacuna contra el coronaviros, se los venda exclusivamente a Estados Unidos.
El ministro chileno de Hacienda, Ignacio Briones, abordó el complejo momento económico que se vive a nivel mundial y enfatizó que la expansión del Covid-19 en el país «va a tener un impacto potente».
No hay duda que la gran mayoría de la población ha manifestado pacíficamente desde octubre pasado estar harta de un modelo económico y social tremendamente injusto, explotador y abusivo. Ello se expresó abrumadoramente en la mayor manifestación de protesta de la historia de Chile que congregó a cerca de un millón y medio de personas. Es cierto también que, paralelo a ello, han surgido numerosas manifestaciones violentas que han causado mucho daño en bienes públicos y privados; han herido a muchos carabineros y han afectado la vida ciudadana normal.
No hay duda que en el caso del coronavirus en Chile los especialistas se están tratando de «ponerse las pilas» tomando médidas fuertes para tratar que la pandemia no se siga extendiendo peligrosamente como ha ocurrido, por ejemplo, en Italia y en España. Sólo en este último país suman 1.000 los casos registrados en 24 horas con un saldo total hasta hoy de 9.191 infectados y 334 muertos.
En Italia la situación es aún más desastrosa: 368 muertos en un solo día sumando ya los fallecidos que llegan a 1.809.