kradiario.cl

jueves, 5 de noviembre de 2026

Y EN EE UU LOS COMENTARIOS Y ANÁLISIS SOBRE LA DERROTA DE TRUMP SIGUEN Y SIGUEN SIN CESAR

De acuerdo con los resultados preliminares, en el Senado los demócratas logran el control con 54 escaños contra 44 conservadores, mientras que en la Cámara de Representantes los demócratas sumaban 232 puestos contra 139  de los republicanos

Más que arrebatarles el control de las dos Cámaras del Congreso a los republicanos, lo que llama la atención en estas elecciones de medio término es el avance de la izquierda radical socialista y los musulmanes "camuflados" en el espectro político de Estados Unidos, con un auge alarmante en Texas, cuartel conservador por tres décadas.

No obstante, gran parte de los estadounidenses parece haber votado contra la asfixia financiera durante seis años, porque el alivio en 2025 del precio de la gasolina no pasó de febrero de este año tras el comienzo del conflicto armado en el Medio Oriente.

A pesar de las críticas a los aranceles y la propaganda mediática en contra de la agenda “America First”, los estadounidenses ya veían un cambio importante en la economía con precios de la gasolina por debajo de los dos dólares en más de 9 estados y en el resto los conductores no pagaban más de 2.70 como promedio el galón regular, excepto en California donde los impuestos y las regulaciones han disparado los precios desde 2021.

Lo otro que se destaca es la fusión de los demócratasa con los musulmanes o viceversa. Los islamistas utilizan al Partido Demócrata para ocupar escaños en el Congreso de EE UU, en gobiernos locales y en las agencias federales.

En 14 estados del país, los musulmanes han logrado victorias electorales. Y ocurre en la mayoría de las regiones gobernadas por los demócratas, pero destacan zonas republicanas como Texas, Ohio y Georgia.

Entre Michigan y Minnesota, nueve radicales islámicos operan dentro del sistema político estadounidense como parte de un listado de 30.

El alto costo político

Dentro de los posibles análisis de la derrota de los republicanos deben estar las cifras de votantes conservadores que dieron la importancia que requerían estos comicios al igual que las presidenciales y qué por ciento optó por castigar la agenda republicana, donde ya se conoce que una mayoría de independientes decidió por la izquierda.

Históricamente, cuando los conservadores logran el poder presidencial les restan trascendencia a las elecciones de medio término; también ha ocurrido en el bando azul.

El jefe de la ahora mayoría de los demócratas en el Senado en Washington, Chuck Schumer, dijo ya que la guerra con Irán "debe terminar", sin embargo nunca declaró lo mismo en el caso de Ucrania, para lo que pidió decenas de miles de millones de dólares y ayuda militar de todo tipo.

Schumer sugirió además que la mayoría que tendrá en el Congreso su partido a partir de enero podría ser utilizada en el control de los gastos del gobierno para alcanzar ese objetivo, cuando más de 370.000 millones de dólares se han destinado a Kiev, lo que demuestra la simpatía y la defensa de la izquierda de EE UU al régimen terrorista de los ayatolás en Teherán.

"La razón por la que perdimos es la guerra. El propio Presidente lo dijo (martes 3 de noviembre)", afirmó en declaraciones el vicepresidente JD Vance, al referirse a los comentarios de Donald Trump de que la guerra contra Irán incidió de forma directa en la derrota legislativa, pero que seguía estando justificada.

Como ya lo había analizado el Diario de las Américas en artículos anteriores, el presidente Trump y los republicanos sabían el costo político de la guerra. No obstante, decidieron reducir al máximo el poder militar iraní "por el bien del país, de los estadounidenses y del resto de la humanidad".

Sin embargo, algunos expertos hacen un análisis diferente. Creo que ceder a la voluntad de negociaciones con los iraníes que impulsó Vance fue lo que complicó y extendió una guerra que -como Trump y los asesores militares previeron- no debió durar más de 4 meses. La ofensiva debió ser [fulminante] contra el régimen terrorista iraní , sin darle el gusto de sentarse a negociar, cuando lo único que se logró -y se sabía- fue perder tiempo y favorocer en muchos aspectos a los extremistas islámicos. 

"Con los terroristas no se negocia", como plantearon muchos republicanos, pero Trump en su deseo de paz quiso cambiar el curso y el significado legendario y real de esa lapidaria frase.

Trump puso a EEUU primero -como prometió- por encima de las ganancias políticas, que ya había logrado en 2025 a pesar de las críticas a las deportaciones para limpiar y reparar el desastre de los demócratas y su agenda radical socialista. Al parecer, muchos no han entendido o no valoran las verdaderas prioridades para la Gran Nación, su destino y su futuro cercano, dicen los comentarios a favor y en contra de Trump.

El jefe de la Casa Blanca y los republicanos no han hecho nada diferente por lo que votaron casi 80 millones de estadounidenses en 2024 y la guerra contra Teherán ha sido una prioridad para la seguridad nacional de EEUU, uno de los temas centrales en las presidenciales. Entonces, cabría analizar que sólo una parte de los electores republicanos que participaron en la contienda de 2024 salieran a votar esta vez. Si ocurrió lo contrario, entonces un por ciento del sufragio republicano condenó a Trump.

Y ahora... la revancha política. ¿Qué viene ahora?... lo de siempre, la izquierda -sin un plan que ofrezca desarrollo, seguridad y paz- se empeña únicamente en “degollar” a Trump y frenar todo lo que huela a conservadurismo. Y por su parte, Trump y los republicanos defendiéndose de los ataques incesantes del extremismo “progresista” y el “wokismo”.

El representante Robert García, que asumirá la jefatura del Comité de Supervisión de la Cámara, lanzó ya la primera amenaza a los republicanos y a la familia Trump: "Busquen un abogado".

No hay comentarios.:

Publicar un comentario