Los republicanos y el presidente Donald J. Trump
pidieron esta semana a la Corte Suprema de EE UU que autorice de forma urgente
aplicar reformas necesarias en el voto por correo.
Las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos comenzaron este viernes
con el envío de boletas por correo en el estado de Carolina del Norte (este),
en plena polémica por esta forma de votación.
Los
demócratas, inmersos en una agenda radical socialista, rechazan cualquier
cambio que refuerce la legalidad y las garantías democráticas en el país. Ponen
de pretexto que los cambios frenarían la participación electoral, algo que sería falso, según los expertos.
El 3 de noviembre
La
Corte Suprema dio parcialmente la razón al gobierno para reformar el sistema de
votación a distancia, pero una jueza federal con tendencia izquierdista volvió
a bloquear las medidas con el objetivo de frenar el proceso.
La
jornada electoral para votar en urnas será el 3 de noviembre en todo el país.
Los
estadounidenses deben renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y
un tercio del Senado.
Estos
comicios definen cuánta libertad tendrá Trump para llevar adelante su
megaprograma presidencial durante los dos años que le restan de mandato.
Es
difícil que los republicanos pierdan el control de ambas Cámara en medio del
atolladero demócrata con su agenda Woke, la falta de liderazgo y los sonados
escándalos en Minnesota, Masachussetts, Ilinois, Michigan, California y Nueva
York.
Gestión presidencial
La
izquierda, como ya es tradicional, usa los medios de prensa alineados a su
misma tendencia radical socialista para manipular, confundir y crear estados de
opinión con datos e informaciones falsas.
Los
republicanos tienen una mayoría de 53 a 47 en el Senado, que obliga a los
demócratas a lograr una ganancia neta de cuatro escaños.
La
firma Decision Desk HQ ha proyectado la posibilidad de una Cámara dividida
50-50, en la que el vicepresidente republicano JD Vance tendría el voto de
desempate. Pero la mayoría de los estadounidenses ya no cree en este tipo de
pronósticos sesgados.
Republicanos y demócratas presentan la elección como un referendo sobre la gestión de Trump, cuyos niveles de aprobación entre los conservadores supera el 93%. Trump es, en estos momentos, el Presidente republicano con el mayor apoyo de la historia entre la bancada republicana y los independientes.
El 3 de noviembre
La Corte Suprema dio parcialmente la razón al gobierno para reformar el sistema de votación a distancia, pero una jueza federal con tendencia izquierdista volvió a bloquear las medidas con el objetivo de frenar el proceso.
La jornada electoral para votar en urnas será el 3 de noviembre en todo el país. Los estadounidenses deben renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Estos comicios definen cuánta libertad tendrá Trump para llevar adelante su megaprograma presidencial durante los dos años que le restan de mandato. Es difícil que los republicanos pierdan el control de ambas Cámaras en medio del atolladero demócrata con su agenda Woke, la falta de liderazgo y los sonados escándalos en Minnesota, Masachussetts, Ilinois, Michigan, California y Nueva York.
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