"Durante las próximas dos o tres semanas vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, que es donde pertenecen", dijo Trump en un discurso a la nación. El republicano añadió que las fuerzas de Estados Unidos lograrían todos sus objetivos en el campo de batalla "muy, muy pronto". El mandatario insistió en los mismos mensajes que ha estado enviando a través de redes sociales, intervenciones públicas o entrevistas en los últimos días y que no dejan claro cuándo Washington quiere poner fin a la operación y si habrá un despliegue de tropas estadounidense en Irán después de que el Pentágono haya desplazado a miles de efectivos al Medio Oriente.

"El cambio de régimen no era nuestro objetivo. Nunca hablamos de un cambio de régimen. Sin embargo, se ha producido un cambio de régimen, dado que todos sus líderes originales han muerto", afirmó con respecto a la muerte de importantes figuras del Gobierno iraní (entre ellos el líder supremo Alí Jameneí) y los interlocutores con los que está tratando ahora Washington, aparentemente el presidente del parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.

"En estas últimas cuatro semanas, nuestras fuerzas armadas han logrado victorias rápidas, decisivas y abrumadoras en el campo de batalla; victorias como pocas personas han visto jamás", dijo a su vez el republicano, que subrayó nuevamente que los ataques de EEUU han logrado que Irán esté militarmente "diezmado". "El régimen buscó reconstruir su programa nuclear en un sitio totalmente diferente, dejando claro que no tenían intención de abandonar su propósito de conseguir armas nucleares. También estaba construyendo rápidamente sus arsenales de misiles balísticos convencionales y podrían pronto tener misiles que alcanzarían el territorio estadounidense, Europa y prácticamente cualquier lugar en el mundo", añadió Trump. "Que estos terroristas tengan un arma nuclear hubiera sido una amenaza intolerable", dijo Trump en su discurso de 20 minutos en el que argumentó los objetivos de la operación militar Furia Épica, iniciada conjuntamente con Israel el 28 de febrero y que pone a la economía mundial tras más de un mes al borde de una crisis económica.

El petróleo

Se mostró convencido este miércoles que, una vez termine la guerra contra Irán, el estrecho de Ormuz "se abrirá de forma natural" porque la República Islámica requiere de la venta de petróleo para reconstruirse y que por ello
los precios del petróleo bajarán.

Trump pidió a los países que reciben petróleo a través del estrecho de Ormuz mostrar "coraje" y "ocuparse" del pasaje fluvial estratégico. Trump, que sabe del impacto de los precios de combustible en un año electoral, reconoció que "muchos estadounidenses están preocupados al ver el aumento reciente de los precios de la gasolina" y aseguró: "este aumento de corto plazo ha sido enteramente resultado del lanzamiento de ataques terroristas" por parte del régimen iraní contra petroleros, algo que demuestra que Irán no deberá tener nunca armas nucleares, en su opinión.

"Irán ha quedado prácticamente devastado. La parte difícil ya está hecha, así que debería ser fácil", aseguró Trump.

"El flujo (de crudo) se restablecerá, los precios de la gasolina bajarán rápidamente y las cotizaciones bursátiles volverán a subir con celeridad, aunque, en realidad, no han bajado mucho", añadió el magnate neoyorquino.

Tras el comienzo de los bombardeos conjuntos con Israel sobre Irán el pasado 28 de febrero Irán ha cerrado parcialmente el estrecho de Ormuz, por donde pasan buena parte de los hidrocarburos que se exportan en el mundo, lo que está deparando un duro golpe a la economía global.

De este modo, desde que empezó la guerra el Dow Jones ha perdido un 5,5 % acumulado y el galón de gasolina en EEUU se ha encarecido más de un 30 % hasta superar los 4 dólares por primera vez desde 2022.

"Estados Unidos nunca ha estado mejor preparado económicamente para enfrentar esta amenaza", aseguró Trump a aquellos estadounidenses que están sufriendo por el encarecimiento del combustible.