Por Valeria Montero -
Diario de las Américas de Miami, Florida
Ambos especialistas han demostrado que la ablación térmica, ya sea por radiofrecuencia o por microondas, puede reducir significativamente el tamaño de los nódulos tiroideos, aliviar síntomas y, en casos seleccionados, destruir tejido maligno sin necesidad de extirpar la glándula.
Los nódulos tiroideos son crecimientos anormales en la glándula tiroides, ubicada en la parte frontal del cuello. Son extremadamente comunes: hasta el 70 % de las personas desarrollan al menos uno con la edad.
Aunque la mayoría son benignos, algunos pueden crecer lo suficiente como para causar:
- Dificultad para tragar o respirar
- Dolor o presión en el cuello
- Ronquera o cambios en la voz
- Deformidad estética visible
Tradicionalmente, los nódulos sintomáticos se trataban mediante cirugía, un procedimiento que implica anestesia general, incisiones visibles y, en muchos casos, la pérdida parcial o total de la función tiroidea.
La ablación térmica cambia ese paradigma.
¿Qué es la ablación por radiofrecuencia?
La ablación por radiofrecuencia (ARF) es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza calor controlado para destruir el tejido del nódulo tiroideo sin afectar el resto de la glándula.
Cómo funciona? (según Roswell Park Comprehensive Cancer Center)
- El paciente recibe un sedante suave y anestesia local.
- El médico introduce una sonda fina directamente en el nódulo, guiado por ecografía de alta resolución.
- La sonda genera calor que destruye el tejido anormal con precisión.
- El procedimiento dura unos 30 minutos.
- El paciente se recupera durante una hora y regresa a casa el mismo día.
- No deja cicatrices y preserva la función tiroidea.
Roswell Park destaca que la ARF ofrece menos complicaciones, mejor calidad de vida y una alternativa para pacientes que no pueden someterse a cirugía.
La ablación por radiofrecuencia en la práctica clínica moderna
Fuente citada: RGS Healthcare
Según RGS Healthcare, la ARF está “revolucionando el tratamiento de los nódulos tiroideos”, especialmente los benignos sintomáticos. Entre sus beneficios:
- Reduce el tamaño del nódulo sin cirugía mayor.
- Permite que el paciente vuelva a casa el mismo día.
- Mantiene la función normal de la tiroides.
- Evita cicatrices y reduce riesgos anestésicos.
La organización destaca que los médicos están perfeccionando la técnica y que su adopción global está creciendo rápidamente.
Avances paralelos, un mismo impacto
Aunque trabajan en países distintos y con tecnologías complementarias, los avances del Dr. Oscar Hurtado y la Dra. Rebeca Cordero García convergen en un mismo punto: demostrar que la ablación térmica es una alternativa segura, eficaz y transformadora para el tratamiento de nódulos tiroideos y ciertos cánceres.
Ambos médicos venezolanos han logrado reducir la dependencia de la cirugía tradicional; preservar la función tiroidea; evitar cicatrices y hospitalizaciones; introducir técnicas de vanguardia en sistemas de salud con recursos limitados.
Sus aportes consolidan un nuevo capítulo para la medicina latinoamericana y abren la puerta a que más pacientes accedan a tratamientos modernos, menos invasivos y con mejores resultados.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario