Dos semanas
después, el partido del canciller alemán Friedrich Merz, quedó
fuera del Parlamento estatal de Mecklemburgo-Pomerania Occidental con el 4,9 % de
los votos. En Berlín, la CDU también perdió casi diez puntos
porcentuales y podría perder la alcaldía.
Al preguntársele
sobre los resultados electorales en Sajonia-Anhalt, la presidenta de la
Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se refirió
inmediatamente después de las elecciones a una "regla de oro" de la
Comisión: por lo general, no se comentan los resultados electorales de los
Estados miembros. Von der Leyen es miembro de la CDU.
Cuanta más presión
política interna sufra el canciller alemán, menos podrá desempeñar el
"papel de liderazgo europeo" al que aspira. Al menos eso temen los
politólogos Jana Puglierin y Jeremy Cliffe, del Consejo Europeo de Relaciones
Exteriores.
Recientemente, el
canciller alemán buscó liderar negociaciones, especialmente en lo referente al
próximo presupuesto de la UE a partir de 2028. Junto con otros Estados miembros
de la UE, exige que el marco financiero de aproximadamente dos billones de
euros propuesto por la Comisión Europea se reduzca en varios cientos de miles
de millones de euros. Asimismo, rechaza la posibilidad de contraer más deuda
conjunta de la UE.
Sin embargo, Puglierin y Cliffe prevén que el debilitamiento político de su figura podría reducir las posibilidades de que Merz impulse su agenda.
Jacob Ross, del Consejo Alemán de Relaciones Exteriores, se muestra más cauto en su análisis y afirma que el impacto concreto de la política interna alemana en la UE es difícil de predecir actualmente.
De hecho, prevé Ross, un Gobierno alemán debilitado podría incluso insistir en su postura inflexible en las negociaciones del presupuesto de la UE para demostrar su firmeza.
Mucho más claramente se expresó la alta representante de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Kaja Kallas. En referencia a la victoria electoral de AfD en Sajonia-Anhalt, declaró: "Hemos presenciado los ataques en Leipzig y los actos de sabotaje, y la amenaza está aumentando claramente en Europa. Al mismo tiempo, están ganando influencia aquellos partidos que ignoran esta amenaza y afirman que no debemos hacer nada porque no es asunto nuestro".
No obstante, Kallas recalcó que la
facultad de tomar decisiones democráticas correspondía exclusivamente al pueblo
alemán. La estonia, conocida por su firme defensa de una política coherente
hacia Rusia, expresó, sin embargo, su preocupación de que Europa pudiera algún
día descubrir que no había reaccionado con la suficiente contundencia ante las
crecientes amenazas.Tras su éxito electoral en Sajonia-Anhalt, AfD recibió el
apoyo de varios políticos europeos de extrema derecha, entre ellos, el ex
primer ministro húngaro Viktor Orbán.
Sin embargo, el primer ministro polaco, Donald Tusk,
manifestó su preocupación.
Según la agencia
DPA, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que los éxitos en comicios
regionales de AfD "impresionaron" a Moscú. Mientras el canciller Merz
es considerado en Rusia un severo crítico del Kremlin, AfD mantiene contacto
con Moscú, informó esa agencia noticiosa.
La postura hacia
Rusia y la cuestión del apoyo a Ucrania forman parte de los puntos centrales de
disputa dentro del espectro político de derecha en el Parlamento Europeo. Para
muchos partidos centristas, por el contrario, el respaldo a Ucrania es una de
las condiciones decisivas para el trabajo conjunto.
Desde el inicio de la guerra de agresión rusa, la Unión Europea se ha definido en gran medida por su solidaridad con Ucrania. Alemania desempeña un papel fundamental en esto, sobre todo por su compromiso financiero y militar.
¿Menor fiabilidad en la política exterior?
En política exterior, Friedrich Merz ha desempeñado un papel activo, en particular en el apoyo a Ucrania, por ejemplo, en el marco de la llamada "coalición de los dispuestos".
En opinión del politólogo Jacob
Ross, del Consejo Alemán de Relaciones Exteriores, los problemas de política
interna del canciller podrían tener cada vez más repercusiones en la política
exterior. Los socios europeos siguen de cerca la situación en Alemania, afirma
Ross, lo que se evidencia, por ejemplo, cuando se le pregunta a Merz sobre la
situación interna en reuniones internacionales, como en la reciente cumbre del
Ártico.
Esto plantea inevitablemente a muchos
Estados miembros la pregunta sobre cuán fiables serán los compromisos y
promesas políticas por parte de Alemania en el futuro. Si el apoyo al canciller
continúa disminuyendo en Alemania, esto también podría aumentar las dudas sobre
la fiabilidad a largo plazo de Alemania en la política europea e internacional.
Sin embargo, el ministro de Asuntos Europeos de Irlanda, Thomas Byrne, afirmó
que Alemania es y seguirá siendo un socio negociador "muy
importante".
DEUTSCHE WELLE Y DPA
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