El Gobierno argentino presentó ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar una solicitud de medidas provisionales para impedir la explotación de hidrocarburos por parte del Reino Unido en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte.
La Oficina del Presidente informó que la presentación busca preservar los derechos soberanos argentinos sobre su plataforma continental y evitar que las actividades autorizadas de manera unilateral por el Reino Unido agraven la controversia reconocida por las Naciones Unidas.
Según el comunicado oficial, la medida se enmarca en el procedimiento arbitral que el Gobierno Nacional inició el 28 de septiembre, conforme al Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), para defender la soberanía argentina y los recursos naturales.
Pese a las medidas precautorias del Gobierno argentino y las amenazas de sanciones, el secretario de Relaciones Exteriores británico aprobó el avance del proyecto a cargo de la empresa israelí Navitas y de la inglesa Rockhopper.
El proyecto, según las estimaciones citadas por las empresas contratadas por el Reino Unido, podría empezar a producir el próximo año y alcanzar una capacidad de hasta 180.000 barriles diarios.
La autorización se encuadra en la Ordenanza de Minerales Costa Afuera de las Malvinas de 1994, que regula la actividad petrolera y gasífera en aguas del archipiélago. Según esa norma inglesa, el gobernador puede conceder licencias de exploración o producción con el consentimiento del secretario de Relaciones Exteriores británico.
Desafío a Milei
Todo confronta con la estrategia del gobierno de Javier Milei de envalentonarse y volver a llevar el tema Malvinas al escenario internacional. Lo último que hizo al respecto fue presentar una demanda contra el Reino Unido ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para que se inicie un proceso de arbitraje internacional respecto a la explotación de los recursos en Malvinas.
El Gobierno argentino había dado a Londres un plazo que venció ayer lunes para frenar el proyecto de Sea Lion. Como no hubo respuesta, hizo su presentación ante el tribunal situado en Hamburgo, Alemania, y solicitó una medida provisional que frene la explotación hidrocarburífera en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte.
La respuesta fue desoír esos planteamientos a pesar de las divergencias internas que el gobierno británico enfrente a nivel interno. Andrew Bowie, responsable de Energía del Partido Conservador en la oposición, celebró la autorización, pero hizo un cuestionamiento.
La medida “plantea la pregunta de por qué el Partido Laborista sigue postergando las decisiones sobre el Mar del Norte. ¿Por qué Ed Miliband, el hombre que bloqueó las perforaciones en el Mar del Norte, está dispuesto a permitirlas en el Atlántico Sur, pero no frente a las costas de Escocia?”, preguntó.
Sea Lion está ubicado a unos 240 kilómetros al norte de las islas Malvinas, en aguas de aproximadamente 500 metros de profundidad. Navitas comenzó a perforar a principios de este año y prevé desarrollar 23 pozos en el sector norte del yacimiento. El plan contempla utilizar dos buques de producción para procesar y transportar el crudo.










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